Complicaciones de la malformación arteriovenosa de la médula espinal (MAV espinal)
Descripción general
La malformación arteriovenosa de la médula espinal (MAV) es una afección poco común. Son conexiones anormales entre arterias y venas en la médula espinal que alteran el flujo normal de sangre. Cada caso es único, pero hay complicaciones comunes y formas de prevenirlas y tratarlas:
- Sangrado: La MAV puede romperse y causar sangrado en el cerebro o en la médula espinal. El sangrado en el cerebro puede causar un accidente cerebrovascular (ACV). El sangrado en la médula espinal puede causar lesión.
- Daño nervioso: La presión de la MAV sobre la médula espinal y la poca llegada de oxígeno pueden dañar las fibras nerviosas. Esto puede causar dolor de espalda, entumecimiento o debilidad en las extremidades. Puede avanzar a dificultad para orinar o evacuar, y parálisis en otras partes del cuerpo. Una vez que se diagnostica una MAV de la médula espinal, por lo general se recomienda tratamiento quirúrgico para disminuir el riesgo de esta complicación.
- Convulsiones: Pueden ocurrir por presión en partes del cerebro.
- Seguimiento a largo plazo: Incluso después de un tratamiento exitoso de la MAV, es importante mantener seguimiento a largo plazo para detectar si las malformaciones crecen o si vuelve a circular sangre por una malformación ya tratada (reperfusión). Se recomiendan controles de rutina en personas con esta afección para prevenir complicaciones graves, como hemorragias agudas o ACV.
Recuerde que cada caso de MAV de la médula espinal es único, y el plan de tratamiento debe adaptarse a cada persona. Si a usted o a alguien que conoce le diagnosticaron una MAV de la médula espinal o presenta complicaciones relacionadas, consulte a un profesional de la salud. Podrá darle consejos y orientación personalizados según su historia clínica y su condición.