Cómo se diagnostica la claudicación intermitente
La claudicación intermitente es un dolor sordo en las piernas que aparece al caminar o hacer ejercicio y desaparece con el descanso. El dolor puede afectar la pantorrilla, la cadera, el muslo, los glúteos o el pie. Suele deberse a arterias de las piernas estrechas o bloqueadas. Esta afección se llama enfermedad arterial periférica (EAP). La EAP reduce el flujo de sangre a los músculos.
Para diagnosticar la claudicación intermitente, el médico puede usar varios exámenes, pruebas y procedimientos. Este es el proceso general:
- Historia clínica: El médico revisa su historia médica, incluidos los síntomas que presenta.
- Examen físico: El médico le examina y revisa los pulsos de las piernas y los pies. También le hará preguntas para entender mejor sus síntomas.
- Edinburgh Claudication Questionnaire: Esta prueba es un método común de detección. Ayuda a identificar casos posibles al evaluar síntomas y limitaciones para caminar.
- Medición de la presión arterial: Miden la presión y el pulso en ambos brazos con un aparato para tomar la presión. Esto ayuda a evaluar la circulación y detectar problemas.
- Índice tobillo-brazo (ITB): Es una prueba que compara la presión arterial del tobillo con la del brazo. Es una herramienta importante para diagnosticar claudicación intermitente. A menudo se usa un ultrasonido Doppler para medir el flujo de sangre y calcular el ITB.
- Perfil de lípidos: El médico puede pedir esta prueba para medir las grasas en la sangre, como el colesterol y los triglicéridos. Ayuda a identificar factores de riesgo de la EAP. Los niveles altos de grasas pueden estrechar o tapar las arterias.
- Ultrasonido Doppler: Es una prueba no invasiva que permite ver el flujo de sangre en la zona afectada. Ayuda a identificar vasos sanguíneos estrechos o bloqueados.
- Resonancia magnética: En algunos casos, se pide una resonancia para ver con más detalle vasos estrechos u otros problemas que podrían causar la claudicación.
Para determinar el tipo y la gravedad de la claudicación intermitente se evalúan estos aspectos:
- Evaluación funcional: El médico valora cómo camina usted. Puede hacer preguntas en la consulta y usar pruebas objetivas, como caminar en una banda sin fin, para ver a qué distancia aparecen los síntomas.
- Clasificación de gravedad: Se clasifica según la distancia que puede caminar antes de que inicien los síntomas:
- Leve (síntomas después de caminar unos 275 metros)
- Moderada (síntomas después de unos 183 metros)
- Grave (síntomas después de unos 91 metros)
Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico incluyen médicos de atención primaria, cirujanos vasculares, cardiólogos y radiólogos intervencionistas. Estos profesionales tienen experiencia en problemas de circulación y vasos sanguíneos.
Con estos exámenes y pruebas, el equipo de salud puede diagnosticar la claudicación intermitente con precisión y definir su tipo y gravedad. Es importante que consulte con su médico para una evaluación individual y para conocer las opciones de tratamiento adecuadas a sus necesidades.