Opciones de tratamiento para la enfermedad arterial periférica (EAP)

Objetivos del tratamiento

La enfermedad arterial periférica (EAP) es una enfermedad del corazón y de los vasos sanguíneos. Ocurre cuando se acumula placa (depósitos de grasa) en las arterias y se bloquea el flujo de sangre hacia los brazos o las piernas. Afecta sobre todo a las personas mayores. Aunque la EAP es más común en las piernas y los pies, también puede afectar los brazos y las manos. Los síntomas en estas áreas incluyen dolor, calambres, manos frías y entumecidas, dedos pálidos o azulados, y heridas que tardan en sanar o que empeoran.

El objetivo del tratamiento de la enfermedad arterial periférica es lograr varias metas clave, entre ellas:

  • Reducir el riesgo de problemas de salud graves: el tratamiento busca bajar el riesgo de complicaciones serias como ataques al corazón o accidentes cerebrovasculares (ACV). Al controlar la EAP, usted puede disminuir la probabilidad de estos eventos que ponen en riesgo la vida.
  • Frenar el avance de la EAP: aunque el tratamiento no cura la EAP, puede ayudar a que avance más despacio. Al controlar los factores de riesgo y adoptar un estilo de vida saludable, usted puede reducir la posibilidad de que su enfermedad empeore con el tiempo.
  • Controlar los síntomas: el tratamiento también se enfoca en mejorar los síntomas de la EAP. Los síntomas comunes incluyen dolor o entumecimiento en las piernas o los brazos, sobre todo durante la actividad física. Al manejar bien estos síntomas, usted puede mejorar su capacidad para hacer sus actividades diarias y su calidad de vida.
Opciones de tratamiento

Los tratamientos posibles recomendados para la enfermedad arterial periférica (EAP) incluyen:

Cambios en el estilo de vida:

  • Actividad física regular: Hacer ejercicios con las piernas ayuda a tratar la EAP. Caminar, hacer ejercicios de piernas y usar la caminadora tres veces por semana puede disminuir los síntomas en solo 4 a 8 semanas.
  • Cambios en la alimentación: Seguir una alimentación baja en grasa saturada, grasas trans y colesterol, e incluir muchas frutas y verduras, puede ayudar a bajar el colesterol en la sangre. Esto es beneficioso para las personas con EAP.
  • Dejar de fumar: Dejar de fumar es importante, porque el humo del tabaco aumenta mucho el riesgo de EAP, ataque al corazón y derrame cerebral. Quienes fuman pueden tener un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar EAP que quienes no fuman.

Medicamentos:

  • Medicamentos antihipertensivos: Su médico puede recetar medicamentos para bajar la presión arterial alta.
  • Estatinas: Medicamentos para bajar el colesterol.
  • Cilostazol y pentoxifilina: Se pueden recomendar para personas con claudicación intermitente (dolor o calambres en las piernas durante la actividad física).

Procedimientos terapéuticos:

  • Cirugía: Si los cambios en el estilo de vida y los medicamentos no alivian los síntomas, su médico puede recomendar una angioplastia. Este procedimiento abre o repara un vaso sanguíneo para mejorar el flujo de sangre.

Es importante hablar con un médico antes de empezar cualquier tratamiento. Su médico le dará consejos personalizados según su condición y sus necesidades. Además, algunos tratamientos pueden tener efectos secundarios o riesgos que se deben considerar.

El tipo de medicamento y la dosis dependen de muchos factores y pueden ser diferentes para cada persona, y pueden presentarse efectos secundarios. Hable con su médico para recibir consejos personalizados y lea la información que viene con su medicamento.