Causas y factores de riesgo de la presión arterial baja (hipotensión)

Descripción general

La hipotensión, o presión arterial baja, puede tener varias causas. Estos son algunos factores que pueden contribuir:

  • Circulación deficiente: problemas como un ataque al corazón (infarto) o una enfermedad del corazón pueden disminuir el flujo de sangre y bajar la presión.
  • Deshidratación: vomitar, tener diarrea intensa o no poder retener líquidos puede causar deshidratación y bajar la presión.
  • Trastornos endocrinos (de las hormonas): como la diabetes, la insuficiencia suprarrenal y la enfermedad de la tiroides pueden contribuir a la presión baja.
  • Disfunción del sistema nervioso autónomo: el daño en los nervios que controlan funciones del cuerpo altera el control de la presión y la baja.
  • Reposo prolongado en cama: estar mucho tiempo en cama puede bajar la presión por menos actividad física y menor circulación.
  • Choque: es un estado grave cuando los órganos no reciben suficiente oxígeno. Esto puede causar presión baja.
  • Choque anafiláctico: reacción alérgica muy grave que puede causar presión baja.
  • Pérdida de sangre: perder mucha sangre por una lesión o por sangrado interno puede causar presión baja.
  • Embarazo: durante el embarazo aumenta la demanda de sangre de la persona embarazada y del feto en crecimiento, y eso puede bajar la presión.

Además, ciertos medicamentos también pueden causar presión baja. Los betabloqueadores y la nitroglicerina usados para enfermedades del corazón, los diuréticos, los antidepresivos tricíclicos y los medicamentos para la disfunción eréctil pueden bajar la presión arterial. Si un medicamento que usted toma le baja demasiado la presión, su médico puede ajustar la dosis o cambiarlo por otro.

Es importante saber que la hipotensión puede tener varias causas y debe ser evaluada por un profesional de la salud para determinar la causa y el tratamiento adecuados.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

La hipotensión, también llamada presión arterial baja, puede tener factores de riesgo que no se pueden cambiar y otros que sí se pueden cambiar. Los factores de riesgo que no se pueden cambiar son los que no se pueden modificar ni controlar. Estos son algunos de ellos para la hipotensión:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de tener hipotensión. Los adultos mayores son más propensos a tener presión arterial baja por cambios en el corazón y los vasos sanguíneos.
  • Genética: Los factores genéticos pueden influir en la tendencia de una persona a tener hipotensión. Algunas diferencias heredadas en los genes pueden afectar cómo el cuerpo regula la presión arterial y contribuir a niveles más bajos.

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Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

La hipotensión (presión arterial baja) puede verse afectada por algunos factores que están bajo su control. Estos incluyen:

  • Beber líquidos: La deshidratación puede causar presión arterial baja. Beber suficiente agua durante el día ayuda a prevenir la deshidratación que lleva a presión arterial baja.
  • Evitar desencadenantes conocidos de la presión arterial baja, como las sustancias recreativas. Con los medicamentos recetados, su médico puede ajustar la dosis o recetar un medicamento alternativo que no cause presión arterial baja.

Es importante saber que estos factores que usted puede cambiar varían de una persona a otra. Abordarlos puede requerir un plan personalizado según su salud general y su historia clínica.

Reducir riesgos

Hay algunas acciones que pueden reducir la probabilidad de tener hipotensión (presión arterial baja). Estas incluyen:

  • Beber suficientes líquidos: Mantenerse hidratado puede ayudar a prevenir la presión arterial baja.
  • Levantarse despacio: Esto puede ayudar a reducir la posibilidad de una bajada súbita de la presión arterial.

Al seguir estos pasos y cambiar los factores de riesgo que sí se pueden modificar de la hipotensión, usted puede manejar mejor su presión arterial. Sin embargo, cada persona es diferente, así que siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.