Opciones de tratamiento para la enfermedad del corazón por presión arterial alta

Objetivos del tratamiento

La cardiopatía hipertensiva (enfermedad del corazón causada por presión arterial alta) es un problema en la estructura y la función del corazón causado por presión arterial alta por mucho tiempo. Con el tiempo, la hipertensión causa cambios en el músculo del corazón llamados remodelación. Esta remodelación hace que el corazón se agrande y, si sigue avanzando, puede causar complicaciones graves.

El objetivo del tratamiento de la cardiopatía hipertensiva es frenar la progresión de la enfermedad, controlar los síntomas y mejorar su salud en general. Aunque el tratamiento no la cura, puede frenar su avance, controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de complicaciones, como problemas cardiovasculares y que aparezca insuficiencia cardíaca (cuando el corazón no bombea bien). La combinación de un buen manejo con medicamentos y programas completos de rehabilitación puede ayudarle a controlar su enfermedad de manera efectiva.

Opciones de tratamiento

Para tratar la cardiopatía hipertensiva, hay varias opciones. Se agrupan en tres categorías: cambios en el estilo de vida, medicamentos y procedimientos terapéuticos. Veamos cada categoría y los tratamientos recomendados:

Cambios en el estilo de vida:

  • Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo reduce mucho el riesgo de enfermedad del corazón. Fumar daña los vasos sanguíneos y sube la presión arterial. Dejarlo es un paso clave para manejar la cardiopatía hipertensiva.
  • Limitar el alcohol: Tomar menos alcohol ayuda, porque beber en exceso sube la presión y daña el corazón.
  • Cambios en la alimentación: Siga una dieta saludable para el corazón, como la dieta DASH (Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión). Esta dieta da prioridad a frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y lácteos bajos en grasa. También limita el sodio (sal).
  • Actividad física: Haga actividad física regular. Ejercicios aeróbicos como caminar rápido, nadar o andar en bicicleta ayudan a bajar la presión y mejoran la salud del corazón.

Medicamentos:

  • Tratamiento inicial: El tratamiento puede incluir inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA‑II), bloqueadores de los canales de calcio de acción prolongada (BCC), betabloqueadores, nitratos o diuréticos tiazídicos o parecidos a tiazidas. Estas medicinas bajan la presión arterial y reducen el esfuerzo del corazón.
  • Cuidado con la aspirina: Antes, muchos médicos recomendaban tomar aspirina todos los días para bajar el riesgo de derrame cerebral en personas con enfermedad cardiovascular. Hoy, las guías están cambiando estas recomendaciones.

Procedimientos terapéuticos:

  • Cirugía: A veces se necesita cirugía. Puede incluir cirugía de bypass coronario, colocación de un stent para abrir arterias coronarias bloqueadas o tratamiento de las válvulas del corazón con cirugía o valvuloplastia con balón.
  • Colocación de marcapasos o desfibrilador: Un marcapasos puede implantarse para mantener un ritmo del corazón saludable. Envía impulsos eléctricos para que el corazón lata de forma regular. Un desfibrilador automático implantable (DAI) también puede usarse para vigilar el corazón y dar una descarga eléctrica cuando hace falta para corregir ritmos irregulares.

Rehabilitación integral

  • Además del tratamiento convencional, la rehabilitación integral tiene un papel importante. Incluye manejo de los medicamentos, programas de ejercicio, asesoría de nutrición, apoyo psicológico y educación al paciente. Su objetivo es frenar la progresión de la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), mejorar la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida, controlar los factores de riesgo y, en general, mejorar los resultados para el paciente.

Es importante hablar de estas opciones con un profesional de la salud. Esa persona dará consejos personalizados según su condición y su historial médico. También decidirá el plan más adecuado y vigilará su progreso con el tiempo.

Recuerde: los cambios en el estilo de vida y algunos medicamentos sin receta pueden ayudar, pero lo mejor es consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier tratamiento nuevo. Le orientará sobre las opciones más adecuadas para sus necesidades.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.