Complicaciones de la displasia fibromuscular

Descripción general

La displasia fibromuscular (DFM) es una afección en la que crecen células de forma anormal en las paredes de las arterias. Esto puede hacer que las arterias se estrechen o se abomben (aneurismas). Pasa sobre todo en las arterias carótidas (llevan sangre al cerebro), y también en arterias del cerebro y de los riñones.

La DFM puede causar presión arterial alta, mareo, dolor de cabeza constante, abombamiento de vasos sanguíneos en el cerebro (aneurismas), zumbido en los oídos, debilidad o adormecimiento en la cara, dolor de cuello y problemas de visión. Algunas complicaciones comunes de la DFM incluyen:

  • Estrechamiento de las arterias: la DFM hace que crezcan células extra dentro de la pared de las arterias, lo que las estrecha. Esto puede reducir el flujo de sangre y causar daño a los órganos. Para reducir este riesgo, controle factores como la presión alta y el colesterol alto. Su profesional de la salud puede indicar medicamentos para bajar la presión o el colesterol.
  • Disección arterial: en algunos casos, la DFM puede causar un desgarro en la pared de la arteria (disección). Esto puede provocar coágulos de sangre o incluso un derrame cerebral. Si usted tiene dolor intenso y repentino, cambios en la visión, debilidad o dificultad para hablar, busque atención médica de inmediato. El tratamiento puede incluir medicamentos para prevenir coágulos o cirugía en casos graves.
  • Isquemia de órganos: por el estrechamiento de las arterias, los órganos pueden no recibir suficiente sangre, lo que causa isquemia (falta de oxígeno y nutrientes). Esto puede causar mal funcionamiento o daño de órganos. El tratamiento depende del órgano afectado e incluye medicamentos para mejorar el flujo de sangre o cirugía.
  • Presión arterial alta: la DFM puede contribuir a la presión arterial alta (hipertensión). Controlarla es importante para prevenir otras complicaciones, como enfermedad del corazón o derrame cerebral. Los cambios en el estilo de vida, como mantener un peso saludable, hacer actividad física con regularidad, reducir la sal y manejar el estrés, pueden ayudar. Su profesional de la salud también puede recetar medicamentos para bajar la presión si es necesario.

La prevención y el tratamiento de estas complicaciones requieren seguimiento cercano por un profesional de la salud que se especialice en enfermedades vasculares. Es crucial seguir sus indicaciones y asistir a chequeos regulares para manejar la DFM de forma efectiva. Cada persona es diferente. Consulte con su profesional de la salud para recibir recomendaciones y tratamientos personalizados según sus necesidades.