Acerca de los labios agrietados

Descripción general

Los labios resecos o agrietados, también llamados queilitis (inflamación de los labios), son comunes. Se ven como sequedad, enrojecimiento y grietas. La piel de los labios es más delgada y delicada que la del resto del cuerpo. Además, los labios no tienen glándulas que produzcan grasa natural. Por eso, factores externos como el frío, el sol y la deshidratación pueden resecarlos.

También pueden contribuir: falta de ciertos nutrientes, daño solar, clima frío, deshidratación, lamerse o morderse los labios en exceso, y algunas enfermedades de base como la enfermedad de Crohn o problemas de la tiroides.

Para aliviar los labios resecos, puede ayudar beber más agua, usar un humidificador y evitar fumar. Proteja sus labios de ingredientes que resecan en los productos para labios y del daño del sol. Si los síntomas son intensos o no mejoran, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y orientación.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de los labios resecos y agrietados incluyen:

  • Falta de humedad: No beber suficiente agua o estar en clima seco y frío puede resecar los labios.
  • Factores ambientales: La calefacción en interiores, el aire acondicionado, la quemadura de sol y la exposición al frío o al viento pueden causar sequedad y grietas.
  • Ingredientes irritantes: Algunos productos para labios y algunas pastas dentales pueden tener ingredientes que irritan los labios y causan resequedad.
  • Medicamentos: Ciertos medicamentos, como tratamientos para el acné o diuréticos (medicinas que aumentan la cantidad de orina), pueden resecar los labios como efecto secundario.

Los factores de riesgo no modificables (que no se pueden controlar o cambiar) incluyen:

  • Predisposición genética (por herencia): Algunas personas tienen más tendencia a presentar labios resecos y agrietados por su genética.
  • Edad: Las personas mayores y los niños tienen más riesgo por diferencias en la estructura de la piel y en la hidratación.

Los factores de riesgo modificables (que sí se pueden controlar y cambiar) incluyen:

  • Deshidratación: No beber suficientes líquidos puede causar sequedad y grietas en los labios.
  • Lamerse mucho los labios o morderse/arrancarse la piel: Este hábito deshidrata más los labios y empeora el problema.
  • Exposición al sol: Estar demasiado tiempo al sol puede causar quemadura y sequedad en los labios.
  • Deficiencias nutricionales: La falta de ciertas vitaminas y minerales, como hierro, zinc y vitaminas del grupo B, puede contribuir a labios resecos y agrietados.

Estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Para conocer sus factores y las mejores formas de manejarlos, consulte a un profesional de la salud.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los labios resecos o agrietados, también llamados queilitis (inflamación de los labios), incluyen:

  • Sequedad
  • Enrojecimiento
  • Grietas
  • Picazón

A veces, los labios resecos pueden ser señal de otro problema de salud. Si con el tiempo empeoran, pueden aparecer estos síntomas adicionales:

  • Dolor o molestia
  • Sangrado o salida de líquido
  • Descamación o piel que se pela
  • Inflamación o irritación en las comisuras de la boca (queilitis angular)
  • Hinchazón o grietas en las comisuras de la boca (estomatitis angular)
  • Piel seca en otras partes del cuerpo
  • Debilidad o cansancio
  • Cambios en el peso
  • Ganglios del cuello hinchados

Es importante saber que los labios resecos también pueden deberse a factores ambientales, como daño por el sol, clima frío, deshidratación y lamer o rascarse los labios en exceso. Si presenta síntomas persistentes o que empeoran, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar los labios agrietados, se suelen hacer estos exámenes y pruebas:

  • Examen visual de los labios: Un profesional de la salud revisa de cerca los labios para ver señales de agrietamiento o sequedad.
  • Evaluación de antecedentes médicos: El profesional le preguntará sobre síntomas o factores que pueden contribuir a los labios agrietados, como la exposición al frío o ciertos medicamentos.

Para determinar la etapa o la gravedad de los labios agrietados, pueden recomendarse otros exámenes y pruebas:

  • Examen clínico oral: Un dentista puede examinar la boca para evaluar la salud oral en general y buscar problemas relacionados.
  • Biopsia de piel: Si es necesario, un dermatólogo puede hacer una biopsia de piel (tomar una pequeña muestra de tejido de la zona afectada del labio) para analizarla en el laboratorio.
  • Pruebas de imagen: En algunos casos, pueden pedir radiografías o resonancias magnéticas (RM) para evaluar si hay problemas de base o complicaciones.

Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado. El profesional podrá darle recomendaciones personalizadas según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para los labios resecos y agrietados son calmar e hidratar los labios, ayudar a que sanen y prevenir más resequedad y grietas.

Tratamientos recomendados y cómo ayudan:

  • Bálsamos labiales: Aplicar bálsamo labial varias veces al día ayuda a hidratar y proteger los labios para que no pierdan humedad.
  • Pomadas más espesas: Para labios muy resecos, que se pelan o con grietas, pomadas más espesas como la vaselina dan humedad extra y crean una barrera que evita más daño.
  • Remedios naturales: El gel de aloe vera, el aceite de coco, la miel, el pepino y el té verde pueden aplicarse directo en los labios para calmar, hidratar, aportar antioxidantes y ayudar a bajar la inflamación.
  • Cambios en la alimentación: Algunas personas pueden beneficiarse de comer más alimentos ricos en hierro, zinc o vitaminas del grupo B, para corregir posibles faltas de nutrientes que contribuyen a los labios resecos. También se puede recomendar un multivitamínico o un suplemento.
  • Cambios en sus hábitos de salud: Beber más agua y usar un humidificador ayuda a mantener los labios hidratados. Evitar fumar puede prevenir más resequedad de los labios.

Es importante saber que estos tratamientos son seguros y efectivos para la mayoría de las personas. Aun así, siempre es buena idea consultar con su profesional de la salud antes de probar cualquier remedio o suplemento nuevo.