Causas y factores de riesgo de la presión arterial alta (hipertensión)

Descripción general

La hipertensión, también llamada presión arterial alta, es cuando la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias es demasiado alta. Aumenta el riesgo de tener enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.

La causa exacta de la hipertensión no siempre se conoce. Hay varios factores que aumentan la posibilidad de desarrollarla, como otros problemas de salud, los hábitos de vida, la edad y la herencia familiar (genes).

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables de la presión arterial alta (hipertensión) son condiciones o características que no se pueden cambiar y que aumentan la probabilidad de desarrollarla. Estos son algunos:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de tener presión alta. De hecho, tener más de 65 años es un factor de riesgo no modificable.
  • Genética: Si hay antecedentes familiares de presión alta, la persona puede tener más riesgo de presentarla.
  • Raza u origen étnico: En algunos grupos raciales y étnicos la presión alta es más común. Por ejemplo, las personas negras tienen mayor riesgo que otros grupos.

Es importante saber que estos factores no se pueden cambiar. Sin embargo, entenderlos ayuda a usted y a su equipo de atención médica a identificar a quienes pueden tener más riesgo de desarrollar presión alta y a tomar medidas adecuadas para controlar la presión.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Aunque algunos factores de riesgo de la presión arterial alta (hipertensión) no se pueden cambiar, hay otros que sí. Usted puede trabajar en ellos para reducir sus probabilidades de desarrollarla. Estos son los factores de riesgo que se pueden modificar:

  • Alimentación no saludable: Comer una dieta alta en grasas no saludables, colesterol y sodio (sal) puede aumentar el riesgo de presión alta. Es importante limitar los alimentos procesados, la comida rápida y los alimentos con azúcares añadidos.
  • Exceso de sal en la alimentación: Consumir demasiada sal puede contribuir a la presión alta. Limite la sal evitando alimentos procesados y use hierbas y especias para dar sabor a la comida.
  • Poco potasio en la dieta: El potasio es un mineral esencial que ayuda a regular la presión arterial. Una dieta baja en potasio puede aumentar el riesgo de hipertensión. Los alimentos ricos en potasio incluyen bananas (plátanos), naranjas, espinaca y batata (camote).
  • Falta de actividad física: Llevar una vida sedentaria, sin actividad física regular, aumenta el riesgo de presión alta. Hacer ejercicio con regularidad, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede ayudar a bajar la presión.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad pone esfuerzo extra en el corazón y en los vasos sanguíneos, lo que aumenta el riesgo de hipertensión. Mantener un peso saludable con una alimentación equilibrada y ejercicio regular es importante para prevenir la presión alta.
  • Altos niveles de estrés: El estrés crónico puede contribuir a la presión alta. Busque formas saludables de manejar el estrés, como practicar técnicas de relajación o participar en pasatiempos y actividades que le den alegría, para bajar el riesgo de hipertensión.
  • Consumo excesivo de alcohol: Beber demasiado alcohol puede subir la presión arterial. Se recomienda limitar el alcohol a niveles moderados (hasta una bebida al día para las mujeres y hasta dos bebidas al día para los hombres).
  • Uso de tabaco: Fumar o usar productos de tabaco daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de hipertensión. Dejar de fumar o evitar el tabaco por completo es clave para mantener una buena salud del corazón y de los vasos sanguíneos.
Reducir riesgos

Para prevenir o reducir la posibilidad de desarrollar hipertensión arterial, usted puede hacer varias cosas:

  • Adoptar una alimentación saludable para el corazón: Comer muchas frutas y verduras y poca grasa saturada ayuda a bajar el riesgo. También es importante limitar la sal y las bebidas alcohólicas.
  • Hacer actividad física regular: El ejercicio aeróbico ayuda a prevenir la hipertensión. Intégrelo en su rutina diaria, por ejemplo, caminar, andar en bicicleta o nadar.
  • Mantener un peso saludable: Cuidar el peso es bueno para la salud y puede bajar el riesgo de hipertensión. Se logra con actividad física regular y una alimentación equilibrada.
  • Reducir el estrés: El estrés alto puede contribuir a la hipertensión. Actividades como la meditación, los ejercicios de respiración profunda o los pasatiempos pueden ayudar.
  • Limitar el consumo de alcohol: Beber en exceso aumenta el riesgo de hipertensión. Es mejor limitar el alcohol a niveles moderados o evitarlo.
  • Dejar de fumar: Fumar es un factor de riesgo importante para la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares. Dejar de fumar aporta muchos beneficios para la salud.
  • Estar atento a medicamentos y sustancias que suben la presión: Algunos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) y ciertos descongestionantes, pueden elevar la presión arterial. Conozca estos efectos y consulte con un profesional de la salud si es necesario.

Estas medidas de estilo de vida pueden ayudar a prevenir o reducir el riesgo de hipertensión. Aun así, siempre es aconsejable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Esa persona puede darle orientación según sus necesidades y circunstancias.