Sobre la presión arterial alta en los niños
Las causas de la presión arterial alta en los niños aún se están estudiando, pero algunos factores que pueden contribuir incluyen:
- Factores genéticos: Tener familiares con presión arterial alta puede aumentar el riesgo.
- Obesidad: El exceso de peso puede esforzar el corazón y los vasos sanguíneos y causar presión arterial alta.
- Dieta poco saludable: Comer con mucha sal, grasas saturadas y alimentos procesados puede contribuir a la presión arterial alta.
- Falta de actividad física: Un estilo de vida sedentario y no hacer ejercicio pueden aumentar el riesgo de presión arterial alta.
- Estrés: El estrés crónico puede afectar los niveles de presión arterial.
Los factores de riesgo no modificables de la presión arterial alta en los niños son factores que no se pueden cambiar. Estos incluyen:
- Edad: La presión arterial tiende a subir a medida que los niños crecen.
- Sexo: Los niños varones tienden a tener presión arterial más alta que las niñas durante la infancia.
Los factores de riesgo modificables de la presión arterial alta en los niños son factores que sí se pueden cambiar. Estos incluyen:
- Obesidad: Mantener un peso saludable con una alimentación adecuada y ejercicio regular puede ayudar a prevenir la presión arterial alta.
- Dieta: Promover una alimentación equilibrada baja en sal, grasas saturadas y alimentos procesados puede ayudar a prevenir la presión arterial alta.
- Actividad física: Hacer ejercicio con regularidad puede ayudar a bajar la presión arterial y mantener la salud del corazón y los vasos sanguíneos.
- Manejo del estrés: Enseñar a los niños maneras sanas de manejar el estrés puede ayudar a prevenir la presión arterial alta.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de un niño a otro, y es necesaria una evaluación individual.
La presión arterial alta en los niños a menudo no causa síntomas visibles; por eso a veces la llaman el “asesino silencioso”. Sin embargo, cuando la presión es muy alta o hay una crisis hipertensiva, los niños pueden presentar:
Síntomas tempranos:
- Dolor de cabeza
- Cansancio
- Confusión o cambios en cómo piensa o actúa
- Vómitos
Síntomas más tardíos o más graves:
- Convulsiones
- Problemas de la vista
- Náuseas o vómitos
- Opresión o dolor en el pecho
- Latidos del corazón rápidos o fuertes
Es importante saber que estos síntomas también pueden indicar otra afección. Además, los bebés con presión arterial alta pueden presentar convulsiones, irritabilidad, somnolencia, problemas para alimentarse, respiración rápida o pausas al respirar (apnea). Sin embargo, los síntomas pueden variar según la causa de la presión alta.
Se recomienda medir la presión arterial en las visitas de control para identificar y manejar la presión alta en los niños.
Para diagnosticar la presión arterial alta en niñas y niños, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Medición de la presión arterial: se usa el método de auscultación. Una persona profesional de la salud usa un estetoscopio y un manguito de presión para escuchar el paso de la sangre en las arterias. Se mide en varias ocasiones para asegurar resultados correctos.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o gravedad de la presión arterial alta en niñas y niños pueden incluir:
- Exámenes clínicos: se hace una historia clínica detallada y un examen físico. Se revisan síntomas relacionados con la presión alta, como dolor de abdomen y cambios en las evacuaciones. El examen físico también busca señales de anemia (poca sangre), problemas en el abdomen y signos de hipertensión pulmonar (presión alta en los pulmones).
- Pruebas de laboratorio: ayudan a identificar enfermedades que puedan causar o empeorar la presión alta. Pueden incluir análisis de las células de la sangre; niveles de sustancias en la sangre (por ejemplo, creatinina, ácido úrico); colesterol; enzimas del hígado; y proteína en la orina.
- Pruebas diagnósticas adicionales: según el caso, pueden hacerse un ecocardiograma (para evaluar cómo funciona el corazón), un electrocardiograma (para descartar hipertensión enmascarada, es decir, presión alta que no se nota en la consulta) y un monitoreo de la presión arterial durante 24 horas.
Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realice personal de salud con experiencia en diagnosticar y manejar la presión arterial alta en niñas y niños.
Las metas del tratamiento de la presión arterial alta en niños son bajar la presión y reducir el riesgo de complicaciones. Estas son las medidas recomendadas:
Cambios en el estilo de vida:
- Bajar de peso: Si su hijo tiene un peso por encima de lo saludable, bajar de peso puede ayudar a reducir la presión arterial.
- Ejercicio regular: Hacer actividad física ayuda a bajar la presión arterial.
- Alimentación saludable: Comer una dieta equilibrada con frutas, verduras, granos integrales y proteínas bajas en grasa.
- Menos sodio (sal): Limitar la sal ayuda a bajar la presión arterial.
Tipos de medicamentos:
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): Relajan los vasos sanguíneos y bajan la presión.
- Antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II): Bloquean los efectos de una hormona que estrecha los vasos sanguíneos. Así baja la presión.
- Bloqueadores de los canales de calcio: Relajan y abren los vasos sanguíneos. Esto reduce la presión.
- Diuréticos tiazídicos: Hacen que el cuerpo produzca más orina para eliminar agua y sal. Así baja la cantidad de líquido y la presión.
Cada enfoque funciona de manera distinta para lograr las metas del tratamiento de la presión arterial alta en niños. Los cambios en el estilo de vida buscan mejorar la salud general y reducir los factores de riesgo. Los medicamentos ayudan a bajar la presión al actuar sobre mecanismos específicos del cuerpo.
Recuerde: es crucial consultar con el pediatra de su hijo antes de tomar cualquier decisión de tratamiento. El pediatra evaluará la situación específica de su hijo y recomendará el plan más adecuado. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte al profesional de salud de su hijo sobre la dosis para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con el profesional de salud de su hijo o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.