Opciones de tratamiento para la válvula aórtica bicúspide
La válvula aórtica bicúspide (VAB) es un problema del corazón con el que usted nace. La válvula que ayuda a que la sangre salga del corazón hacia el cuerpo tiene dos valvas (partes) en lugar de las tres normales. Esta diferencia puede hacer que al corazón le cueste bombear bien la sangre.
Este problema no solo afecta la válvula. También puede causar problemas en la aorta (la arteria principal), como hacer que una parte se dilate (se ensanche) o que se forme un aneurisma, que es cuando la pared se estira y se debilita.
El objetivo del tratamiento de la VAB es controlar el problema y sus complicaciones. Aunque el tratamiento no puede curar la VAB, busca hacer más lenta la enfermedad y controlar los síntomas.
Los controles regulares con su médico y seguir sus indicaciones al pie de la letra son clave para manejar bien la VAB y cualquier problema asociado.
Los tratamientos recomendados para la válvula aórtica bicúspide (VAB) varían según la gravedad y si hay síntomas. Estos son los posibles tratamientos, empezando por el recomendado al inicio:
- Control regular con un cardiólogo (especialista del corazón): Si no hay síntomas, el médico puede sugerir citas regulares para vigilar cómo funciona el corazón. Esto se hace con ecocardiogramas (ultrasonido del corazón), que usan ondas sonoras para crear imágenes. El control regular ayuda a detectar cambios en la válvula o señales de que el corazón está trabajando de más.
- Antibióticos antes de procedimientos dentales: Hable con su médico sobre si necesita antibióticos antes de cualquier procedimiento dental. Algunos médicos los recomiendan para personas con riesgo de endocarditis (infección del revestimiento interno del corazón). Aunque las guías ya no incluyen la VAB como un factor de riesgo principal, hay casos en los que su médico puede recomendar antibióticos.
- Cambios en el estilo de vida: Hacer ciertos cambios puede ayudar con la VAB. Estos incluyen:
- Dejar de fumar: Dejar de fumar reduce el riesgo de más daño al corazón y a los vasos sanguíneos.
- Moderar el alcohol: Limitar el alcohol ayuda a mantener la salud del corazón.
- Alimentación: Coma una dieta equilibrada, baja en grasas saturadas y colesterol, para ayudar a controlar la VAB.
- Actividad física: Haga ejercicio con regularidad, según le recomiende su médico, para mejorar la salud del corazón.
Es importante saber que, en casos graves de VAB, estos cambios por sí solos pueden no ser suficientes y podrían necesitarse tratamientos adicionales.
- Medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para aliviar síntomas o reducir complicaciones de la VAB. Pueden incluir:
- Medicamentos para la presión arterial: Para controlar la presión alta y reducir el esfuerzo del corazón.
- Medicamentos para los síntomas: Por ejemplo, para aliviar el dolor de pecho o mejorar la función del corazón.
Consulte con su médico antes de empezar cualquier medicamento. Su médico determinará el plan de tratamiento más adecuado para su situación.
- Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía de reparación de la válvula: Cuando hay síntomas o si la válvula no funciona bien de forma importante, puede ser necesaria la cirugía. La reparación puede hacerse con cirugía a corazón abierto o con un catéter que se introduce en un vaso sanguíneo de la pierna y se guía hasta el corazón.
- Reemplazo de la válvula aórtica (RVA): Si se ha desarrollado estenosis aórtica (estrechamiento de la válvula), puede ser necesario cambiar la válvula. La nueva válvula puede ser mecánica o de tejido valvular de vaca o de cerdo.
- Rehabilitación cardíaca: Después de una cirugía de válvula aórtica, su médico puede aconsejar un programa de rehabilitación cardíaca. Este programa de 12 semanas enseña alimentación, ejercicio y estrategias de estilo de vida para cuidar el corazón.
Es importante recordar que siempre debe hablar de las opciones de tratamiento con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis que usted necesita. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.