Diabetes y acantosis nigricans

Descripción general

La acantosis nigricans es un problema de la piel. Causa zonas de piel oscura en pliegues del cuerpo, como las axilas, el cuello y la ingle. Suele pasar por la obesidad, pero también se relaciona con la diabetes y la resistencia a la insulina.

En la diabetes puede haber resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo no usa bien la insulina, una hormona que controla el azúcar en la sangre. Cuando el cuerpo resiste la insulina, produce más para intentar bajar el azúcar. Esto puede subir tanto la insulina como el azúcar en la sangre. Los estudios muestran que la mayoría de las personas con obesidad y diabetes pueden desarrollar acantosis nigricans.

Los factores de riesgo para tener acantosis nigricans por diabetes incluyen:

  • Resistencia a la insulina: la acantosis nigricans suele afectar a personas con obesidad y resistencia a la insulina, cuando el cuerpo no usa bien la insulina. Con el tiempo, la resistencia puede llevar a diabetes tipo 2.
  • Cambios hormonales: trastornos hormonales, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o la tiroides poco activa (hipotiroidismo), aumentan la probabilidad de tener acantosis nigricans.
  • Factores genéticos: algunas formas son hereditarias, se dan en familias y pueden aparecer desde el nacimiento.
  • Uso de medicamentos: ciertos medicamentos pueden desencadenar acantosis nigricans, como esteroides (glucocorticoides), dietilestilbestrol, algunos anticonceptivos orales, terapia con hormona del crecimiento, estrógenos, inhibidores de la proteasa, niacina e insulina inyectada.
  • Cáncer: a veces la acantosis nigricans aparece junto con algunos tipos de cáncer.
  • Enfermedades autoinmunes (cuando el sistema de defensa del cuerpo ataca por error al propio cuerpo): las personas con lupus, síndrome de Sjögren, esclerodermia o tiroiditis de Hashimoto también pueden desarrollarla.

Los síntomas de la acantosis nigricans incluyen parches oscuros en la piel del cuello, las axilas, la ingle y otros pliegues. Estas zonas pueden sentirse gruesas o como de terciopelo. La acantosis nigricans no es dañina ni dolorosa, pero puede ser una señal de problemas de salud de fondo, como resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.

El tratamiento se enfoca en manejar las causas, como la diabetes o la resistencia a la insulina, y en mejorar el aspecto de la piel. Algunas opciones son:

  • Mejorar la resistencia a la insulina: cambios de hábitos, como mantener un peso saludable con buena alimentación y ejercicio.
  • Controlar la diabetes: manejar bien el azúcar en la sangre con medicamentos o tratamiento con insulina puede ayudar a reducir los síntomas.
  • Usar cremas, pomadas y geles con receta para aclarar la piel: estos tratamientos para uso en la piel pueden mejorar el aspecto de las zonas oscuras.
  • Recibir tratamientos con láser: la terapia con láser puede ayudar a disminuir las manchas oscuras en las zonas afectadas.
  • Aplicar retinoides de venta libre o tretinoína con receta: estos medicamentos ayudan a quitar la capa de células muertas y a renovar la piel.

Aunque la acantosis nigricans por diabetes no siempre se puede evitar por factores genéticos o por ciertas enfermedades, hay medidas para bajar el riesgo:

  • Mantener un peso saludable: la obesidad es un desencadenante común. Con una alimentación equilibrada y actividad física regular, usted puede reducir su riesgo.
  • Manejar el azúcar en la sangre: controlar bien la diabetes o la prediabetes con medicamentos o cambios en el estilo de vida puede ayudar a prevenir o manejar la acantosis nigricans.
  • Buscar consejo médico: si nota cambios inusuales en la piel que se parecen a acantosis nigricans o tiene inquietudes sobre su salud, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y orientación.

Recuerde que estas son recomendaciones generales. Lo mejor es consultar a un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.