Acerca de la malformación de Chiari
La malformación de Chiari (también llamada malformación de Arnold-Chiari) es un problema del cráneo. En esta afección, la parte baja del cerebro, llamada amígdalas cerebelosas (parte inferior del cerebelo), se empuja demasiado hacia abajo, por debajo del cráneo. Este descenso puede causar síntomas como dolor de cabeza, dolor de cuello, mareo y zumbidos en los oídos. También puede causar problemas de la vista, dificultad para tragar y problemas de equilibrio y coordinación. Hay diferentes tipos de malformación de Chiari según el tejido del cerebro que baja hacia la columna.
- Tipo 1: es el más común. Se caracteriza por amígdalas cerebelosas que se meten en el canal de la columna en el cuello, sin desplazar mucho el cuarto ventrículo (una cavidad del cerebro llena de líquido).
- Tipo 2: hay más tejido del cerebelo que se extiende dentro del canal de la columna.
- Tipo 3: se asocia con una parte del cerebelo o del tronco encefálico (la parte que conecta el cerebro con la médula espinal) que se extiende dentro del canal de la columna. Esta forma de malformación de Chiari causa problemas neurológicos, como convulsiones y dificultades de aprendizaje.
La intensidad de los síntomas puede variar entre las personas con malformación de Chiari. Si usted sospecha que tiene este problema de salud o le preocupan sus síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Se cree que la malformación de Chiari ocurre por un defecto del desarrollo en el hueso occipital. Esto hace que la parte trasera de la base del cráneo (fosa craneal posterior) sea demasiado pequeña para alojar el cerebelo (parte del cerebro que ayuda al equilibrio y la coordinación).
Factores de riesgo de esta afección:
- Anomalías congénitas, como espina bífida (defecto de la columna) o hidrocefalia (acumulación de líquido en el cerebro). Están presentes al nacer y no se pueden prevenir.
- Factores genéticos: puede haber una predisposición familiar a la malformación de Chiari, aunque no se han identificado genes específicos.
Es importante saber que estos factores de riesgo se basan en lo que se conoce actualmente. Aún se necesita más investigación para entender bien las causas y los factores de riesgo relacionados con la malformación de Chiari.
La malformación de Chiari, especialmente el tipo 1, puede no causar síntomas en algunas personas. A veces se descubre durante un examen o una prueba de imágenes hecha por otro motivo.
En las personas con malformación de Chiari tipo 1, los síntomas pueden incluir:
- Dolores de cabeza, sobre todo en la parte posterior de la cabeza (dolor occipital)
- Dolor de cuello
- Mareos
- Problemas de equilibrio
- Dificultad para tragar o para respirar
- Palpitaciones (sensación de latidos rápidos o irregulares)
- Zumbido en los oídos (tinnitus) y problemas de audición
- Escoliosis (curvatura anormal de la columna)
A medida que la malformación de Chiari avanza a tipos más graves, pueden aparecer más síntomas por problemas del cerebro y del sistema nervioso. Estos pueden incluir:
- Cambios en la respiración
- Dificultad para tragar y atragantarse
- Movimientos de los ojos hacia abajo
- Debilidad muscular, en especial en los brazos
Es importante saber que algunas personas con malformación de Chiari tipo 1 no tienen ningún síntoma. Si cree que podría tener malformación de Chiari o si presenta síntomas que le preocupan, es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y la atención adecuada.
La malformación de Chiari tipo 2 y tipo 3 se diagnostica con frecuencia en el bebé antes de nacer, durante un ultrasonido del embarazo, o al nacer. Además del diagnóstico antes o al nacer, la malformación de Chiari se puede diagnosticar con los siguientes exámenes y pruebas:
- Antecedentes médicos y examen físico: Su proveedor de atención médica reunirá información sobre sus síntomas y buscará señales físicas de la afección. Esto puede incluir revisar los pulmones y el corazón, la fuerza muscular, el equilibrio y la coordinación, y la curvatura de la columna vertebral.
- Análisis de laboratorio: Se pueden recomendar pruebas específicas, como análisis de sangre, para conocer más sobre su salud general y descartar otras posibles causas de los síntomas.
- Estudios de imagen:
- Se puede solicitar una resonancia magnética (RM) para ver el cerebro y la médula espinal. La RM usa ondas de radio e imanes para crear una vista detallada de una parte del cuerpo.
- Se puede usar una tomografía computarizada (TC) para buscar tumores y problemas en los huesos o en los vasos sanguíneos. La TC usa rayos X y una computadora para crear imágenes del interior del cuerpo.
Recuerde: es importante hacer seguimiento con su proveedor de atención médica si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico inicial. Su proveedor le guiará en los pasos necesarios para el diagnóstico y la evaluación.
Los objetivos del tratamiento de la malformación de Chiari dependen de la gravedad y de cómo afecta su vida diaria.
Para las personas sin síntomas, el profesional de la salud puede recomendar seguimiento. Esto incluye hacerse resonancias magnéticas (RM) periódicas para ver si hay cambios. Informe cualquier síntoma a su médico.
El objetivo principal del tratamiento es reducir los síntomas y evitar que la afección avance. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
Medicamentos:
- Se pueden recetar medicamentos para el dolor (analgésicos) para aliviar los dolores de cabeza y el dolor asociados con la malformación de Chiari. Estos medicamentos ayudan a bloquear las señales de dolor en el cerebro.
Terapias:
- La fisioterapia puede ayudar a fortalecer los músculos, mejorar la postura y aliviar los síntomas.
- La terapia ocupacional puede ayudarle a manejar las actividades diarias y a mejorar la motricidad fina.
- La terapia del habla puede recomendarse si tiene problemas para hablar o para tragar.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: Se pueden recomendar diferentes tipos de cirugía para aliviar la presión en el cerebro y la columna vertebral. La cirugía de descompresión de la fosa posterior es un procedimiento común para la malformación de Chiari. Consiste en crear más espacio en el cráneo para aliviar la presión sobre el cerebro y la médula espinal. Este procedimiento puede mejorar o estabilizar los síntomas al restaurar el flujo normal del líquido cefalorraquídeo (LCR).
Cambios en los hábitos de salud:
- Evitar actividades que empeoran los síntomas (como levantar objetos pesados)
- Mantener una buena postura
- Controlar el estrés
Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir recomendaciones de tratamiento personalizadas. Evaluarán su situación específica y le darán orientación sobre las opciones más adecuadas. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, así que es crucial consultar con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios; consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer otros posibles efectos secundarios.