Sobre la prediabetes en adolescentes
La prediabetes es una condición en la que el nivel de azúcar en la sangre de un adolescente está más alto de lo recomendado, pero no lo suficiente como para diagnosticar diabetes tipo 2. Es un problema de salud serio que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y otras complicaciones, como enfermedad del corazón y derrame cerebral.
La prediabetes se puede detectar con una prueba de sangre especial llamada hemoglobina A1c (hemoglobina glucosilada). Esta prueba muestra el promedio de azúcar en la sangre de los últimos 3 meses. Es importante saber que la prediabetes todavía se puede prevenir y revertir con cambios en el estilo de vida. Puede no causar síntomas, por eso es clave que los adolescentes tengan consultas regulares con su profesional de la salud.
Elegir alimentos saludables, hacer actividad física y evitar las bebidas azucaradas puede ayudar a controlar la prediabetes. Se recomienda que los padres apoyen a sus adolescentes a adoptar hábitos saludables y a cocinar juntos en familia. Recuerde: si sospecha que su adolescente puede tener prediabetes, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
La prediabetes en adolescentes puede tener varias causas, como predisposición genética, factores del entorno y problemas en el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo). Aún no se entiende bien el papel exacto de estos factores.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar en adolescentes:
- Factores genéticos: tener familiares con diabetes tipo 2 aumenta el riesgo.
- Haber nacido de una madre con diabetes gestacional (diabetes durante el embarazo) también aumenta el riesgo.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar en adolescentes:
- Peso alto (obesidad): tener demasiado peso y mucha grasa alrededor de la cintura aumenta el riesgo.
- Alimentación con muchas calorías y alimentos poco saludables: contribuye a la prediabetes.
- Vida sedentaria: moverse poco y gastar poca energía aumenta el riesgo.
- Resistencia a la insulina: ocurre cuando las células del cuerpo responden menos a la insulina, lo que sube el azúcar en la sangre.
Otros factores posiblemente modificables que pueden influir en la prediabetes en adolescentes incluyen el ánimo deprimido y los trastornos del sueño (problemas para dormir). Sin embargo, se necesita más investigación para entender su papel exacto. Estos factores pueden actuar juntos y varían de una persona a otra. Cambios en el estilo de vida, como mantener un peso saludable, comer de forma equilibrada y hacer actividad física con regularidad, pueden ayudar a reducir el riesgo de prediabetes.
Los síntomas tempranos más comunes de la prediabetes en adolescentes pueden no notarse, porque la prediabetes a menudo no causa síntomas. Sin embargo, si aparecen, pueden incluir:
- Piel más oscura en las axilas o en la parte de atrás o a los lados del cuello
- Pequeños colgajos de piel en las mismas zonas
- Cambios en la vista (aunque esto es más común en personas con diabetes)
A medida que la prediabetes avanza a diabetes tipo 2 o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Más sed
- Orinar con frecuencia
- Cansancio
- Pérdida de peso sin causa aparente, incluso si come más
- Falta de energía
- Vista borrosa
- Infecciones frecuentes o que regresan, como en las encías, en la piel o vaginales
- Cortes y moretones que tardan en sanar
- Dificultades sexuales
Es importante recordar que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si usted o alguien que conoce presenta alguno de estos síntomas, lo mejor es consultar a un médico para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar la prediabetes en adolescentes, comúnmente se realizan los siguientes exámenes y pruebas:
- Evaluación del índice de masa corporal (IMC): ayuda a identificar a adolescentes con sobrepeso u obesidad y con riesgo de prediabetes.
- Prueba de hemoglobina A1c (HbA1c): aunque no está validada para diagnosticar prediabetes en adolescentes, es un análisis de sangre sencillo que muchos pediatras usan de rutina.
- Prueba de tolerancia oral a la glucosa: mide qué tan rápido el cuerpo procesa el azúcar en la sangre durante un período de 2 horas.
Para determinar el grado o la gravedad de la prediabetes en adolescentes, se pueden usar exámenes y pruebas adicionales:
- Análisis de sangre en ayunas: mide el azúcar en la sangre después de un período específico sin comer.
- Prueba de HbA1c: mide el promedio del azúcar en la sangre de los últimos 2 a 3 meses.
- Repetición de pruebas: a menudo se repite la prueba para confirmar los resultados y descartar aumentos aislados del azúcar en la sangre.
Es importante que estas pruebas sean interpretadas por profesionales de la salud. Si sospecha prediabetes en un adolescente, consulte al proveedor de atención médica del adolescente para una evaluación y orientación adecuadas.
Las metas del tratamiento de la prediabetes en adolescentes son evitar que avance a diabetes tipo 2 y bajar el riesgo de complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo actúan:
- Cambios en el estilo de vida: Cambios integrales en la alimentación, la actividad física y bajar de peso son clave. Este enfoque mejora la sensibilidad a la insulina (qué tan bien el cuerpo responde a la insulina) y la función de las células beta del páncreas (células que producen insulina). Esto ayuda a prevenir que aparezca la diabetes. Se considera la herramienta principal de prevención por sus buenos resultados, seguridad y bajo costo.
- Suplementos: Algunos suplementos dietéticos han mostrado mejorar la sensibilidad a la insulina y el control del azúcar en la sangre en personas con problemas de azúcar en la sangre. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar qué tan bien funcionan y qué tan seguros son, en especial en adolescentes con prediabetes.
- Seguimiento regular: El seguimiento continuo de los factores de riesgo y las pruebas regulares de azúcar en la sangre son esenciales para controlar la prediabetes.
- Manejo médico: Puede ser necesario tratar problemas de salud relacionados, como la obesidad y la enfermedad del corazón. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida siguen siendo importantes para controlar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones.
Es importante saber que, por lo general, no se recomiendan medicamentos para la prediabetes en adolescentes, a menos que tengan otros problemas de salud que requieran tratamientos específicos. Los cambios de conducta en la salud, como mejorar la alimentación, aumentar la actividad física y bajar de peso, son el enfoque principal del tratamiento.
Consulte con su profesional de la salud para decidir el mejor plan de tratamiento para su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.