Causas y factores de riesgo de la retinopatía diabética
La retinopatía diabética ocurre por niveles altos de azúcar en la sangre que dañan los vasos sanguíneos muy finos de la retina, la capa que cubre la parte de atrás del ojo. Cuando el azúcar se mantiene alta, sustancias de desecho tóxicas pueden debilitar e hinchar estos vasos, y pueden gotear líquido y sangre. Este goteo afecta la visión. En respuesta al daño, la retina puede formar vasos nuevos, muy frágiles, que también tienden a gotear. Esto empeora el problema y reduce la visión.
- La causa principal de la retinopatía diabética son los niveles altos de azúcar por la diabetes. En la diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o no la usa bien. La insulina es una hormona que ayuda a que las células absorban glucosa (azúcar en la sangre) para obtener energía. Sin suficiente insulina o si el cuerpo no la usa bien, la glucosa se acumula en la sangre. Tener el azúcar alta por mucho tiempo puede dañar vasos sanguíneos en todo el cuerpo, incluso los de la retina.
Además del azúcar alta, hay otros factores de riesgo que pueden contribuir a la retinopatía diabética:
- Control deficiente de la glucosa: No manejar bien el azúcar con el tiempo aumenta el riesgo.
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo.
- Dislipidemia: Tener grasas en la sangre fuera de lo normal, como colesterol alto, aumenta el riesgo.
- Hipertensión: La presión arterial alta contribuye al inicio y avance de la retinopatía.
- Fumar: El uso de tabaco aumenta el riesgo y es un factor que sí se puede cambiar.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con retinopatía diabética o con diabetes aumenta el riesgo.
- Edad: El riesgo aumenta con la edad.
- Genética: Ciertos factores genéticos pueden predisponer a esta enfermedad.
- Tipo y tiempo con diabetes: Las personas con diabetes tipo 1 o con más años de vivir con diabetes tienen mayor riesgo.
Es importante saber que cualquier persona con diabetes corre riesgo de tener retinopatía diabética. Sin embargo, si usted controla bien su azúcar con cambios en el estilo de vida y con la atención médica adecuada, puede bajar su riesgo y prevenir o retrasar el inicio de este problema de los ojos. Los exámenes de los ojos regulares también son clave para detectarlo temprano y tratarlo a tiempo si hace falta.
Los factores de riesgo no modificables de la retinopatía diabética (daño en los vasos sanguíneos de la retina por la diabetes) son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El riesgo de tener retinopatía diabética aumenta con la edad. A medida que las personas envejecen, también aumenta su riesgo.
- Predisposición genética: Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar retinopatía diabética. Esto significa que sus genes las hacen más propensas a esta afección.
- Duración de la diabetes: Cuanto más tiempo vive una persona con diabetes, mayor es el riesgo de desarrollar retinopatía diabética. La exposición prolongada a niveles altos de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de la retina.
- Grupo étnico: Ciertos grupos étnicos, como personas indígenas, nativas americanas, aborígenes y personas negras, tienen un riesgo más alto de retinopatía diabética que otros grupos raciales o étnicos. Este riesgo también está influido por factores culturales y económicos, no solo por la etnia.
Es importante saber que estos factores no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, entenderlos ayuda al personal de salud a identificar a quienes pueden tener un riesgo más alto y a ofrecer el seguimiento y los cuidados adecuados.
Factores de riesgo que usted puede cambiar para la retinopatía diabética:
- Azúcar en la sangre mal controlada: Tener el azúcar alta de forma constante aumenta el riesgo, sobre todo cuando está por encima del rango objetivo que recomienda su médico.
- Hipertensión (presión arterial alta): La presión alta empeora el problema. El riesgo sube cuando las cifras se mantienen por encima del rango normal recomendado por su equipo de salud.
- Dislipidemia (niveles anormales de grasas en la sangre): El colesterol o los triglicéridos altos dañan los ojos cuando superan las metas saludables.
- Exceso de peso (obesidad): El peso extra, en especial con un índice de masa corporal (IMC) por encima de 24.9, aumenta la probabilidad de tener retinopatía diabética temprana en personas con diabetes tipo 2.
- Distribución anormal de la grasa: La grasa extra en el abdomen o el cuello puede aumentar el riesgo y suele relacionarse con apnea del sueño (pausas en la respiración mientras duerme).
- Aspectos del estilo de vida: Su riesgo puede cambiar según lo que come, su consumo de vitaminas, sus hábitos de ejercicio y si fuma. Elegir opciones saludables en estas áreas puede ayudar a reducir el riesgo de que aparezca o empeore la retinopatía diabética.
Es importante saber que estos factores de riesgo se pueden tratar y manejar con distintos apoyos, como medicamentos, cambios en el estilo de vida y seguimiento regular con profesionales de la salud. Al controlar estos factores, las personas con diabetes pueden reducir sus probabilidades de tener retinopatía diabética o retrasar su avance.
Para prevenir o reducir las probabilidades de tener retinopatía diabética (daño en la retina causado por la diabetes), usted puede:
- Controlar el azúcar en la sangre: Mantener el azúcar estable con una alimentación balanceada, ejercicio regular y medicamentos adecuados puede reducir mucho el riesgo de retinopatía diabética.
- Controlar la presión arterial: La presión arterial alta (hipertensión) puede empeorar la retinopatía diabética. Vigilar y controlar la presión ayuda a proteger los vasos sanguíneos delicados de los ojos.
- Controlar el colesterol: Mantener el colesterol en un rango saludable es importante. Hable con su médico sobre cuál es su rango meta.
- Asistir a exámenes regulares de los ojos: Las personas con diabetes deben hacerse un examen completo de los ojos al menos una vez al año. Así, el personal de salud puede detectar problemas temprano y dar tratamiento a tiempo.
- Dejar de fumar: Fumar puede subir el azúcar en la sangre y dificulta su control. Dejar de fumar mejora la salud en general y puede reducir el riesgo de retinopatía diabética.
Además de estas acciones, hay otras estrategias para bajar el riesgo de retinopatía diabética:
- Haga actividad física con regularidad: La actividad física regular puede ayudar a reducir el riesgo de glaucoma y a controlar los síntomas de la diabetes.
- Evite fumar: Fumar aumenta el riesgo de retinopatía diabética, por eso es importante no fumar.
Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a prevenir o reducir las probabilidades de tener retinopatía diabética, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. Esa persona puede darle recomendaciones específicas según su situación de salud.