Complicaciones del accidente isquémico transitorio (AIT)
Un ataque isquémico transitorio (AIT), también llamado miniaccidente cerebrovascular, es un bloqueo temporal del flujo de sangre al cerebro. Aunque un AIT no es tan grave ni dura tanto como un accidente cerebrovascular, hay que tomarlo en serio. Puede ser una señal de aviso de un accidente cerebrovascular en el futuro. Es importante conocer las complicaciones más comunes y cómo prevenirlas o tratarlas si ocurren. Puntos clave:
- Accidente cerebrovascular recurrente: Una complicación principal del AIT es el mayor riesgo de tener un accidente cerebrovascular completo en el futuro. Los estudios muestran que 8 de cada 100 personas tienen un accidente cerebrovascular dentro de 7 días y 22 de cada 100 dentro de 90 días después de un AIT. Es crucial tomar medidas para prevenirlo.
- Prevención: Para bajar el riesgo, su médico puede recetar medicamentos para prevenir coágulos de sangre (anticoagulantes) u otros medicamentos para tratar problemas como presión arterial alta (hipertensión) o colesterol alto. Los cambios de hábitos también ayudan: dejar de fumar, mantener un peso saludable, hacer actividad física con regularidad y llevar una alimentación equilibrada.
- Problemas cognitivos: Un AIT a veces puede causar problemas con la memoria o con el pensamiento y el razonamiento. Estos cambios pueden afectar sus actividades diarias y su calidad de vida.
- Tratamiento: Si nota problemas cognitivos después de un AIT, hable con su médico. Podría derivarlo a especialistas para rehabilitación cognitiva (ejercicios para la memoria y el pensamiento) o recomendarle estrategias para manejar la pérdida de memoria y otras dificultades.
- Problemas físicos: En algunos casos, un AIT puede causar debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, dificultad para caminar o pérdida del equilibrio.
- Tratamiento: La rehabilitación, que puede incluir fisioterapia, terapia ocupacional y terapia del habla y del lenguaje, puede ayudarle a recuperar fuerza, mejorar la movilidad y volver a ser independiente en sus actividades diarias.
- Efectos emocionales y psicológicos: Vivir un AIT puede ser angustiante y causar ansiedad, depresión o miedo a tener otro accidente cerebrovascular.
- Tratamiento: Busque apoyo de profesionales de la salud que puedan darle orientación y recursos para cuidar su bienestar emocional después de un AIT. La orientación psicológica o la terapia pueden ayudarle a enfrentar estos retos y a desarrollar formas de sobrellevarlos.
Recuerde: estas complicaciones son posibles, pero no siempre ocurren después de un AIT. Al seguir las indicaciones de su médico y hacer los cambios necesarios en su estilo de vida, usted puede reducir mucho el riesgo de complicaciones y mejorar su salud. Si presenta síntomas que sugieran un AIT, busque atención médica de inmediato para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.