Opciones de tratamiento para la insuficiencia cardíaca sistólica

Objetivos del tratamiento

La insuficiencia cardíaca sistólica es un tipo de insuficiencia cardíaca del lado izquierdo, también llamada insuficiencia del ventrículo izquierdo. Ocurre cuando el lado izquierdo del corazón no bombea la sangre tan bien como debería, así que menos sangre circula por el cuerpo. Los médicos miden esto con la fracción de eyección, que muestra cuánta sangre bombea el lado izquierdo del corazón en cada latido. Una fracción de eyección más baja significa que el corazón no está bombeando con tanta fuerza.

El objetivo del tratamiento de la insuficiencia cardíaca sistólica es mejorar su calidad de vida, reducir el riesgo de hospitalizaciones, aliviar los síntomas y ayudar a que el corazón trabaje mejor.

Aunque en este momento no hay cura para la insuficiencia cardíaca sistólica, los medicamentos pueden ayudar a frenar el avance de la enfermedad y a controlar sus síntomas.

  • Al tomar sus medicamentos recetados, usted puede mejorar la capacidad del corazón para bombear, ensanchar los vasos sanguíneos y reducir la retención de sodio y agua en el cuerpo.
  • Estos medicamentos actúan al bloquear los receptores beta (betabloqueadores) y al inhibir la enzima convertidora de angiotensina (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, IECA). Esto relaja los vasos sanguíneos y reduce la acumulación de sodio y agua en el cuerpo.
  • Es importante seguir siempre las indicaciones de su médico y tomar sus medicamentos tal como se los recetó. Su médico puede darle más información sobre cómo funcionan sus medicamentos y por qué se los recomienda.
Opciones de tratamiento

Cuando se trata del tratamiento de la insuficiencia cardíaca sistólica (cuando el corazón no puede bombear con fuerza), hay varias opciones que ayudan a controlar la enfermedad y mejorar los resultados. Estas opciones se agrupan en cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos terapéuticos. A continuación se explica cada categoría:

  • Cambios en el estilo de vida:
  • Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo es muy recomendable. Fumar empeora la función del corazón y aumenta el riesgo de complicaciones.
  • Limitar el alcohol: Beber menos alcohol es importante, porque el exceso puede debilitar el músculo del corazón.
  • Alimentación y dieta: Seguir una dieta saludable para el corazón, baja en sal (sodio) y grasas saturadas, ayuda a reducir la acumulación de sal y agua en el cuerpo y a bajar la presión arterial.
  • Actividad física: Hacer actividad física de forma regular, según le recomiende su profesional de la salud, puede mejorar la función del corazón y la salud cardiovascular en general.
  • Medicamentos:
  • Diuréticos: Ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo al aumentar la orina. Pueden aliviar la hinchazón y la falta de aire.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): Bajan la presión arterial y reducen el esfuerzo del corazón. También dilatan los vasos sanguíneos para que el corazón bombee con más facilidad.
  • Betabloqueadores: Disminuyen la frecuencia del corazón y la presión arterial. Pueden mejorar la función del corazón y reducir los síntomas.
  • Inhibidor del receptor de angiotensina y de la neprilisina (ARNI): Es un medicamento combinado que baja la presión arterial y reduce la acumulación de líquidos. Ha demostrado reducir el riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca.
  • Antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA‑II): Son una opción si no puede tomar IECA. También ayudan a bajar la presión arterial.
  • Antagonistas del receptor de mineralocorticoides (ARM): Bajan la presión arterial y reducen el exceso de sal y agua en el cuerpo. A menudo se usan junto con otros medicamentos.
  • Inhibidores del cotransportador sodio‑glucosa tipo 2 (iSGLT2): Se usaban al inicio para la diabetes. Han mostrado beneficios en la insuficiencia cardíaca al reducir el riesgo de muerte y de hospitalización.
  • Procedimientos terapéuticos: En casos graves de insuficiencia cardíaca sistólica, pueden ser necesarios:
  • Terapia de resincronización cardíaca (TRC): Consiste en colocar un dispositivo en el pecho que ayuda a que distintas partes del corazón latan a la vez, lo que mejora el bombeo de sangre.
  • Desfibrilador automático implantable (DAI): Es un dispositivo que vigila el ritmo del corazón y aplica una descarga eléctrica si ocurre una arritmia peligrosa (latido irregular que pone en riesgo la vida).
  • Dispositivo de asistencia ventricular (DAV): En casos graves, se implanta un dispositivo que ayuda al corazón a bombear sangre al cuerpo.
  • Trasplante de corazón: En casos muy avanzados, cuando otros tratamientos no han sido eficaces, se puede considerar un trasplante.

Es importante hablar de estas opciones con un profesional de la salud, quien puede darle recomendaciones personalizadas según su situación.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.