Acerca de la válvula aórtica bicúspide

Descripción general

Una válvula aórtica bicúspide es un problema del corazón presente desde el nacimiento (congénita). En este caso, la válvula aórtica tiene dos valvas (las partes que se abren y se cierran) en lugar de las tres habituales. Esta diferencia puede dificultar que el corazón bombee la sangre lo suficiente para cubrir las necesidades del cuerpo.

El número de valvas depende de si hay conexiones entre ellas, llamadas comisuras. A veces, esas conexiones se reemplazan por tejido de cicatriz, llamado rafe. Las válvulas aórticas bicúspides se pueden clasificar en distintos tipos según cuántas comisuras hay y dónde están, y según las zonas de tejido de cicatriz (rafe).

Es importante saber que esta condición no solo afecta la válvula. También puede haber cambios anormales en la pared de la aorta, que pueden llevar a la formación de aneurismas (dilataciones de la arteria). La dilatación de la aorta, es decir, el agrandamiento, se observa en un porcentaje importante de los casos.

Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos, adoptar un estilo de vida saludable para el corazón y, si es necesario, cirugía.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la válvula aórtica bicúspide (VAB) aún no se entienden por completo, pero se han identificado varios factores:

  • Flujo de sangre inusual en la aorta ascendente debido a la estructura y la función anormales de una VAB.
  • Factores genéticos que pueden causar una estructura inusual en la capa media de la pared de la aorta, llamada media aórtica. Esta capa le da fuerza y flexibilidad a la aorta.
  • Las personas con VAB suelen tener niveles más altos de ciertas partículas muy pequeñas en la sangre, llamadas micropartículas endoteliales (MPE), que ayudan a las células del cuerpo a comunicarse entre sí.
  • Una afección congénita que ocurre cuando las valvas (cúspides) de la válvula aórtica se unen entre sí antes de nacer.

Los factores de riesgo no modificables para la VAB no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Genética: la VAB es una afección congénita, es decir, está presente desde el nacimiento. Puede darse en familias, por lo que tener antecedentes familiares de VAB u otras cardiopatías congénitas aumenta el riesgo.
  • Sexo: la VAB es más común en hombres que en mujeres.

Los factores de riesgo modificables para la VAB no se entienden bien. Sin embargo, algunos factores de riesgo de la estenosis de la válvula aórtica (cuando la válvula se estrecha y limita el flujo de sangre; es una complicación frecuente de la VAB) pueden aplicar a pacientes con VAB. Estos incluyen:

  • Edad
  • Obesidad
  • Colesterol alto
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • Fumar

Es importante notar que estos factores de riesgo modificables no son específicos de la VAB, sino que se comparten con otras enfermedades cardiovasculares. Los cambios en el estilo de vida y el manejo médico adecuado pueden ayudar a reducir estos factores de riesgo. Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la válvula aórtica bicúspide (VAB) pueden incluir:

  • Dolor en el pecho
  • Mareo (sensación de desvanecimiento)
  • Dificultad para hacer ejercicio
  • Falta de aire al hacer actividad física
  • Cansancio

A medida que la VAB avanza a etapas más tardías o de mayor gravedad, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Sentirse cansado durante la actividad física
  • Desmayo
  • Palpitaciones o sensación de aleteo en el corazón
  • Hinchazón en los pies o tobillos
  • Dificultad para dormir o para acostarse boca arriba
  • Mayor cansancio

En algunos casos, la VAB también puede causar complicaciones, como:

  • Estenosis aórtica: estrechamiento de la válvula aórtica, que limita el flujo de sangre
  • Insuficiencia aórtica: la sangre se devuelve al corazón por la válvula
  • Insuficiencia cardíaca: el corazón está débil y no puede bombear sangre de forma eficaz
  • Aneurisma de la aorta: abombamiento de la aorta, que aumenta el riesgo de ruptura
  • Endocarditis: infección del corazón
  • Ritmos cardíacos irregulares (arritmias): patrones de latidos anormales

Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y algunas personas con VAB no tienen síntomas hasta la edad adulta. Si tiene síntomas que le preocupan, consulte con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la válvula aórtica bicúspide (VAB), se suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:

