Factores del estilo de vida y riesgo de ataque cerebral

Descripción general

Ciertos hábitos de vida pueden aumentar el riesgo de tener un accidente cerebrovascular (ACV), también llamado ataque cerebral. Estos hábitos incluyen:

  • Dieta poco saludable: Comer muchos alimentos con grasas saturadas, grasas trans, colesterol y demasiada sal (sodio) se relaciona con enfermedades del corazón, lo que puede subir el riesgo de ACV.
  • Falta de actividad física: No moverse lo suficiente puede llevar a problemas como obesidad, presión arterial alta (hipertensión), colesterol alto y diabetes. Todos estos aumentan el riesgo de ACV. La actividad física regular ayuda a cuidar la salud y a bajar ese riesgo.
  • Consumo excesivo de alcohol: Beber demasiado alcohol puede subir la presión arterial y aumentar el riesgo de ACV. También puede elevar los triglicéridos, un tipo de grasa en la sangre que puede endurecer las arterias. Se recomienda que las mujeres no tomen más de una bebida alcohólica al día y los hombres no más de dos al día.
  • Uso de tabaco: Fumar daña el corazón y los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de ACV. La nicotina del tabaco eleva la presión arterial, lo que también sube el riesgo. Dejar de fumar es clave para reducir las probabilidades de ACV.
  • Altos niveles de estrés: El estrés crónico se asocia con más riesgo de ACV, especialmente en personas con presión arterial alta. El estrés por sí solo quizá no cause un ACV de forma directa, pero contribuye a otros factores de riesgo como la presión alta. Controlar el estrés ayuda a bajar el riesgo.

Para cambiar estos hábitos y reducir el riesgo de ACV, usted puede:

  • Consultar con su equipo de atención médica: Hable con profesionales de la salud sobre los cambios de estilo de vida que necesita. Ellos le darán orientación según sus necesidades.
  • Adoptar una alimentación saludable: Elija una dieta baja en grasas saturadas, grasas trans, colesterol y sodio. Coma más frutas, verduras, granos integrales, proteínas con poca grasa y grasas saludables como las de los frutos secos y las semillas.
  • Hacer actividad física en forma regular: Incluya ejercicio en su rutina diaria, como caminar, andar en bicicleta, nadar o bailar. Trate de hacer al menos 150 minutos a la semana de actividad aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos a la semana de intensidad vigorosa.
  • Limitar el consumo de alcohol: Siga las recomendaciones y limite el alcohol a niveles moderados o evítelo por completo.
  • Dejar de fumar: Busque apoyo de profesionales de la salud o de programas para dejar de fumar para reducir su riesgo de ACV.
  • Manejar el estrés: Practique técnicas para reducir el estrés, como ejercicios de respiración profunda, meditación, yoga o realizar pasatiempos y actividades que le den placer y relajación.

Recuerde: estos cambios en el estilo de vida mejoran su salud y bienestar en general. Siempre coméntelos con un profesional de la salud para asegurarse de que sean adecuados para su situación.