Cómo ayudar a prevenir el colesterol alto en niños y adolescentes
Descripción general
La hipercolesterolemia es tener el colesterol LDL (colesterol “malo”) alto y el colesterol HDL (colesterol “bueno”) bajo. Puede presentarse en niños y adolescentes. Si no se trata, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad coronaria.
Para reducir el riesgo de que los niños y adolescentes tengan hipercolesterolemia, usted puede:
- Cambios en el estilo de vida: Fomentar hábitos saludables es el primer paso. Ofrezca una alimentación equilibrada, baja en grasas saturadas y colesterol. Incluya frutas, verduras, granos integrales, proteínas con poca grasa y lácteos bajos en grasa. Limite las bebidas azucaradas, los alimentos procesados y los bocadillos con muchas grasas saturadas. La actividad física regular también es clave. Anime a los niños y adolescentes a hacer al menos 60 minutos de ejercicio, de moderado a intenso, cada día.
- Detección periódica: Detectar el problema a tiempo ayuda a manejar la hipercolesterolemia. Las pruebas de colesterol pueden identificar a niños y adolescentes en riesgo. Un análisis de sangre llamado perfil de lípidos mide el colesterol total, el LDL, el HDL y los triglicéridos. Por lo general se hace entre los 2 y los 10 años.
- Pruebas genéticas: En algunos casos, la hipercolesterolemia es hereditaria. Las pruebas genéticas pueden identificar la hipercolesterolemia familiar (HF), un trastorno genético que causa colesterol alto. La HF es la causa más común de hipercolesterolemia hereditaria.
- Medicamentos: En algunos casos, cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, un profesional de la salud puede recetar medicamentos. Las estatinas son medicamentos que se usan con frecuencia para bajar el colesterol LDL en niños y adolescentes con hipercolesterolemia. Use cualquier medicamento solo bajo la guía de un profesional de la salud.
Estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo en niños y adolescentes. Para recibir orientación y consejos personalizados, consulte siempre con un profesional de la salud.