Opciones de tratamiento para la insuficiencia cardíaca diastólica
La insuficiencia cardíaca diastólica ocurre cuando el lado izquierdo del corazón tiene dificultad para relajarse entre los latidos. A esto se le llama diástole (la fase de descanso entre latidos). Por esta razón, entra menos sangre al corazón y, con cada latido, se bombea menos sangre al cuerpo. La insuficiencia cardíaca diastólica también se conoce como insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEP).
Los objetivos del tratamiento son controlar los síntomas, frenar el avance de la enfermedad y manejar los factores físicos que afectan cómo se relaja el corazón entre latidos. Hoy no existe una cura. Sin embargo, el tratamiento puede mejorar la calidad de vida, reducir el riesgo de complicaciones y retrasar el inicio de la insuficiencia cardíaca con síntomas.
Principales objetivos del tratamiento:
- Manejo de los síntomas: El enfoque principal es aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Esto incluye controlar los factores que afectan la relajación del corazón entre latidos.
- Control de factores de riesgo y otras afecciones: Es clave atender y manejar problemas que contribuyen a esta condición, como la hipertensión (presión arterial alta) y la diabetes (diabetes mellitus). Al controlar estos factores, se puede frenar la progresión de la enfermedad y mejorar la función del corazón.
- Empezar los medicamentos temprano: Aunque aún no está comprobado, existe la posibilidad de que iniciar medicamentos antes de que aparezcan los síntomas ayude a prevenir o retrasar el inicio de la insuficiencia cardíaca con síntomas. Los medicamentos pueden mejorar la función del corazón y reducir su esfuerzo. Algunos fármacos comunes son los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), los betabloqueadores, los diuréticos y los antagonistas de la aldosterona.
- Cambios en el estilo de vida: Son fundamentales para el manejo de esta afección. Incluyen cambios en la alimentación, ejercicio regular (con la guía de un profesional de la salud), control del peso y dejar de fumar, si usted fuma. Estos cambios mejoran la salud del corazón y reducen el riesgo de complicaciones.
Es importante saber que, aunque el tratamiento puede manejar bien la enfermedad y mejorar la calidad de vida, no la cura por completo. Las citas de control regulares con profesionales de la salud son esenciales para manejar la condición y vigilar su evolución.
Consulte siempre con su médico para decidir el plan de tratamiento más adecuado para su caso. Su médico puede darle recomendaciones personalizadas según sus necesidades y circunstancias.
Cuando se trata del tratamiento de la insuficiencia cardíaca diastólica (DHF), es importante saber que hay poca información sobre el beneficio de los medicamentos específicos para la DHF. Aun así, hay varias opciones que pueden ayudar a controlar la afección y mejorar los síntomas. Estas opciones incluyen cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos terapéuticos. Es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y un plan que se ajuste a su situación. A continuación, verá estas opciones con más detalle:
- Cambios en el estilo de vida:
- Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo mejora la salud del corazón y reduce el riesgo de más daño.
- Limitar el alcohol: Beber menos alcohol evita que el corazón se esfuerce de más y mejora la salud cardiovascular.
- Cambios en la alimentación: Seguir un plan para el corazón, como la dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión), ayuda a controlar la presión arterial y a manejar la DHF. Esta dieta incluye frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa, y reduce la sal (sodio).
- Actividad física: Hacer actividad física con regularidad fortalece el corazón y mejora su función. Hágalo con su profesional de la salud para crear un plan de ejercicio seguro y adecuado para su caso.
- Medicamentos:
- Diuréticos: Ayudan a eliminar líquido al aumentar la orina. Pueden aliviar hinchazón y falta de aire.
- Betabloqueadores: Bajan la frecuencia del corazón y la presión arterial. Así reducen el trabajo del corazón.
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARA‑II): Relajan los vasos sanguíneos, bajan la presión arterial y mejoran la función del corazón.
- Bloqueadores de los canales de calcio: Relajan y dilatan los vasos sanguíneos. Mejoran el flujo de sangre y disminuyen el esfuerzo del corazón.
- Su profesional puede indicar otros medicamentos según sus necesidades y otras afecciones.
- Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: En algunos casos se necesita cirugía, como la revascularización coronaria, también llamada bypass (CABG), o la reparación/sustitución de válvulas, para mejorar la función del corazón.
- Implante de marcapasos o desfibrilador: Estos dispositivos ayudan a corregir ritmos del corazón anormales y a que el corazón trabaje mejor.
- Rehabilitación cardíaca: Participar en un programa de rehabilitación cardíaca le guía en rutinas de ejercicio seguras adaptadas a su condición. Esto mejora la capacidad cardiovascular y reduce riesgos.
Recuerde que las opciones de tratamiento pueden variar según cada persona. Consultar con un profesional de la salud es clave para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. Se tendrán en cuenta su historial médico, sus síntomas actuales y otras afecciones para decidir la mejor manera de manejar la DHF.
La dosis de los medicamentos puede cambiar por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.