Acerca del herpes labial (ampollas en los labios)
El herpes labial, también llamado herpes oral, causa pequeñas ampollas llenas de líquido que suelen salir alrededor de la boca. También pueden aparecer en los dedos o en la nariz. Lo causa el virus del herpes simple (VHS); el tipo VHS-1 es la causa más común. El virus es muy contagioso y se transmite por contacto oral, como al besarse, compartir comida y bebidas, y tener sexo oral. Una vez que una persona se infecta con el VHS, el virus queda en el cuerpo de por vida y puede hacer que las llagas reaparezcan. Antes de que salgan las ampollas, puede sentir hormigueo, comezón o ardor en la zona afectada.
Por lo general, las llagas desaparecen en dos a cuatro semanas, pero en ese tiempo pueden doler y ser incómodas. Evite tocar o rascar las llagas para no propagar más el virus.
Las causas principales del herpes labial son una infección por el virus del herpes simple (VHS), en especial el tipo 1 (VHS-1). El virus se puede transmitir al compartir utensilios, bálsamos labiales o por contacto directo de piel con piel, como al besar. Después de la primera infección, el virus puede quedar inactivo (latente) en el cuerpo. Se puede activar por factores como la exposición al sol, el viento frío, una enfermedad, cambios hormonales, estrés, ansiedad, cansancio físico o un sistema inmunitario debilitado.
Factores de riesgo no modificables del herpes labial. No se pueden controlar ni cambiar. Incluyen:
- Tener el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) o tipo 2 (VHS-2)
- Edad (el riesgo aumenta con la edad)
- Predisposición genética (antecedentes familiares de herpes labial o afecciones relacionadas)
- Antecedentes de herpes labial u otras complicaciones
- Ciertas afecciones médicas, como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), estar recibiendo quimioterapia, quemaduras graves, eccema o psoriasis
Factores de riesgo modificables del herpes labial. Se relacionan con hábitos y estilo de vida. Incluyen:
- Alimentación poco saludable
- Poca actividad física
- Fumar
- Manejo del estrés (cómo usted controla el estrés)
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo modificables se pueden abordar y cambiar para reducir el riesgo de brotes de herpes labial, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del herpes labial (llagas en los labios) incluyen:
- Sensación de ardor, hormigueo o picazón en la zona afectada
- Formación de una o más ampollas llenas de líquido
- La ampolla se revienta y sale líquido
- Formación de una costra sobre la herida
A medida que el herpes labial avanza o se vuelve más intenso, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Fiebre
- Cansancio
- Dolores en el cuerpo o en los músculos
- Dolor de cabeza
- Dolor de garganta
- Ganglios linfáticos inflamados (bolitas debajo de la piel)
- Náuseas
Es importante saber que no todas las personas tendrán todos estos síntomas, y la gravedad y la duración pueden variar de una persona a otra. Si le preocupa el herpes labial o si sus síntomas empeoran o persisten, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el herpes labial (llagas en los labios), los médicos suelen basarse en un examen físico y en sus antecedentes médicos. Sin embargo, en algunos casos pueden recomendar más exámenes, pruebas o procedimientos. Estos son métodos comunes para diagnosticar el herpes labial:
- Examen físico: el médico observa el aspecto y el lugar de la llaga para identificar el herpes labial.
- Cultivo viral: se toma una muestra con un hisopo de la llaga para analizar células de la piel y buscar el virus.
- Análisis de sangre: se pueden hacer pruebas de sangre para confirmar el diagnóstico o buscar anticuerpos (defensas) específicos relacionados con el herpes labial.
Para saber en qué etapa está o qué tan grave es el herpes labial, puede que no se necesiten más exámenes o pruebas. Sin embargo, si aparecen complicaciones o la afección empeora, podrían recomendar una evaluación adicional. Es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir orientación personalizada.
Los objetivos del tratamiento del herpes labial son:
- Controlar los síntomas: Las medicinas y terapias buscan reducir el dolor, la comezón y la molestia.
- Favorecer la curación: Las opciones de tratamiento ayudan a que sane más rápido y a acortar la duración del brote.
- Prevenir brotes (episodios): Algunos tratamientos ayudan a prevenir brotes futuros o a que ocurran con menos frecuencia.
Estos son los tratamientos recomendados para el herpes labial y cómo funcionan:
- Medicamentos de venta libre (sin receta): Estas cremas y pomadas se aplican directamente sobre el herpes labial para aliviar el dolor, ablandar las ampollas con costra y reducir la resequedad. Pueden contener antivirales (medicinas que combaten el virus) o anestésicos (para adormecer el área).
- Medicamentos con receta: Su médico puede indicar antivirales para acelerar la curación y reducir la gravedad de los brotes. Se pueden tomar por boca o aplicar en la zona.
- Cremas o parches antivirales para aplicar: Contienen antivirales como aciclovir o penciclovir. Actúan al impedir que el virus que causa el herpes labial se multiplique.
- Medicamentos para el dolor de uso tópico: La lidocaína es un ejemplo. Ayuda a adormecer la zona alrededor del herpes labial y alivia la molestia por un tiempo.
- Cambios en sus hábitos: Mantenga buena higiene, evite las cosas que le provocan brotes (como el estrés o demasiada exposición al sol) y mantenga la zona afectada limpia y seca para evitar más irritación y favorecer la curación.
Es importante consultar a un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicina o tratamiento. La dosis que usted necesita puede variar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.