Acerca de la disección aórtica

Descripción general

La disección aórtica es una afección en la que hay un desgarro o ruptura en la capa interna de la aorta, la arteria principal que lleva la sangre del corazón al resto del cuerpo. Este desgarro hace que la sangre pase entre las capas de la pared de la arteria y forme un canal falso (llamado luz falsa). La presencia de este canal falso debilita la pared de la arteria y puede causar complicaciones como un aneurisma (abultamiento anormal de la arteria) o una ruptura.

La disección aórtica es muy grave y potencialmente mortal. Requiere atención médica de inmediato. Suele causar dolor fuerte en el pecho o la espalda, falta de aire, debilidad y sudoración.

La hipertensión (presión arterial alta), fumar y ciertas afecciones genéticas (hereditarias) son factores de riesgo conocidos para desarrollar disección aórtica. Un diagnóstico rápido y el tratamiento adecuado son clave para mejorar las posibilidades de recuperación en esta afección.

Causas y factores de riesgo

La disección de la aorta ocurre cuando una parte débil de la pared de la aorta se abre o se desgarra. El proceso exacto aún no se entiende por completo, pero varios factores pueden contribuir a que ocurra.

Posibles mecanismos de la enfermedad:

  • Estrés mecánico en la pared: El aumento de la presión en las paredes de las arterias, a menudo por presión arterial alta de muchos años, puede debilitar la pared de la aorta y hacerla más propensa a romperse.
  • Capa íntima susceptible: La capa más interna de la aorta, llamada íntima, puede ser más vulnerable en personas con ciertas afecciones genéticas como el síndrome de Marfan o el síndrome de Turner.
  • Degeneración de la media: La capa media de la aorta, llamada media, puede tener cambios en su estructura que debilitan su resistencia y aumentan el riesgo de disección.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad y sexo: Las disecciones de aorta son más comunes en hombres de 50 a 65 años. Sin embargo, tanto hombres como mujeres pueden tener esta afección.
  • Ciertos trastornos genéticos: Afecciones como el síndrome de Marfan y el síndrome de Ehlers-Danlos afectan el tejido conectivo (tejido de sostén del cuerpo) y aumentan el riesgo de disección de la aorta.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • Presión arterial alta (hipertensión): La presión alta sin control por mucho tiempo pone más tensión en las paredes de las arterias y aumenta la probabilidad de desgarro.
  • Fumar o usar tabaco: El tabaco daña los vasos sanguíneos y contribuye a la rigidez de las arterias, lo que puede aumentar el riesgo de disección de la aorta.
  • Afecciones inflamatorias: Infecciones como la sífilis o inflamación de las arterias (arteritis de células gigantes o arteritis de Takayasu) también pueden aumentar el riesgo de disección de la aorta.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Los cambios en el estilo de vida y los chequeos médicos regulares son clave para manejar los factores de riesgo que sí se pueden cambiar.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de una disección aórtica (desgarro en la pared de la aorta, la arteria principal del cuerpo) incluyen:

  • Dolor agudo y punzante en el pecho que empieza de repente y puede parecer un ataque al corazón (infarto).
  • Dolor que empieza debajo del hueso del pecho (esternón) y puede extenderse a la espalda o debajo de los omóplatos.
  • Dolor que puede moverse a varias partes del cuerpo, como los hombros, brazos, cuello, mandíbula, caderas, vientre o piernas.

A medida que la disección aórtica avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Desmayo
  • Mareo
  • Ansiedad
  • Piel fría y sudorosa
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Piel pálida
  • Falta de aire
  • Pulso rápido y débil

La disección aórtica es una afección que pone en riesgo la vida y tiene una alta mortalidad. Si siente un dolor repentino que se siente como un desgarro en el pecho, cuello, mandíbula, vientre o hombro, o cualquiera de los síntomas mencionados, busque atención médica de emergencia de inmediato. Llame al 911 o a los servicios de emergencia locales.

Diagnóstico

Para diagnosticar una disección aórtica (un desgarro en la pared de la aorta), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes y estudios:

  • Historial médico: El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial médico y factores de riesgo relacionados con la disección aórtica.
  • Examen físico: El médico le examinará para buscar señales como latidos del corazón irregulares y diferencias de presión arterial entre los brazos.
  • Radiografía del pecho (tórax): Esta imagen puede mostrar una aorta ensanchada, aunque a veces se ve normal.
  • Ecocardiograma transesofágico (ETE): Se coloca una sonda por el esófago (el tubo por donde baja la comida) para obtener imágenes del corazón con ultrasonido. Esto ayuda a identificar irregularidades en la aorta.
  • Angiografía aórtica: Se inyecta un líquido de contraste en las arterias y se toman radiografías para detectar anomalías en la aorta.
  • Angiografía por resonancia magnética (ARM): Esta prueba usa imanes y ondas de radio para examinar los vasos sanguíneos.

Exámenes y estudios adicionales para determinar la gravedad de la disección aórtica pueden incluir:

  • Angiografía por tomografía computarizada (ATC): Esta técnica ofrece imágenes detalladas de los vasos sanguíneos para evaluar la extensión del desgarro.
  • Ecocardiografía: Distintos tipos de ecocardiogramas pueden evaluar cómo funciona el corazón y detectar complicaciones relacionadas con la disección aórtica.
  • Análisis de sangre: Ayudan a evaluar el funcionamiento de los órganos y a detectar anomalías que pueden resultar de una disección aórtica.

Recuerde: su profesional de la salud tomará las decisiones diagnósticas según su situación personal.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para una disección aórtica (desgarro en la pared de la aorta) son reducir la fuerza que la sangre ejerce sobre la pared de la aorta, controlar el dolor y la ansiedad, y prevenir complicaciones como la ruptura de la aorta y el taponamiento cardíaco (acumulación de líquido alrededor del corazón que impide que lata bien). Controlar la presión arterial es clave en la disección aórtica crónica. Se recomiendan valores menores de 130/80 mmHg.

Medicamentos:

  • Betabloqueadores (bloqueadores beta): Bajan la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Protegen el músculo del corazón contra la falta de riego sanguíneo. Ayudan a lograr niveles normales de presión y pulso.
  • Vasodilatadores: Los bloqueadores de los canales de calcio o la nitroglicerina pueden usarse para bajar la presión alta en situaciones de emergencia.
  • Opiáceos por vía intravenosa: Se usan para controlar el dolor intenso y la ansiedad asociados con la disección aórtica.

Tratamientos:

  • Intervención quirúrgica: Se usa en ciertos tipos de disección aórtica. Busca reemplazar la aorta ascendente enferma, tratar o vigilar el canal falso que queda abierto en la parte de la aorta más alejada del corazón, y corregir la insuficiencia aórtica (la válvula aórtica no cierra bien y la sangre se devuelve).

Estos tratamientos se combinan para reducir la fuerza sobre la pared de la aorta, controlar el dolor y la ansiedad, mantener la presión arterial y la frecuencia cardíaca en rangos normales, prevenir complicaciones y mejorar el flujo de sangre en las ramas afectadas. Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.