Complicaciones de la enfermedad arterial periférica (EAP)

Descripción general

La enfermedad arterial periférica (EAP) puede causar varias complicaciones si no se trata. Algunas complicaciones comunes son:

  • Dolor y molestia: La EAP puede causar dolor o entumecimiento en las piernas o los brazos, sobre todo durante la actividad física. Este dolor se conoce como claudicación (dolor con la actividad). Para aliviar el dolor, su médico puede recomendarle un programa de ejercicio supervisado o un programa de ejercicio en casa. Estos programas ayudan a mejorar el flujo de sangre y a reducir los síntomas. Es importante hablar con su médico con regularidad sobre su progreso.
  • Disminución de la calidad de vida: La EAP puede afectar mucho su calidad de vida. El dolor y la molestia pueden limitar su movilidad y sus actividades diarias. La terapia conductual o el apoyo de coaching pueden ayudarle a hacer cambios saludables para el corazón y a mejorar su bienestar.
  • Heridas que no sanan: El flujo de sangre reducido puede hacer que las heridas sanen lentamente, en especial en las piernas y los pies. Si nota heridas que no sanan o tardan mucho en sanar, busque atención médica de inmediato. Su médico puede recomendar cuidados específicos de la herida para ayudar a la curación.
  • Mayor riesgo de derrame cerebral y ataque al corazón: Las personas con EAP tienen mayor riesgo de presentar acumulación de placa en otras arterias (aterosclerosis), incluso en las que llevan sangre al corazón y al cerebro. Esto aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular (derrame cerebral) o ataque al corazón (infarto). Para reducir este riesgo, los profesionales de la salud pueden recetar medicamentos que disminuyen la formación de coágulos de sangre, como aspirina, clopidogrel o warfarina. Es importante seguir las indicaciones de su médico sobre estos medicamentos.

Para prevenir complicaciones y manejar la EAP de forma efectiva, existen varias opciones de tratamiento:

  • Cambios en el estilo de vida: Hacer cambios en su alimentación y estilo de vida ayuda a manejar la EAP. Incluye seguir una alimentación saludable baja en grasa saturada, colesterol y sodio, y hacer actividad física con regularidad. Dejar de fumar también es esencial, porque fumar aumenta el riesgo de coágulos de sangre.
  • Medicamentos: Su médico puede recetarle medicamentos para manejar la EAP y reducir el riesgo de complicaciones. Pueden incluir medicamentos para bajar el colesterol (como las estatinas) o medicamentos que mejoran el flujo de sangre.
  • Programa de ejercicio supervisado: Su médico puede recomendar un programa de ejercicio supervisado en una clínica o un programa de ejercicio en casa para mejorar el flujo de sangre y aliviar los síntomas.
  • Procedimientos quirúrgicos: En casos graves de EAP con bloqueos importantes, puede ser necesaria una cirugía para rodear las arterias bloqueadas (baipás). Este enfoque es como desviar el tráfico hacia un carril libre. Sin embargo, la cirugía suele reservarse para personas con EAP grave.

Recuerde: es esencial consultar con su médico antes de probar remedios caseros o medicamentos de venta libre para la EAP. Su médico le dará consejos personalizados según su situación y su historia clínica. Al seguir sus indicaciones y adoptar las opciones de tratamiento adecuadas, usted puede manejar la EAP y reducir el riesgo de complicaciones.