Acerca de la hipotensión ortostática (hipotensión postural)
La hipotensión ortostática, también llamada hipotensión postural, es una bajada repentina de la presión arterial (la presión de la sangre) que ocurre al ponerse de pie rápido. Al ponerse de pie, la gravedad hace que la sangre baje a las piernas y la presión arterial disminuye. Su cuerpo normalmente compensa este cambio aumentando los latidos del corazón y estrechando los vasos sanguíneos.
La hipotensión ortostática puede deberse a deshidratación (falta de líquidos), reposo prolongado en cama, problemas del corazón, problemas de la tiroides, diabetes, algunas medicinas y tomar en exceso diuréticos (medicinas que hacen orinar más) o vasodilatadores (medicinas que ensanchan los vasos sanguíneos). Es común en adultos mayores y puede causar mareo, visión borrosa o desmayo. Los casos leves pueden durar unos minutos después de ponerse de pie. Los casos más graves pueden causar pérdida del conocimiento.
Las causas de la hipotensión ortostática suelen estar relacionadas con problemas del sistema nervioso autónomo. Esta parte del sistema nervioso controla cosas que ocurren sin que usted las piense, como los latidos del corazón, la presión arterial, la respiración y la digestión. Cuando este sistema no funciona bien, el cuerpo puede no controlar la presión arterial de forma adecuada. Otras afecciones médicas también pueden contribuir a la hipotensión ortostática.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Envejecimiento: esta afección es más común en personas mayores.
- Ciertas afecciones médicas: problemas que afectan el sistema nervioso autónomo aumentan el riesgo.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Medicamentos: algunos pueden afectar los reflejos normales que regulan la presión arterial.
- Deshidratación: no beber suficientes líquidos puede contribuir a la hipotensión ortostática.
- Consumo de alcohol: beber alcohol puede bajar la presión arterial.
- Afecciones de base: enfermedades como la enfermedad de Parkinson y la diabetes pueden causar mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo y aumentar el riesgo de hipotensión ortostática.
Estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Para recibir consejos y un plan de manejo personalizados, consulte con su profesional de la salud.
Los síntomas más comunes de la hipotensión ortostática (baja presión arterial al ponerse de pie) incluyen:
- Mareo o sentirse aturdido
- Cansancio
- Dolor de cabeza
- Debilidad
- Náuseas
Cuando la hipotensión ortostática avanza o se hace más grave, pueden presentarse otros síntomas, como:
- Visión borrosa
- Confusión
- Que se le doblen las piernas
- Dolor en el pecho
- Dolor en el cuello y los hombros
- Desmayo
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si tiene alguno de estos síntomas con frecuencia, busque atención médica. Las complicaciones de la hipotensión ortostática pueden incluir caídas y lesiones graves, y también puede ocultar problemas más serios, como enfermedades cardiovasculares (del corazón y los vasos sanguíneos) y accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales).
Para diagnosticar la hipotensión ortostática, se suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales de otros problemas que pueden tener síntomas parecidos a la hipotensión ortostática. También tomará su presión arterial.
- Antecedentes médicos: Reunir información sobre sus antecedentes y diagnósticos previos es clave para entender su condición.
- Análisis de laboratorio: Pueden recomendarse análisis, como una muestra de sangre, para buscar problemas en la química de la sangre y en los niveles de hormonas.
- Estudios de imagen: Según los síntomas, pueden pedir estudios como radiografías o resonancia magnética (RM) para ver si hay cambios en las estructuras del cuerpo o causas de fondo.
- Procedimientos clínicos: Pueden incluir evaluaciones de sistemas específicos del cuerpo para obtener más información para el diagnóstico.
Para determinar el grado o la gravedad de la hipotensión ortostática, pueden hacerse más exámenes, pruebas y procedimientos:
- Medición ortostática de la presión arterial: Se toma la presión acostado, sentado y de pie para ver cómo cambia con la postura.
- Prueba de mesa basculante: Evalúa cómo responden su presión arterial y los latidos del corazón al cambiar la postura en una mesa especial que se inclina.
- Pruebas del sistema nervioso autónomo: Evalúan el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, que controla funciones involuntarias como la regulación de la presión arterial.
- Evaluación cardíaca: Se puede hacer una evaluación completa del corazón para descartar causas cardíacas que contribuyan a la hipotensión ortostática.
Es importante que consulte con su profesional de la salud, quien puede recomendarle exámenes, pruebas y procedimientos según su situación.
Las metas del tratamiento para la hipotensión ortostática (bajada de la presión arterial al ponerse de pie) son reducir el riesgo de caídas y lesiones por caídas, poder estar de pie más tiempo con seguridad y mejorar las capacidades físicas, la movilidad y la independencia. Para lograr estas metas, se pueden usar varias estrategias:
Medicamentos:
- Vasopresores (medicamentos que suben la presión arterial): buscan aumentar la presión y mejorar los síntomas de la hipotensión ortostática. Deben usarse con cuidado porque pueden causar o empeorar la presión arterial alta al estar acostado.
- Cambiar o suspender medicamentos que puedan estar causando la hipotensión ortostática.
Cambios en los hábitos de salud:
- Tomar más líquidos para evitar la deshidratación, que puede empeorar la hipotensión ortostática.
- Ajustar la alimentación para incluir más sal, lo que puede ayudar a subir la presión arterial.
Otros tratamientos:
- Intervenciones no farmacológicas, como ejercicios de fisioterapia y entrenamiento postural (aprender a cambiar de posición de forma segura), pueden mejorar los síntomas y la capacidad funcional.
- Tratar la enfermedad de base que causa la hipotensión ortostática, como la enfermedad de Parkinson o la diabetes.
- Usar medias de compresión para reducir los síntomas.
Es importante saber que el tratamiento debe ser individualizado según la causa y las necesidades de cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer efectos secundarios adicionales.