Causas y factores de riesgo de la claudicación intermitente
La claudicación intermitente (dolor o calambres en las piernas al caminar) es causada por un bloqueo en las arterias que llevan sangre a sus piernas y a otras partes de su cuerpo. Este bloqueo suele deberse a una enfermedad llamada enfermedad arterial periférica (EAP). La EAP ocurre por la acumulación de placas en las paredes de las arterias. Estas placas están hechas de sustancias de la sangre, como grasa, colesterol y calcio. Con el tiempo, las placas estrechan y dañan las arterias. Esto baja la cantidad de sangre que circula y hace que llegue menos oxígeno a los músculos de las piernas.
Otras posibles causas de la claudicación intermitente pueden ser problemas de los músculos, los huesos o los nervios, pero la EAP es la causa más común. Los factores de riesgo para desarrollar EAP incluyen la edad, la herencia (tener familiares con esta enfermedad), factores del estilo de vida como fumar, la alimentación y la falta de ejercicio, así como la presión arterial alta y la diabetes.
Los factores de riesgo de claudicación intermitente que no se pueden cambiar son:
- Edad: Con el paso del tiempo, los vasos sanguíneos se vuelven más estrechos y menos flexibles. Esto reduce el flujo de sangre a las piernas.
- Sexo asignado al nacer: Se ha observado que los hombres tienen más probabilidad de presentar claudicación intermitente que las mujeres. Esto puede deberse a factores hormonales y del cuerpo.
- Genética: La predisposición genética influye. Tener familiares con claudicación intermitente aumenta el riesgo. Si alguien de su familia tiene o tuvo claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar por mala circulación), usted podría tener más probabilidad de desarrollarla.
- Raza u origen étnico: Ciertos grupos raciales y étnicos, como las personas negras, pueden tener un riesgo más alto. Sin embargo, esto no significa que otras personas estén libres de la afección.
Saber sobre estos factores puede ayudarle a usted y a su equipo de salud a identificar quién podría tener más riesgo y a ofrecer medidas de prevención y manejo adecuadas.
Los factores de riesgo modificables para la claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar por mala circulación) son aquellos que se pueden cambiar. Incluyen:
- Presión arterial alta: Tener una presión arterial mayor de 160/100 mmHg se considera un factor de riesgo para la claudicación intermitente. Se calcula que alrededor de un tercio del riesgo de presentar esta afección se debe a la presión arterial alta.
- Dislipidemia: La dislipidemia es tener niveles anormales de colesterol o grasas en la sangre. Tener el colesterol en ayunas por encima de 270 mg/dL se asocia con el doble de casos de claudicación intermitente.
- Enfermedad renal crónica (ERC): Las personas con ERC tienen más enfermedad arterial periférica (EAP), que es la causa principal de la claudicación intermitente.
- Tabaquismo: Fumar es el factor de riesgo más importante para la claudicación intermitente. Las personas fumadoras reciben el diagnóstico de EAP alrededor de 10 años antes que las no fumadoras, y la gravedad suele aumentar con la cantidad de cigarrillos que se fuma.
Estos factores de riesgo modificables se pueden abordar con cambios en el estilo de vida y con tratamientos médicos para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar claudicación intermitente. Al controlarlos, usted puede mejorar su salud vascular y posiblemente prevenir o retrasar la aparición de esta afección.
Para modificar factores de riesgo y prevenir o reducir las probabilidades de tener claudicación intermitente (dolor en las piernas al caminar por mala circulación), hay varias acciones que usted puede tomar. Hágalo siempre en consulta con su médico. Su médico puede darle consejos y recomendaciones según su situación.
Pasos generales:
- Deje de fumar: Si fuma, es crucial dejarlo. Fumar daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de enfermedad arterial periférica (EAP), que puede causar claudicación intermitente.
- Controle la presión arterial alta: La presión alta puede favorecer que la EAP aparezca o empeore. Trabaje con su profesional de la salud para vigilar y manejar sus cifras de presión.
- Maneje los lípidos altos: Niveles altos de lípidos (grasas), como colesterol y triglicéridos, pueden formar placa en las arterias. Esto puede llevar a EAP y claudicación intermitente. Siga una alimentación equilibrada y tome sus medicamentos como se los recete su médico para controlar los lípidos.
- Haga ejercicio supervisado: La actividad física regular mejora la salud del corazón y puede aliviar los síntomas de la claudicación intermitente. Un programa de ejercicio supervisado, adaptado a sus capacidades y necesidades, puede aumentar la distancia que camina y mejorar la circulación en las piernas.
- Siga una alimentación saludable: Comer de forma equilibrada ayuda a manejar varias afecciones, como la diabetes y el peso. Si tiene diabetes, una dieta baja en carbohidratos puede ayudar a controlar el azúcar en la sangre y a bajar de peso.
Es importante saber que estos factores de riesgo también contribuyen a la aterosclerosis (acumulación de placa en las arterias), que es la causa de la claudicación intermitente. Los cambios en el estilo de vida y el manejo médico adecuado pueden reducir estos factores de riesgo modificables y mejorar los resultados. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.