Causas y factores de riesgo del colesterol alto en niños y adolescentes
La hipercolesterolemia (colesterol alto) es un factor de riesgo importante para la aterosclerosis y la enfermedad cardiovascular (ECV) en adultos y en niños. En la mayoría de los casos, la hipercolesterolemia en niños y adolescentes tiene una causa multifactorial (o poligénica). Las causas pueden incluir:
- Factores del estilo de vida:
- Tener sobrepeso u obesidad
- Fumar
- Falta de actividad física
- Factores genéticos: Algunas personas heredan variantes genéticas que afectan sus niveles de colesterol. Estas variantes pueden estar en genes como LDLR, APOB o PCSK9 y se asocian con la hipercolesterolemia familiar (HF).
Es importante detectar y controlar la hipercolesterolemia desde la infancia para prevenir problemas del corazón y de los vasos sanguíneos más adelante. Los estudios muestran que la aterosclerosis, que es la acumulación de placa en las arterias, puede empezar en la niñez. Niveles altos de colesterol en sangre, en especial de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL o LDL-C), se asocian con mayor riesgo de aterosclerosis y sus complicaciones en la vida adulta.
Se recomienda empezar con análisis de sangre llamados perfil de lípidos, con regularidad, para detectar hipercolesterolemia en niños y adolescentes. Este análisis incluye colesterol total, colesterol LDL (LDL-C), colesterol de lipoproteínas de alta densidad (colesterol HDL o HDL-C) y triglicéridos. También se pueden usar cambios en el estilo de vida y medicamentos como las estatinas (medicinas que bajan el colesterol) para controlar la hipercolesterolemia en este grupo de edad.
Los factores de riesgo no modificables de la hipercolesterolemia (colesterol alto en la sangre) en niños y adolescentes son factores que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Edad: A medida que los niños y adolescentes crecen, puede aumentar el riesgo de tener colesterol alto. No hay una edad exacta que marque el riesgo, pero al entrar en la adolescencia los niveles de colesterol pueden cambiar.
- Sexo asignado al nacer: Los estudios muestran que, en la niñez y la adolescencia, las personas asignadas hombres al nacer suelen tener niveles de colesterol más altos que las asignadas mujeres al nacer.
- Genética: Los antecedentes familiares influyen mucho. Si un niño o adolescente tiene familiares cercanos, como padre, madre o hermanos, con colesterol alto o con antecedentes de enfermedad cardiovascular, su propio riesgo puede ser mayor. Trastornos genéticos, como la hipercolesterolemia familiar, también pueden elevar el colesterol.
- Raza u origen étnico: Algunos grupos pueden tener más riesgo de desarrollar hipercolesterolemia. Por ejemplo, las personas de ascendencia negra o indígena pueden ser más propensas a tener colesterol alto que otros grupos. Sin embargo, es importante saber que la raza y el origen étnico son categorías sociales; no son rasgos biológicos que determinen la salud.
Es importante recordar que los factores no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, identificarlos ayuda al personal de salud a evaluar el riesgo general de que una persona tenga hipercolesterolemia y a ofrecer las medidas o tratamientos necesarios si hicieran falta.
La hipercolesterolemia (colesterol alto) es cuando hay demasiado colesterol en la sangre. En niños y adolescentes, hay varios factores de riesgo que se pueden cambiar o controlar para reducir la probabilidad de tener colesterol alto. Estos son algunos factores modificables:
- Dieta poco saludable: Una alimentación alta en grasas saturadas y colesterol puede subir el colesterol. Comer muchos alimentos procesados, frituras, bocadillos azucarados y bebidas azucaradas aumenta el riesgo de hipercolesterolemia.
- Falta de actividad física: No moverse lo suficiente también aumenta el riesgo. El ejercicio regular ayuda a subir el colesterol bueno (HDL, lipoproteína de alta densidad) y a bajar el colesterol malo (LDL, lipoproteína de baja densidad). Los niños y adolescentes deben hacer al menos 60 minutos de actividad física cada día.
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad se asocia con colesterol más alto. El exceso de peso, sobre todo alrededor de la cintura, puede subir el colesterol LDL y los triglicéridos y bajar el HDL.
- Hábitos poco saludables: Fumar y beber alcohol en exceso pueden aumentar el colesterol. Estos factores son más comunes en adultos, pero también pueden estar presentes en niños y adolescentes.
Adoptar un estilo de vida saludable que incluya una alimentación equilibrada, actividad física regular, mantener un peso saludable y evitar hábitos poco saludables puede ayudar a reducir el riesgo de hipercolesterolemia en niños y adolescentes. Siempre es buena idea que usted consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar el colesterol en niños y adolescentes.
Prevenir o reducir el riesgo de desarrollar hipercolesterolemia (colesterol alto en la sangre) en niños y adolescentes requiere tomar medidas para cambiar los factores de riesgo. Estas son acciones que usted puede tomar:
- Alimentación saludable: Una dieta sana es clave para prevenir el colesterol alto. Anime a los niños y adolescentes a comer una dieta equilibrada con frutas, verduras, granos integrales, proteínas con poca grasa y lácteos bajos en grasa. Limite las bebidas azucaradas, los alimentos procesados y las meriendas con mucha grasa saturada.
- Más actividad física: La actividad física regular es esencial para mantener la salud y reducir el riesgo de colesterol alto. Anime a los niños y adolescentes a hacer al menos 60 minutos de actividad física de moderada a intensa cada día. Esto puede incluir correr, andar en bicicleta, nadar o practicar deportes.
- Cambios de estilo de vida: Hacer cambios positivos puede reducir mucho el riesgo de colesterol alto. Anime a los niños y adolescentes a dormir lo suficiente, manejar el estrés y evitar el tabaco y el alcohol.
- Manejo del peso: Mantener un peso saludable es importante para prevenir el colesterol alto. Si un niño o adolescente tiene sobrepeso u obesidad, trabajar para lograr un peso saludable puede ayudar a reducir el riesgo. Esto se puede lograr con hábitos de alimentación saludables y actividad física regular.
- Consultas regulares: Es importante tener consultas regulares con profesionales de la salud que puedan evaluar el riesgo de desarrollar colesterol alto.
Recuerde: estas acciones son recomendaciones generales que pueden ayudar a reducir el riesgo de colesterol alto en niños y adolescentes. Siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según la situación de su niño o adolescente. Puede darle orientación adaptada a necesidades específicas y ayudar a crear un plan de prevención eficaz.