Diabetes e hipertensión
La diabetes es una afección que ocurre cuando el azúcar en la sangre (glucosa) está alto porque el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa bien.
Las personas con diabetes tienen más riesgo de desarrollar hipertensión, también llamada presión arterial alta. La hipertensión es aproximadamente el doble de frecuente en personas con diabetes que en personas sin diabetes. A la inversa, quienes tienen hipertensión tienen más riesgo de desarrollar diabetes que quienes tienen presión normal.
Varios factores contribuyen a la hipertensión en personas con diabetes:
- Resistencia a la insulina: es cuando las células del cuerpo no responden bien a la insulina, lo que sube el azúcar en la sangre. Es común en la diabetes tipo 2 y también se asocia con la hipertensión.
- Obesidad: el exceso de peso, sobre todo alrededor de la cintura, aumenta el riesgo de diabetes y de hipertensión. La obesidad puede causar resistencia a la insulina y otros problemas del metabolismo que favorecen la hipertensión.
- Inflamación: la inflamación crónica puede dañar los vasos sanguíneos y afectar su capacidad para regular la presión.
- Problemas de los riñones: la diabetes puede dañar los riñones con el tiempo, lo que se llama nefropatía diabética (daño de los riñones por la diabetes). Cuando los riñones no funcionan bien, esto puede contribuir a la hipertensión.
La hipertensión a menudo no causa síntomas. Muchas personas no la notan hasta que está avanzada. Cuando aparecen, los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, mareo, falta de aire, dolor en el pecho y problemas de la vista. Si no se trata, la hipertensión puede causar problemas graves como enfermedad del corazón, derrame cerebral (accidente cerebrovascular), enfermedad de los riñones y problemas de los ojos.
La meta del tratamiento de la hipertensión es bajar la presión y reducir el riesgo de complicaciones. Las opciones incluyen cambios en el estilo de vida y medicamentos:
- Cambios en el estilo de vida:
- Coma una alimentación saludable rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa.
- Limite la sal.
- Haga actividad física con regularidad.
- Mantenga un peso saludable.
- Limite el alcohol.
- Deje de fumar.
- Medicamentos:
- Hay varios tipos para tratar la hipertensión: diuréticos; betabloqueadores; inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA); bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARA-II); y bloqueadores de los canales de calcio.
- Un profesional de la salud debe recetar el medicamento según sus necesidades y su historia clínica.
Tal vez no sea posible prevenir por completo la hipertensión en personas con diabetes, pero hay medidas para bajar el riesgo:
- Controle el azúcar en la sangre: mantener sus niveles dentro de las metas puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones de la diabetes, incluida la hipertensión.
- Mantenga un peso saludable: bajar el peso extra o mantener un peso adecuado reduce el riesgo de diabetes y de hipertensión.
- Adopte un estilo de vida saludable: haga actividad física con regularidad, siga una dieta equilibrada baja en alimentos procesados y en sodio (sal), limite el alcohol y evite fumar.
Es importante que las personas con diabetes trabajen de cerca con su equipo de atención médica para revisar su presión arterial con regularidad y manejar su condición de forma efectiva. Si usted tiene diabetes o le preocupa su presión arterial, consulte a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados según sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.