Opciones de tratamiento para la disección aórtica

Objetivos del tratamiento

La disección aórtica es una afección grave. Ocurre cuando hay un desgarro en las capas de la aorta, la arteria principal que lleva sangre con oxígeno del corazón al resto del cuerpo. Por ese desgarro entra sangre y las capas de la aorta se separan o “disecan”. La disección aórtica es peligrosa y puede poner en riesgo la vida. Requiere atención médica inmediata porque la aorta puede romperse (ruptura), lo cual puede ser mortal.

El objetivo del tratamiento es prevenir complicaciones o la muerte. Se busca reducir cuántas veces y con qué fuerza la sangre golpea la pared de la aorta. Las metas específicas incluyen:

  • Reducir el dolor y la ansiedad: El dolor intenso y la ansiedad son síntomas comunes. Se pueden manejar con opioides por vía intravenosa, como metoprolol y esmolol, para aliviar el dolor en cuanto se diagnostica o se sospecha firmemente la disección.
  • Bajar la presión arterial: La presión alta puede empeorar el desgarro en la pared de la aorta. Se pueden recetar betabloqueadores y nitroprusiato para bajar la frecuencia del corazón y la presión arterial, y así evitar que el desgarro empeore.
  • Prevenir complicaciones: Puede ser necesaria una cirugía para quitar la parte dañada de la aorta y reemplazarla con un tubo (injerto). Esto ayuda a evitar que la sangre entre en la pared de la aorta. En algunos casos, también se pueden usar stents (pequeños tubos de malla) para reparar la aorta.
  • Evitar la muerte y la ruptura: La disección aórtica tipo A pone en riesgo la vida y requiere cirugía abierta de emergencia. La meta principal es prevenir la muerte, la ruptura de la aorta, corregir la insuficiencia aórtica (si está presente) y tratar cualquier falta de riego de los órganos.
  • Manejo a largo plazo: La mayoría de las personas con disección aórtica necesitarán tomar medicamentos para bajar la presión arterial por el resto de su vida. Esto ayuda a controlar los síntomas y a prevenir más complicaciones.

El tratamiento puede variar según el tipo de disección aórtica (tipo A o tipo B) y los factores de cada persona. Las decisiones de tratamiento deben tomarse junto con profesionales de la salud, quienes pueden brindar una atención personalizada según las necesidades de cada paciente.

Opciones de tratamiento

Los tratamientos posibles recomendados para la disección de la aorta (un desgarro en la pared interna de la aorta) incluyen:

  • Tratamiento médico inicial: El objetivo es estabilizar a la persona, controlar el dolor y bajar la presión arterial. Esto ayuda a que la disección no avance y reduce el riesgo de ruptura de la aorta. No se recomienda usar medicamentos antitrombóticos (medicinas que evitan coágulos) antes de una valoración quirúrgica adecuada o antes de trasladar al paciente a un centro especializado en enfermedades de la aorta.
  • Control de la presión arterial y la frecuencia cardíaca: Es vital en la disección aórtica aguda. Con frecuencia se usan betabloqueadores y nitroprusiato para bajar la frecuencia del corazón y la presión arterial. Esto reduce la fuerza de cada latido sobre la pared de la aorta y ayuda a evitar que el desgarro empeore.
  • Medicamentos: Se pueden recetar medicamentos para tratar la disección de la aorta. En la disección aórtica tipo B, se pueden usar betabloqueadores y nitroprusiato para bajar la frecuencia cardíaca y la presión arterial y evitar que el desgarro empeore. La disección aórtica tipo A también puede requerir estos medicamentos para estabilizar la condición, pero por lo general también se necesita cirugía. Siempre hable con su médico sobre el tratamiento con medicamentos.
  • Cirugía: Se recomienda la cirugía según el tamaño, la ubicación y los síntomas relacionados con el aneurisma de la aorta (una dilatación de la aorta). Decidir operar o no es complejo y depende de las necesidades de cada paciente.

Recuerde que las opciones de tratamiento pueden variar según cada caso. Es crucial consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. Pueden darle recomendaciones según su condición específica y su historial médico.