Cómo se diagnostica la pericarditis (inflamación del pericardio)

Descripción general

La pericarditis es la hinchazón e inflamación del saco pericárdico (pericardio), un tejido delgado que rodea el corazón. Para diagnosticarla, pueden participar cardiólogos u otros profesionales con experiencia en problemas del corazón. Para hacer el diagnóstico, el equipo médico puede hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos, como:

  • Historia clínica (antecedentes): Le preguntarán sobre sus síntomas, enfermedades, infecciones virales recientes, ataques al corazón y golpes en el pecho. Esta información ayuda a entender su salud y posibles riesgos de pericarditis.
  • Examen físico: El profesional puede usar un estetoscopio para escuchar un sonido llamado roce pericárdico. Ocurre cuando las capas inflamadas del pericardio se frotan entre sí. Este sonido puede indicar pericarditis.
  • Electrocardiograma (ECG): Es una prueba no invasiva que registra la actividad eléctrica del corazón. Puede mostrar patrones anormales relacionados con la pericarditis.
  • Radiografía de pecho (tórax): Da imágenes del pecho y puede mostrar un corazón agrandado o exceso de líquido en el pericardio. Estos hallazgos pueden sugerir pericarditis.
  • Ecocardiograma: Usa ondas de sonido (ultrasonido) para crear imágenes del corazón. Ayuda a ver su tamaño y forma y a detectar problemas relacionados con la pericarditis.
  • Análisis de sangre: Pruebas como la proteína C reactiva (PCR) miden la inflamación en el cuerpo. En la pericarditis, la PCR puede estar más alta de lo normal por la inflamación del pericardio.
  • Aspiración de líquido pericárdico: Si hay acumulación de líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico), se puede sacar una muestra con una aguja estéril y analizarla en el laboratorio. Esto puede ayudar a encontrar la causa o a descartar otras afecciones.

Según los primeros resultados o sus características personales, se pueden hacer más pruebas:

  • Pruebas de piel o de sangre: Según la causa sospechada, se pueden hacer pruebas para tuberculosis o más análisis para buscar señales de infección, enfermedad autoinmunitaria o ataque al corazón (infarto).
  • Imágenes del corazón: La resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC) pueden mostrar mejor el corazón y las estructuras cercanas. Pueden ver hinchazón de tejidos blandos alrededor del corazón o calcificación del pericardio que confirme una pericarditis constrictiva.
  • Cateterismo cardíaco derecho: En algunos casos, se introduce un catéter en el corazón para medir la presión en distintas cavidades. Esto ayuda a evaluar cómo afecta la pericarditis la función del corazón.

Al combinar estas pruebas con una evaluación completa por especialistas en corazón, los médicos pueden diagnosticar la pericarditis con precisión y determinar su tipo, gravedad o etapa. Es importante consultar con un profesional de la salud que le guíe en estos pasos y le ofrezca opciones de tratamiento según su situación.