  • Revisión de antecedentes médicos: Su médico le preguntará sobre sus síntomas y su historia clínica.
  • Examen físico: Incluye usar un estetoscopio para escuchar el corazón y detectar sonidos anormales, como soplos, que pueden indicar problemas en la válvula.
  • Ecocardiograma: Es la prueba principal para diagnosticar la VAB. Usa ondas de sonido para crear imágenes en movimiento del corazón, mostrar cómo fluye la sangre y detectar problemas de las válvulas o del flujo de sangre.
  • Ecocardiograma transtorácico (ETT): Durante esta prueba, se coloca en el pecho un dispositivo llamado transductor para hacer imágenes del corazón con ondas de sonido. Estas imágenes permiten ver si la válvula aórtica tiene dos valvas en lugar de tres y revisar qué tan bien funcionan el corazón y las válvulas. Esto ayuda a diagnosticar y entender mejor la condición.
  • Electrocardiograma (ECG): Esta prueba mide la actividad eléctrica del corazón para evaluar su función.
  • Radiografía de tórax: Este estudio por imágenes puede dar información adicional sobre el corazón y los pulmones.
  • Tomografía computarizada cardíaca (TC) o resonancia magnética cardíaca (RM): Estas técnicas de imagen pueden usarse para obtener imágenes más detalladas del corazón y los vasos sanguíneos.

Para determinar la gravedad o el impacto de la VAB, se pueden incluir otros exámenes y pruebas:

  • Vigilancia periódica de los senos aórticos y la aorta ascendente: Los senos aórticos son pequeñas bolsas cerca del inicio de la aorta, y la aorta ascendente es la parte que sube desde el corazón. El personal médico revisa con el tiempo el tamaño y la forma de estas zonas con pruebas de imagen como ecocardiograma, TC cardíaca o RM.
  • Ecografía Doppler dúplex, angiografía por tomografía computarizada (ATC) o angiografía por resonancia magnética (ARM): Estas pruebas pueden ayudar a encontrar el lugar y la gravedad del estrechamiento de las arterias (estenosis) en personas con síntomas de enfermedad arterial periférica (EAP).
  • Evaluación del diámetro de la aorta: Se recomienda medir el ancho de la aorta en personas con VAB cuando sea necesario, según factores como qué tan rápido se ensancha la aorta, la gravedad de la condición y los antecedentes familiares.

Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada sobre estos exámenes y procedimientos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para la válvula aórtica bicúspide (VAB) son controlar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la salud del corazón. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • Medicamentos:
  • Anticoagulantes: Estos medicamentos ayudan a prevenir que se formen coágulos de sangre en el corazón, sobre todo en personas con válvulas mecánicas.
  • Antibióticos: Algunos profesionales de la salud pueden recomendar antibióticos antes de procedimientos dentales para reducir el riesgo de desarrollar una infección del revestimiento interno del corazón (endocarditis) en personas con riesgo.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • Reparación de la válvula: En casos de regurgitación aórtica (la válvula deja que la sangre se devuelva), una cirujana o un cirujano remodela la válvula usando un catéter para mejorar su función.
  • Reemplazo de la válvula: Si hay síntomas o se ha desarrollado estenosis aórtica (estrechamiento de la válvula), puede ser necesario reemplazar la válvula por una válvula aórtica con tres valvas hecha de material mecánico o de tejido. Esto se puede hacer con cirugía a corazón abierto o con un procedimiento con catéter mínimamente invasivo.
  • Rehabilitación cardíaca: Suele acompañar a la cirugía de reparación o reemplazo de la válvula. Es un programa de 12 semanas que combina alimentación, ejercicio y cambios en el estilo de vida para apoyar la salud del corazón después de la cirugía.
  • Cambios en los hábitos de salud:
  • Estilo de vida saludable para el corazón: Adoptar una alimentación nutritiva, hacer actividad física regular, manejar el estrés y evitar el tabaco puede ayudar a mejorar la salud del corazón y reducir complicaciones asociadas con la VAB.

Cada enfoque de tratamiento busca atender aspectos específicos de la VAB y ayudar a lograr los objetivos del tratamiento. Es esencial consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre tipos de medicamentos, terapias, procedimientos y cambios en el estilo de vida.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más datos sobre efectos secundarios.