Opciones de tratamiento para la vasculitis por IgA (púrpura de Henoch‑Schönlein)

Objetivos del tratamiento

La vasculitis por IgA, también llamada púrpura de Henoch-Schönlein, es una enfermedad en la que el sistema inmunitario causa inflamación en los vasos sanguíneos pequeños en todo el cuerpo. Esta afección puede causar problemas en la piel, las articulaciones, los riñones y el sistema digestivo.

El objetivo del tratamiento de la vasculitis por IgA es controlar los síntomas, frenar el daño en los riñones y prevenir complicaciones. No hay una cura específica, pero el tratamiento puede ayudar a manejar los síntomas y mejorar los resultados. Las metas clave del tratamiento son:

  • Alivio de síntomas: Su profesional de la salud puede sugerir medicinas para aliviar dolor abdominal, dolor en las articulaciones e hinchazón. Por ejemplo, antiinflamatorios no esteroides (AINEs), como ibuprofeno, o corticosteroides (medicinas que bajan la inflamación) pueden ayudar con el dolor e hinchazón de las articulaciones.
  • Protección de los riñones: Si sus riñones están afectados, la meta es prevenir la enfermedad renal crónica (ERC). Es importante vigilar la función de los riñones con regularidad. Su profesional puede recetar inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA). Estas son medicinas para la presión arterial que pueden reducir la proteinuria (proteína en la orina) y frenar el avance de la enfermedad renal.
  • Manejo del sarpullido: El sarpullido de la vasculitis por IgA casi siempre desaparece solo, sin tratamiento específico. En algunos casos, puede regresar. Aun si regresa, por lo general vuelve a desaparecer sin necesidad de medicinas.
  • Problemas del aparato gastrointestinal: El dolor abdominal es común en la vasculitis por IgA. Para aliviarlo, su profesional puede recetar corticosteroides para bajar la actividad del sistema inmunitario y disminuir la hinchazón. En casos raros ocurre una intususcepción (cuando una parte del intestino se mete dentro de otra). Puede requerir procedimientos correctivos, como una serie gastrointestinal baja (un estudio con rayos X del intestino grueso) o cirugía. La intususcepción casi siempre ocurre en niñas y niños, no en adultos.

Es importante saber que, aunque el tratamiento puede ayudar a manejar los síntomas y a frenar el daño en los riñones, cada persona responde de forma distinta. Trabaje de cerca con su profesional de la salud para definir el plan de tratamiento más adecuado para usted.

Opciones de tratamiento

Los posibles tratamientos recomendados para la vasculitis por IgA incluyen:

Medicamentos:

  • Corticoesteroides (esteroides): Se pueden usar para tratar síntomas graves de la vasculitis por IgA. Ayudan a bajar la inflamación y a frenar el sistema inmunitario (las defensas). Buscan que los síntomas mejoren o desaparezcan en la mayoría de las personas. Sin embargo, pueden causar complicaciones y no cambian la enfermedad de fondo. Su uso es algo controvertido.
  • Inmunosupresores: En algunas personas con dependencia a los esteroides o resistencia a ellos, puede ser necesario añadir inmunosupresores junto con corticoesteroides. Medicinas como azatioprina, micofenolato o ciclofosfamida intravenosa pueden recomendarse. Estas medicinas ayudan a bajar más el sistema inmunitario y a reducir la inflamación.

Bloqueadores del sistema renina‑angiotensina (SRA):

  • Los bloqueadores del SRA, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARA‑II), se recomiendan para personas con proteinuria continua (proteína en la orina por más de 3 meses) y problemas en los riñones. Estas medicinas ayudan a prevenir o limitar daño adicional en los glomérulos (los filtros del riñón) y a proteger la función renal.

Aunque hay poca información sobre cambios específicos de estilo de vida para tratar la vasculitis por IgA, llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a su salud en general. Esto incluye:

  • Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo mejora la salud del corazón y reduce el riesgo de complicaciones.
  • Moderar el alcohol: Limitar el consumo de alcohol ayuda a cuidar el hígado y el bienestar general.
  • Alimentación y dieta: Comer una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, apoya las defensas y la salud en general.
  • Actividad física: Hacer actividad física regular favorece la salud del corazón, ayuda a mantener un peso saludable y mejora el bienestar.

Recuerde: Siempre es esencial consultar con un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para la vasculitis por IgA según su situación.