Acerca de la tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger)
La tromboangeítis obliterante (TAO), también llamada enfermedad de Buerger, es una enfermedad inflamatoria de larga duración. Afecta las arterias y venas pequeñas y medianas de los brazos y las piernas. Provoca inflamación que bloquea el paso de la sangre. Esto puede formar coágulos dentro de los vasos afectados.
A diferencia de otras enfermedades de los vasos sanguíneos, la TAO no se debe a depósitos de grasa (placas) en las arterias. Se desconoce la causa exacta, pero está muy relacionada con el uso intenso de tabaco, sobre todo con fumar.
Suele afectar a adultos jóvenes, en su mayoría hombres. Puede causar dolor, llagas en la piel (úlceras) y muerte del tejido (gangrena) en brazos y piernas. Sin tratamiento, puede terminar en amputaciones. Aunque no tiene cura, dejar el tabaco y controlar los síntomas puede ayudar a frenar el avance de la enfermedad.
La causa exacta de la Tromboangeítis Obliterante (TAO) se desconoce, pero hay varios factores del proceso de la enfermedad que contribuyen a su desarrollo:
- Respuesta inflamatoria: células de defensa entran en los vasos sanguíneos afectados y causan daño y estrechamiento.
- Trombosis (coágulos de sangre): se forman coágulos dentro de los vasos y bloquean más el flujo de sangre.
- Disfunción endotelial: la capa interna de los vasos, llamada endotelio, no funciona bien y afecta el funcionamiento normal de los vasos.
Los factores de riesgo no modificables de la TAO no se pueden controlar ni cambiar. Incluyen:
- Edad: la TAO suele afectar a adultos jóvenes de 20 a 40 años.
- Predisposición genética: puede haber un componente genético que aumenta el riesgo, aunque no se han identificado genes específicos.
Los factores de riesgo modificables de la TAO dependen de los hábitos y el estilo de vida. Incluyen:
- Consumo de tabaco: fumar tabaco se asocia fuertemente con la TAO. Dejar de fumar es crucial para evitar que la enfermedad avance.
- Nivel socioeconómico: las personas con nivel socioeconómico más bajo pueden tener más riesgo de presentar TAO, posiblemente por factores del entorno.
Es importante saber que, aunque estos factores se asocian con la TAO, no todas las personas que fuman o que tienen un nivel socioeconómico bajo desarrollarán la enfermedad. Otros factores también pueden contribuir. Si tiene inquietudes sobre la TAO o sus factores de riesgo, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La tromboangeítis obliterante (TAO), una enfermedad de los vasos sanguíneos, puede causar distintos síntomas según la etapa y la gravedad. Estos son los síntomas más comunes al inicio:
- Dolor y sensibilidad al tocar en las extremidades afectadas, por lo general en las manos o los pies
- Sensación de frío o entumecimiento en las extremidades afectadas
- Cambio de color pálido o azulado de la piel
- Úlceras o llagas en los dedos de las manos o de los pies
A medida que la TAO avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Gangrena (muerte del tejido) en los dedos de las manos o de los pies
- Dificultad para mover o usar las extremidades afectadas
- Debilidad en las extremidades afectadas
- En casos graves puede ser necesaria la amputación
Es importante saber que la TAO es una afección compleja y su causa exacta no está clara. Las opciones de tratamiento son limitadas, por eso es fundamental que consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y el manejo adecuado. El profesional puede darle consejos personalizados según su situación específica.
Para diagnosticar la tromboangeítis obliterante (TAO), suelen hacerse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Revisión de antecedentes médicos: su profesional de la salud hablará con usted sobre su historia médica y le preguntará sobre factores de riesgo o diagnósticos previos.
- Examen físico: se hace un examen detallado para evaluar síntomas como dolor, hinchazón y cambios en el color o la temperatura de la piel.
- Ultrasonido Doppler: esta prueba no invasiva (no entra al cuerpo) usa ondas de sonido para evaluar el flujo de sangre en las piernas y los brazos afectados e identificar bloqueos o estrechamientos de los vasos sanguíneos.
- Análisis de sangre: se pueden pedir para buscar señales de inflamación y descartar otras afecciones con síntomas parecidos.
Para determinar la etapa o la gravedad de la TAO, pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Índice tobillo-brazo (ITB): es una prueba simple que compara la presión arterial en los brazos y en los tobillos para evaluar la gravedad de la enfermedad arterial periférica.
- Medición de la presión transcutánea de oxígeno (TcPO2): esta prueba evalúa los niveles de oxígeno en las piernas y los brazos afectados para valorar la perfusión de los tejidos (qué tan bien llega la sangre y el oxígeno).
- Angiografía por sustracción digital (ASD): es un estudio de imágenes que muestra con detalle los vasos sanguíneos usando un tinte de contraste y rayos X.
- Angiografía por resonancia magnética (ARM): usa campos magnéticos y ondas de radio para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos sin necesidad de tinte de contraste ni radiación.
Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos se realicen bajo la guía de un profesional de la salud. Esa persona decidirá cuáles son necesarios según su caso.
Los objetivos del tratamiento de la tromboangeítis obliterante (enfermedad de Buerger, TAO) son:
- Mejorar la circulación de la sangre: Se pueden usar medicamentos para dilatar los vasos sanguíneos, bajar las grasas en la sangre y mejorar cómo coagula la sangre. Esto ayuda a aumentar el flujo de sangre y a aliviar síntomas como el dolor en las piernas al caminar (claudicación), el dolor en reposo y las úlceras por mala circulación (úlceras isquémicas).
- Aliviar el dolor y curar las heridas: La medicina tradicional china, como un medicamento a base de hierbas llamado BF, se ha usado para aliviar el dolor en reposo y promover la cicatrización de las úlceras, sin reacciones adversas reportadas.
- Prevenir la progresión de la enfermedad: Seguir el tratamiento de forma constante es esencial para frenar el avance de la TAO. Esto puede incluir manejar factores de riesgo como dejar de fumar y controlar infecciones por microbios.
- Reducir el riesgo de trombosis: Las intervenciones terapéuticas buscan disminuir el riesgo de formación de coágulos de sangre, que pueden causar más complicaciones. Se está explorando el uso de medicamentos que actúan sobre mecanismos moleculares específicos de la TAO, como los interferones pegilados (IFN; regulan el sistema inmunitario) y los inhibidores de MDM2 (terapias dirigidas).
- Modificar la evolución de la enfermedad: La investigación en curso estudia varias clases de medicamentos, como los miméticos de la hepcidina y los inhibidores de la desacetilasa de histonas, para cambiar de forma fundamental el curso de la enfermedad y mejorar los resultados en personas con TAO.
Es importante saber que los tipos de medicamentos, los procedimientos terapéuticos y los cambios en hábitos de salud pueden variar según las características de cada persona y la gravedad de la enfermedad. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones de tratamiento personalizadas.
Las dosis de los medicamentos pueden verse afectadas por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre las dosis para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.