Acerca de las llagas en la boca
Las llagas en la boca (úlceras bucales) son heridas dolorosas que aparecen en el revestimiento húmedo dentro de la boca. Dañan la capa más externa de células (epitelio) y la capa de tejido de sostén que está debajo (lámina propia). Son comunes en todo el mundo. Afectan a casi 25 de cada 100 adultos jóvenes y a un porcentaje aún mayor de los niños. Aunque por lo general no causan un gran problema de salud, pueden interferir con actividades diarias como hablar y tragar. También pueden afectar su calidad de vida.
Las llagas en la boca pueden tener muchas causas. Entre ellas están los golpes o mordidas en la mucosa, enfermedades autoinmunes (cuando las defensas atacan al propio cuerpo) e inflamatorias, enfermedades del cuerpo en general como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, y algunas infecciones. A veces pueden ser señal de enfermedades más serias, como cáncer de boca o trastornos del aparato digestivo. Si tiene llagas grandes o muy dolorosas en la boca que no sanan en un plazo razonable, es aconsejable consultar a un médico o a un dentista.
Las causas principales de las úlceras bucales (aftas) aún no se comprenden por completo, pero se han propuesto varios factores:
- Cambios virales, bacterianos y de otro tipo en el microbioma de la boca (los gérmenes normales que viven en la boca) podrían influir.
- Las deficiencias de sustancias que ayudan a formar la sangre (como ácido fólico [folato], vitamina B12, ferritina [depósitos de hierro] o hemoglobina) se consideran factores de riesgo.
- Una respuesta anormal del sistema inmunitario local (las defensas del cuerpo en la boca) puede dañar el tejido y formar úlceras.
Los factores de riesgo no modificables no se pueden controlar ni cambiar. Incluyen:
- La edad avanzada es un factor de riesgo no modificable de úlceras bucales.
- Las predisposiciones genéticas, incluidos antecedentes familiares de úlceras bucales o afecciones relacionadas, pueden aumentar el riesgo.
Por otro lado, los factores de riesgo modificables, que se pueden influir con los hábitos y el estilo de vida, incluyen:
- Hábitos de alimentación poco saludables y carencias de nutrientes, como falta de vitamina B12 o de hierro.
- Poca actividad física.
- Estrés o ansiedad.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Mantener un estilo de vida saludable y buscar consejo médico puede ayudar a controlar las úlceras bucales de forma eficaz. Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Síntomas tempranos de las llagas en la boca (aftas):
- Llagas dolorosas en la boca, por ejemplo en la lengua, por dentro de las mejillas o en los labios
- Llagas que pueden ser de color amarillo, blanco o rojo
- Enrojecimiento alrededor de las llagas
- Dolor que empeora al comer, beber o hablar
A medida que las llagas en la boca avanzan o se vuelven más graves, pueden presentarse otros síntomas:
- Sensación de ardor
- Mucha sensibilidad
- Dificultad para tragar
- Falta de apetito
- Pérdida de peso
Es importante saber que algunas llagas en la boca pueden ser un signo de cáncer de boca si no sanan aun con tratamiento y aparecen en zonas específicas, como la lengua o debajo de la lengua. Si presenta alguno de estos síntomas o tiene inquietudes sobre sus llagas en la boca, se recomienda consultar a su profesional de la salud para una evaluación y orientación adicionales.
Para diagnosticar las úlceras en la boca (llagas), los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El médico verá las úlceras dentro de su boca durante una revisión.
- Revisión de antecedentes médicos: Le preguntarán sobre enfermedades o medicamentos que puedan favorecer las úlceras en la boca.
- Análisis de sangre: Sirven para evaluar su salud general y buscar enfermedades que puedan estar causando las úlceras.
- Toma de muestra con hisopo: El médico puede pasar un hisopo por la úlcera para hacer cultivos de bacterias o de hongos.
Para determinar qué tan avanzadas o graves son las úlceras en la boca, se pueden hacer además:
- Biopsia: Se toma una pequeña muestra de tejido de la úlcera para analizarla en el laboratorio y revisar infecciones u otras causas.
- Pruebas de imagen: Radiografías, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para evaluar el daño en los tejidos y buscar infecciones del hueso o deformidades.
- Endoscopia: Se introduce un tubo con una cámara por la boca para ver la garganta, el esófago y el estómago y buscar anomalías.
- Laringoscopia: Se introduce un dispositivo por la garganta para ver la laringe (caja de la voz) y la hipofaringe (parte baja de la garganta).
- Videostroboscopia laríngea: Con un laringoscopio y una luz especial que parpadea, los médicos revisan si hay problemas en las cuerdas vocales dentro de la laringe.
- Panendoscopia: Se usan telescopios para examinar la boca, la garganta, el esófago y la tráquea (tubo del aire) y buscar anomalías.
Es importante que consulte con su profesional de la salud, quien podrá recomendarle los exámenes, pruebas y procedimientos más adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento de las úlceras bucales (llagas en la boca) son aliviar el dolor, reducir su tamaño y el tiempo que duran, y volver a usar la boca con normalidad. A continuación, algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos:
- Tabletas de esteroides (por ejemplo, prednisolona): ayudan a disminuir la gravedad de las llagas al reducir la inflamación en el cuerpo.
- Antipalúdicos (medicamentos contra la malaria; por ejemplo, hidroxicloroquina): también pueden reducir la inflamación y ayudar a que las llagas cicatricen.
- Anestésicos (por ejemplo, benzocaína): brindan alivio temporal del dolor al adormecer el área afectada.
- Medicamentos de uso local: pueden incluir pastillas para chupar o geles con corticoesteroides (un tipo de esteroide que baja la inflamación). Ayudan a reducir la inflamación y favorecen la cicatrización.
Terapias:
- Enjuague bucal antimicrobiano: ayuda a prevenir infecciones y favorece la cicatrización.
- Enjuague, gel o aerosol para el dolor: brindan alivio temporal del dolor.
Cambios en sus hábitos de salud:
- Mantener una buena higiene bucal: cepíllese con un cepillo de cerdas suaves con regularidad. Mantiene la boca limpia y reduce el riesgo de infección.
- Beber suficiente agua: ayuda a mantener la boca húmeda.
Es importante saber que los tipos específicos de medicamentos y terapias pueden variar según la causa de las úlceras. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.