Acerca de la arteritis craneal (arteritis temporal)
La arteritis craneal (también llamada arteritis temporal o arteritis de células gigantes) es una enfermedad en la que se inflaman las arterias grandes de la cabeza. Afecta sobre todo a las arterias temporales, que están a los lados de la cabeza (en la sien). Ocurre con más frecuencia en personas de 50 años o más y es más común en mujeres que en hombres.
La inflamación hace que las paredes de las arterias se hinchen y se estrechen. Esto reduce el flujo de sangre.
Los síntomas incluyen dolor de cabeza muy fuerte, palpitante y con ardor, sobre todo en las sienes. También puede haber fiebre baja, cansancio, pérdida de peso o falta de apetito, dolor al tocar el cuero cabelludo o la sien, y dolor en la mandíbula al masticar.
Sin tratamiento, la arteritis craneal puede causar pérdida de la visión o un accidente cerebrovascular (derrame cerebral). Un diagnóstico y tratamiento tempranos son importantes para controlar bien esta enfermedad. Si usted sospecha que puede tener arteritis craneal, busque atención médica de inmediato.
La arteritis craneal, también llamada arteritis temporal, ocurre por inflamación de arterias grandes, en especial de las arterias temporales a los lados de la cabeza. No se conoce con exactitud la causa, pero se cree que el sistema de defensa (sistema inmunitario) reacciona de forma equivocada y causa inflamación en las paredes de las arterias. Esta inflamación puede producir hinchazón y estrechamiento de los vasos afectados, y así disminuye el flujo de sangre. En casos graves, las arterias pueden bloquearse por completo. Esto puede poner en riesgo la visión o causar un accidente cerebrovascular (derrame cerebral) si se afectan las arterias que llevan sangre al cerebro.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: es más común en personas de 50 años o más.
- Sexo: se observa con más frecuencia en mujeres que en hombres.
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar no están bien definidos para la arteritis craneal. Sin embargo, algunos factores de riesgo de otros tipos de arteritis, como la presión arterial alta, la diabetes y haber fumado, podrían influir también en la arteritis craneal. Mantenga un estilo de vida saludable y controle estas condiciones para reducir el riesgo cardiovascular en general.
Los síntomas tempranos más comunes de la arteritis craneal (arteritis temporal, inflamación de las arterias de la cabeza) incluyen:
- Dolor de cabeza fuerte, constante y a veces pulsante, por lo general en un lado o en la frente
- Sienes sensibles al tacto
- Dolor en la boca, sobre todo en la mandíbula, que puede sentirse al comer
- Dolor en la lengua, la garganta o la cara
- Dolor o hinchazón en la parte superior de la cabeza o en el cuero cabelludo
- Visión borrosa o doble
A medida que la arteritis craneal avanza o se hace más grave, pueden aparecer más síntomas:
- Sensación de gripe con pérdida de apetito, pérdida de peso, sudoración, fiebre y malestar general
- Cansancio y poca energía
- Pérdida de peso o de apetito
- Dolor en la mandíbula al masticar
- Cambios en la visión o pérdida de visión
- Debilidad o parálisis en la cara
- Dificultad para hablar o habla arrastrada
Si tiene cualquiera de estos síntomas, es importante que consulte a un médico para diagnóstico y tratamiento. Busque ayuda médica de inmediato si tiene problemas de visión. Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Para diagnosticar la arteritis craneal, los profesionales de la salud suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historial médico: Reúnen información sobre sus síntomas, sus enfermedades previas y cualquier factor de riesgo.
- Examen físico: Revisan su salud general y buscan señales de arteritis craneal, como vasos sanguíneos dolorosos o hinchados en las sienes.
- Análisis de sangre: Buscan señales de inflamación, como la velocidad de sedimentación globular (VSG) y la proteína C reactiva (PCR).
- Biopsia de la arteria temporal: Se extrae una pequeña muestra de la arteria temporal para revisar si hay inflamación.
- Pruebas de imagen: Usan técnicas como ecografía o resonancia magnética (RM) para ver los vasos sanguíneos y detectar problemas.
Para determinar qué tan grave o avanzada es la arteritis craneal, pueden hacer pruebas adicionales:
- Examen oftalmológico: Evalúan el flujo de sangre en los ojos y revisan si hay problemas que afecten la visión.
- Ecografía Doppler: Mide el flujo de sangre en las arterias para detectar bloqueos o estrechamientos.
- Angiografía: Inyectan un tinte especial (medio de contraste) en los vasos sanguíneos y toman radiografías para identificar problemas.
- Angiografía por resonancia magnética (ARM): Usa la tecnología de RM para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos.
Recuerde: estos son procedimientos generales. Su profesional de la salud decidirá qué pruebas son las más adecuadas para su situación.
Los objetivos del tratamiento de la arteritis craneal (inflamación de las arterias de la cabeza) son:
- Reducir la inflamación: Por lo general se recetan corticosteroides (medicinas similares a la cortisona) para bajar la inflamación en los vasos sanguíneos. Estas medicinas disminuyen la respuesta del sistema de defensas. Así reducen la producción de sustancias que causan inflamación.
- Aliviar los síntomas: Se pueden usar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para aliviar el dolor y reducir la inflamación. Estas medicinas bloquean la producción de ciertas sustancias químicas que causan dolor e inflamación.
- Prevenir complicaciones: Para prevenir complicaciones como pérdida de la visión o derrame cerebral, se pueden recetar inmunosupresores (medicinas que disminuyen la respuesta del sistema de defensas). Estas medicinas ayudan a evitar más daño en los vasos sanguíneos.
- Manejar los síntomas: Se pueden recomendar terapias como terapia física (fisioterapia) o terapia ocupacional. Estas ayudan a controlar los síntomas y a mejorar su capacidad para hacer sus actividades diarias.
Es importante saber que el plan de tratamiento específico para la arteritis craneal puede variar según su condición y sus antecedentes médicos. Es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas.
Hacer ciertos cambios en su estilo de vida también ayuda. Por ejemplo, llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio con regularidad y dejar de fumar. Esto mejora su salud general y reduce el riesgo de complicaciones.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.