Acerca del diente astillado, roto o agrietado

Descripción general

Las fracturas dentales son grietas o fisuras en un diente. Pueden ocurrir por morder objetos duros, por caídas o por golpes en la mandíbula o en la cara. En algunos casos, se desarrollan poco a poco con el tiempo.

Tipos de fracturas dentales:

  • Microgrietas (craze lines): Grietas muy pequeñas en el esmalte (la capa dura de afuera del diente). No hacen daño y suelen aparecer con la edad.
  • Cúspides fracturadas: Grietas que empiezan en la corona (la parte visible del diente) y llegan a la dentina (la capa debajo del esmalte). Suelen pasar en dientes con empastes grandes que dejan las puntas del diente (cúspides) sin apoyo.
  • Diente agrietado: Grieta que va desde la corona hacia la raíz (la parte del diente dentro del hueso), sin separar el diente en dos partes.
  • Diente partido: La fractura divide el diente en dos mitades y cruza de un borde al otro de la superficie de masticar.
  • Fractura vertical de la raíz: La fractura empieza en la raíz. Puede ser completa o parcial.

A veces es difícil diagnosticar estas fracturas, pero un diagnóstico correcto es clave para elegir el tratamiento adecuado. Su dentista podrá evaluar su caso y recomendar el mejor tratamiento. Esto puede incluir reparación con resina dental (material adhesivo), carillas, empastes, fundas o coronas, o incluso un tratamiento de conducto (endodoncia) si hace falta. Consulte a su dentista para un diagnóstico exacto y un plan de tratamiento.

Causas y factores de riesgo

Las fracturas dentales pueden ocurrir por varias causas, como:

  • Traumatismo: Un impacto directo o una lesión en el diente, como por una caída o un accidente, puede causar fracturas.
  • Bruxismo (rechinar o apretar los dientes): Este hábito debilita los dientes y los vuelve más propensos a fracturarse.
  • Caries: La caries sin tratar debilita la estructura del diente y puede causar fracturas.
  • Empastes (rellenos) grandes: Los empastes dentales muy extensos pueden debilitar el diente y aumentar el riesgo de fractura.

Los factores de riesgo no modificables de las fracturas dentales no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: Las personas mayores pueden tener dientes más débiles por el desgaste natural, lo que aumenta la probabilidad de fracturas.
  • Sexo: Algunos estudios sugieren que el riesgo de pérdida de dientes puede variar entre hombres y mujeres.
  • Factores de salud mental: La depresión se ha identificado como un posible factor de riesgo de fracturas dentales en adolescentes.

Los factores de riesgo modificables de las fracturas dentales sí se pueden cambiar o controlar. Incluyen:

  • Higiene bucal: Una higiene bucal deficiente puede causar caries, lo que aumenta el riesgo de fracturas.
  • Tabaquismo: El consumo de tabaco se ha asociado con un mayor riesgo de pérdida de dientes.
  • Obesidad: Algunos estudios sugieren que la obesidad puede ser un factor de riesgo modificable de pérdida de dientes en mujeres.
  • Visitas dentales: Las visitas regulares al dentista y el cuidado preventivo ayudan a detectar y tratar a tiempo las primeras señales de daño en los dientes.

Es importante saber que estos factores de riesgo se basan en estudios científicos, pero cada persona es diferente. Para recibir consejos personalizados, consulte con un profesional de la salud.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de las fracturas dentales (dientes agrietados o rotos) incluyen:

  • Dolor al masticar o morder, especialmente al dejar de morder
  • Sensibilidad al calor, al frío o a lo dulce
  • Dolor que va y viene. Rara vez es continuo.
  • Hinchazón de la encía alrededor del diente afectado

A medida que las fracturas dentales avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas comunes:

  • Dolor intenso en el momento de la lesión, que puede empeorar con el movimiento o al tocar
  • Mareo o escalofríos por el impacto
  • Chasquido o crujido cuando ocurre la lesión
  • Hinchazón, enrojecimiento y moretones en la zona lesionada
  • Dificultad para soportar peso con la zona lesionada
  • Deformación visible en la zona lesionada
  • En algunos casos, un hueso roto que sale a través de la piel

Es importante saber que no todos los dientes agrietados causan síntomas, y estos pueden variar según la causa. Si sospecha que tiene una fractura dental, lo mejor es consultar a su dentista para un diagnóstico exacto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Exámenes, pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia para diagnosticar fracturas del diente incluyen:

  • Inspección visual: El dentista observa el diente para ver señales de fractura, como grietas o pequeñas roturas visibles.
  • Transiluminación: Se usa una luz de fibra óptica para iluminar el diente; se puede ver cómo la luz se distorsiona por las fracturas.
  • Tinte azul de metileno: Este colorante de contraste tiñe el diente y hace que las fracturas se vean mejor.
  • Radiografías (rayos X): Las imágenes ayudan a detectar fracturas en la estructura del diente, aunque no siempre muestran bien las grietas.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad de las fracturas del diente pueden incluir:

  • Examen microscópico: Con un microscopio dental, el dentista puede ampliar la imagen y ver detalles finos de las fracturas.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT): Este método no usa radiación; usa ondas de luz para crear imágenes en corte del diente y ver mejor las grietas.
  • Tomografía computarizada de haz cónico (CBCT): Esta técnica de imagen ofrece información en tres dimensiones (3D) del diente y de las estructuras alrededor, y ayuda a medir la extensión de la fractura.
  • Pruebas de percusión: El dentista da golpecitos suaves al diente para reproducir síntomas relacionados con fracturas.
  • Pruebas térmicas de la pulpa o de mordida: Se aplica frío o calor, o se pide que muerda, para evaluar sensibilidad o dolor, lo que puede indicar fracturas.

Es importante que estos exámenes y pruebas los realice un profesional dental. Pregunte a su dentista qué métodos diagnósticos son más adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de las fracturas dentales incluyen:

  • Conservar el diente: El objetivo principal es salvar el diente fracturado y evitar extraerlo siempre que sea posible. Esto se logra con varias opciones de tratamiento.
  • Restaurar la función: El tratamiento busca que el diente vuelva a funcionar con normalidad, para poder masticar y morder bien.
  • Mantener la estética: El tratamiento también debe recuperar el aspecto natural del diente, para que se vea uniforme con los dientes de alrededor.

Para lograr estos objetivos, se pueden recomendar los siguientes enfoques:

  • Tipos de medicamentos: Se pueden recetar analgésicos para aliviar el dolor o la molestia por la fractura. También puede usar analgésicos de venta libre, pero es importante consultar a un profesional de la salud para la dosis adecuada.
  • Terapias: Se puede hacer una endodoncia (tratamiento de conducto) para quitar el tejido blando (pulpa) dañado o infectado dentro del diente. Esto ayuda a quitar el dolor y a prevenir más infección.
  • Procedimientos terapéuticos: Según qué tan grande sea la fractura, se pueden usar distintos procedimientos restauradores. Estos incluyen restauración directa con resina compuesta (empaste del color del diente), recolocación del fragmento, restauraciones cerámicas (como coronas o carillas), o cirugía de alargamiento de corona modificada (para exponer más parte del diente).
  • Cambios de hábitos de salud: Mantener una buena higiene bucal, como cepillarse y usar hilo dental con regularidad, ayuda a cuidar el diente tratado y a prevenir fracturas futuras.

Es importante saber que las recomendaciones específicas dependen de cada caso y se deben hablar con un dentista o un especialista dental.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.