Acerca de la prediabetes

Descripción general

La prediabetes es cuando el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre está más alto de lo normal, pero no lo suficiente para diagnosticar diabetes. También se conoce como glucosa en ayunas alterada (GAA) o tolerancia a la glucosa alterada (TGA).

La prediabetes ocurre cuando el cuerpo tiene resistencia a la insulina (no usa bien la insulina) o cuando las células beta del páncreas, que producen insulina, no hacen suficiente insulina para controlar la glucosa en la sangre. Sin suficiente insulina, queda glucosa de más en la sangre en vez de entrar a las células.

Con el tiempo, si no se trata, la prediabetes puede avanzar a diabetes tipo 2. Se estima que más de 1 de cada 3 personas en Estados Unidos tiene prediabetes, pero la mayoría no lo sabe. La prediabetes aumenta el riesgo de tener diabetes tipo 2, enfermedad del corazón y derrame cerebral. Los cambios en el estilo de vida y otras medidas pueden ayudar a prevenir o retrasar que empiece la diabetes tipo 2 en personas con prediabetes.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la prediabetes (azúcar en la sangre más alto de lo normal) se deben a una combinación de factores genéticos y del estilo de vida. Estos son los factores de riesgo no modificables y modificables relacionados con la prediabetes:

Factores de riesgo no modificables (no se pueden controlar ni cambiar):

  • Sexo: Algunos estudios muestran que los hombres pueden tener un riesgo más alto de desarrollar prediabetes.
  • Edad: El riesgo de prediabetes aumenta con la edad, en especial después de los 45 años.
  • Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano con diabetes aumenta el riesgo de desarrollar prediabetes.
  • Etnicidad: Algunas etnias, como personas afroamericanas, hispanas/latinoamericanas, nativas americanas y asiático-americanas, tienen más probabilidad de tener prediabetes.
  • Ubicación geográfica: Vivir en ciertas regiones, como Asia del Sur o las Islas del Pacífico, puede aumentar el riesgo.

Factores de riesgo modificables (sí se pueden controlar o cambiar):

  • Sobrepeso u obesidad: Tener exceso de peso, en especial alrededor de la cintura, aumenta el riesgo de prediabetes.
  • Vida sedentaria: La falta de actividad física o una vida sedentaria contribuye al desarrollo de la prediabetes.
  • Alimentación no saludable: Consumir muchos alimentos muy procesados, bebidas azucaradas y grasas poco saludables puede aumentar el riesgo.
  • Presión arterial alta (hipertensión): Se asocia con un mayor riesgo de prediabetes.
  • Dislipidemia (niveles anormales de grasas en la sangre): por ejemplo, triglicéridos altos y colesterol HDL (el “bueno”) bajo.

Es importante saber que, aunque estos factores aumentan la probabilidad de desarrollar prediabetes, no significa que usted la tendrá. Hacer cambios en su estilo de vida y atenderse a tiempo pueden reducir el riesgo y evitar que avance a la diabetes tipo 2.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la prediabetes incluyen:

  • Más sed de lo normal
  • Más hambre de lo normal
  • Cansancio
  • Visión borrosa
  • Orinar con frecuencia que le despierta por la noche
  • Estar irritable
  • Cambios de ánimo
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Cortes, llagas y moretones que sanan despacio

A medida que la prediabetes avanza o se hace más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:

  • Piel más oscura en las axilas o en la parte de atrás o los lados del cuello (acantosis nigricans, un oscurecimiento de la piel)
  • Acrocórdones (pequeñas bolitas de piel) en las mismas áreas
  • Cambios en la visión (más comunes en personas con diabetes)
  • Orinar más, sobre todo por la noche
  • Cansancio
  • Llagas o cortadas que no sanan

Es importante saber que no todas las personas con prediabetes tendrán estos síntomas. Si tiene dudas o nota cambios en su salud, lo mejor es hablar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la prediabetes, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Prueba de riesgo de prediabetes: Es una prueba sencilla, en papel y lápiz o en línea, que evalúa su riesgo de prediabetes. Si obtiene 5 puntos o más, se recomiendan más pruebas.
  • Pruebas de azúcar en la sangre: Hay tres pruebas de sangre principales para identificar o diagnosticar la prediabetes: A1C, glucosa plasmática en ayunas y una prueba de tolerancia oral a la glucosa con 75 gramos y medición a las 2 horas.
  • Prueba A1C (hemoglobina A1C): Mide su promedio de azúcar en la sangre en 2 a 3 meses. Un resultado entre 5.7% y 6.4% confirma el diagnóstico de prediabetes.
  • Glucosa plasmática en ayunas: Mide su azúcar en la sangre después de ayunar por un tiempo específico. Un resultado entre 100 y 125 mg/dL indica glucosa en ayunas alterada (azúcar alta en ayunas) y confirma prediabetes.
  • Prueba de tolerancia oral a la glucosa: Se usa para detectar prediabetes. Requiere ayunar desde la noche anterior y luego beber una solución de glucosa. Se toman muestras de sangre en tiempos específicos para medir cómo su cuerpo procesa la glucosa.

Consulte con su médico para determinar qué pruebas son más apropiadas para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la prediabetes son evitar que avance a diabetes y sus complicaciones, y reducir el riesgo de problemas del corazón y de los vasos sanguíneos. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:

  • Cambios en el estilo de vida:
  • Alimentación: Siga un plan de alimentación saludable con alimentos frescos y poco procesados, bajos en grasas saturadas y azúcares añadidos, y ricos en fibra.
  • Actividad física: Haga ejercicio de forma regular por al menos 30 minutos al día. Esto ayuda a que su cuerpo responda mejor a la insulina y a bajar el azúcar en la sangre.
  • Pérdida de peso: Perder entre 7% y 10% del peso corporal puede reducir mucho el riesgo de que la prediabetes progrese a diabetes.
  • Medicación:
  • Metformina: Este medicamento puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes y su médico puede recetarlo además de los cambios en el estilo de vida. Funciona al ayudar a que el cuerpo use mejor la insulina y al bajar los niveles elevados de azúcar en la sangre.
  • Monitoreo regular: Vigilar sus factores de riesgo y hacerse pruebas regulares de azúcar en la sangre es importante para manejar la prediabetes.
  • Tratar afecciones relacionadas: Controlar problemas como la obesidad y las enfermedades del corazón es clave para evitar que la prediabetes progrese a diabetes.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud antes de hacer cambios o empezar un medicamento. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores; por eso, busque consejos personalizados de su profesional de la salud. Pueden ocurrir otros efectos secundarios, así que hable de los riesgos posibles con su médico o consulte la información que viene con su medicamento.