Ayudar a prevenir la arterioesclerosis
La arterioesclerosis es una enfermedad en la que las paredes de las arterias se vuelven rígidas y duras. Esto dificulta el paso de la sangre. Puede causar presión arterial alta (hipertensión) y aumenta el riesgo de varias complicaciones, como enfermedad de las arterias del corazón (enfermedad coronaria), infarto del corazón (ataque al corazón), ataque cerebral (derrame cerebral) y enfermedad de los riñones.
Para reducir el riesgo de arterioesclerosis, usted puede:
- Hacer ejercicio con regularidad: La actividad física ayuda al corazón y le ayuda a mantener un peso saludable.
- Comer alimentos buenos para el corazón: Siga una alimentación equilibrada con frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa.
- Seguir el plan de alimentación Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión (DASH): Este plan prioriza alimentos bajos en sodio y en grasas saturadas, que pueden subir la presión y endurecer las arterias.
- Manejar el estrés: El estrés continuo afecta al corazón. Practique actividades para bajar el estrés, como meditación, respiración profunda o pasatiempos.
- Mantener un peso moderado: El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo. Mantenga un peso saludable con buena alimentación y ejercicio.
- Dejar de fumar: Fumar daña las arterias y aumenta el riesgo. Dejar de fumar es una de las medidas más importantes.
- Limitar el alcohol: Beber en exceso puede subir la presión y causar problemas del corazón. Consuma alcohol con moderación o evítelo.
- Dormir lo suficiente: Dormir mal o poco se relaciona con más enfermedades del corazón. Procure dormir de 7 a 9 horas de buena calidad cada noche.
Además de los cambios en el estilo de vida, un profesional de la salud puede recetar medicamentos para manejar la arterioesclerosis. Estos medicamentos buscan bajar la presión arterial y reducir la acumulación de grasa y colesterol (placa) en las arterias. Algunos ejemplos son: betabloqueadores; inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA); bloqueadores de los canales de calcio; nitratos; medicamentos para bajar el colesterol (como las estatinas); y medicamentos para controlar el azúcar en la sangre en personas con diabetes.
Recuerde: aunque estas acciones ayudan a reducir el riesgo de arterioesclerosis, siempre consulte con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes o empezar medicamentos nuevos. Así recibirá consejos personalizados según su salud.