Diabetes y mareos
La diabetes es una enfermedad que ocurre cuando su azúcar en la sangre (glucosa) está demasiado alta porque el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede usarla bien.
El mareo puede ser un síntoma de la diabetes y puede tener varias causas. Con diabetes, el azúcar en la sangre puede subir demasiado o bajar demasiado. Esto puede causar mareo. El azúcar alta puede causar deshidratación porque el cuerpo elimina el exceso de glucosa en la orina y se lleva agua. La deshidratación puede hacer que usted se sienta mareado o aturdido.
Algunos medicamentos para la diabetes, como la insulina, también pueden causar mareo cuando bajan demasiado el azúcar. Si toma su medicamento justo antes de una comida, puede sentir mareo cuando el medicamento empiece a actuar.
Reconocer el mareo es importante para poder actuar a tiempo. Cuando tiene mareo, puede sentirse aturdido, inestable o como si la habitación girara o se inclinara. Puede tener dificultad para mantener el equilibrio. Algunas personas también tienen visión borrosa o dificultad para concentrarse.
Si usted tiene diabetes y presenta mareos frecuentes o intensos, hable con su médico. El mareo puede ser un signo de azúcar fuera de control o de deshidratación. Ambas pueden tener complicaciones graves si no se tratan. Según la causa del mareo, su médico puede sugerir cambiar a otro medicamento o tomar medidas para controlar el azúcar y evitar la deshidratación.
En algunos casos de deshidratación grave o de hipoglucemia (azúcar baja en la sangre), puede ser necesario tratamiento médico urgente. Esto puede incluir recibir líquidos o glucosa por una vía intravenosa.
Es importante contactar a su médico o buscar atención médica si el mareo por la diabetes ocurre con frecuencia o viene con otros síntomas que preocupan, como dolor en el pecho, falta de aire, desmayo o confusión. Estos pueden ser señales de complicaciones más graves y necesitan atención inmediata.
Recuerde: siempre es mejor consultar a un profesional de la salud que pueda evaluar su situación y darle consejos y opciones de tratamiento adaptados a sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.