Sobre la pericarditis (inflamación del pericardio)

Descripción general

La pericarditis es la inflamación del pericardio, que es el saco que rodea el corazón. El pericardio tiene dos capas delgadas de tejido con una pequeña cantidad de líquido entre ellas. Este líquido ayuda a evitar la fricción entre las capas.

La pericarditis puede ser aguda, subaguda, crónica o recurrente, según cuánto dura. La pericarditis aguda aparece de repente y no dura mucho. La pericarditis subaguda ocurre semanas o pocos meses después del evento que la causó. La pericarditis crónica dura por un período más largo. La pericarditis recurrente significa episodios repetidos de pericarditis.

En algunos casos, la pericarditis puede causar acumulación de líquido en el saco alrededor del corazón, llamada derrame pericárdico. Esto puede afectar la capacidad del corazón para bombear sangre bien y puede poner en peligro la vida si no se trata.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la pericarditis (inflamación del saco que rodea el corazón) incluyen:

  • Infecciones: las infecciones por hongos, virus o bacterias pueden causar pericarditis.
  • Inflamación del corazón: la pericarditis puede desarrollarse por inflamación del corazón después de una cirugía o un ataque al corazón.
  • Enfermedades autoinmunes (cuando el sistema de defensas ataca al propio cuerpo).
  • Lesión o traumatismo.
  • Estrés crónico (estrés constante).

Los factores de riesgo no modificables de la pericarditis son los que no se pueden cambiar. Estos incluyen:

  • Edad: a mayor edad, mayor riesgo de pericarditis.
  • Predisposición genética: tener antecedentes familiares de pericarditis o de afecciones relacionadas puede aumentar el riesgo.

Los factores de riesgo modificables de la pericarditis son los que sí se pueden cambiar. Estos incluyen:

  • Hábitos de alimentación poco saludables.
  • Poca actividad física.
  • Factores de estilo de vida: algunos factores culturales y sociales pueden influir en el riesgo de pericarditis.

Se recomienda mantener un peso saludable, hacer actividad física con regularidad y seguir una alimentación saludable para reducir los factores de riesgo modificables. Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la pericarditis (inflamación del saco que rodea el corazón) incluyen:

  • Dolor en el pecho agudo y punzante, por lo general en el lado izquierdo o en el centro.
  • Dolor que puede extenderse al cuello y a los hombros.
  • Dolor que empeora al respirar profundo y mejora al sentarse e inclinarse hacia adelante.
  • Fiebre baja o congestión.

A medida que la pericarditis avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Cansancio.
  • Falta de aire.
  • Náuseas.
  • Tos.
  • Debilidad.
  • Palpitaciones (sensación de latidos del corazón rápidos o fuertes).
  • Edema (hinchazón en las piernas, tobillos, pies y vientre).
  • Presión arterial baja.

Recuerde que estos síntomas pueden variar según la causa y la gravedad de la pericarditis. Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Exámenes, pruebas y procedimientos comunes para diagnosticar la pericarditis:

  • Electrocardiograma (ECG): Este examen registra la actividad eléctrica del corazón y puede detectar patrones anormales relacionados con la pericarditis.
  • Radiografía del pecho: Esta prueba de imagen ayuda a ver el corazón y las estructuras alrededor para buscar señales de inflamación o acumulación de líquido.
  • Ecocardiograma: Esta prueba indolora usa ondas de sonido (ultrasonido) para crear imágenes detalladas del corazón y puede identificar problemas en el pericardio (el saco que rodea el corazón).
  • Análisis de sangre: Estas pruebas miden señales de inflamación y ayudan a saber si hay una infección o una enfermedad autoinmunitaria (cuando las defensas atacan al propio cuerpo).

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad de la pericarditis pueden incluir:

  • Aspiración de líquido pericárdico: Si hay un derrame pericárdico (acumulación de líquido alrededor del corazón), se puede retirar una muestra de ese líquido para analizarla en el laboratorio.
  • Prueba de piel o de sangre para tuberculosis (TB): Esta prueba ayuda a saber si la tuberculosis es la causa de la pericarditis.
  • Pruebas de imagen avanzadas, como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC): Estas pruebas producen imágenes detalladas de la estructura del corazón y pueden confirmar el diagnóstico o evaluar complicaciones.

Es importante saber que estas son descripciones generales, y el enfoque diagnóstico específico puede variar según su situación. Consulte siempre con su proveedor de atención médica para un diagnóstico y recomendaciones de tratamiento precisos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la pericarditis son:

  • Eliminar las bacterias y evitar que se sigan extendiendo.
  • Aliviar la presión por líquido acumulado alrededor del corazón.
  • Prevenir cambios en la forma y el tamaño del corazón.

Otros tratamientos y cambios en los hábitos de salud pueden incluir:

  • Reposo y rehabilitación gradual: La recuperación de la pericarditis puede tomar tiempo. Por eso es importante descansar y volver poco a poco a sus actividades normales.
  • Antibióticos: isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol se recetan con frecuencia para eliminar las bacterias que causan la infección.
  • Medicamentos para el dolor y la inflamación: los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno o aspirina en dosis altas, pueden aliviar. La colchicina es un medicamento que reduce la inflamación, acorta la duración de los síntomas y previene nuevos episodios.
  • Corticosteroides (medicamentos esteroides): estos medicamentos bajan la inflamación, pero por lo general se usan solo si los AINE no funcionan o no se toleran.
  • Cirugía (pericardiectomía): en casos graves o en pericarditis recurrente que no responde a otros tratamientos, puede ser necesaria la extirpación del pericardio (la membrana que rodea el corazón).
  • Pericardiocentesis: es un procedimiento para sacar el exceso de líquido del pericardio usando una aguja fina guiada por imágenes. Esto ayuda a aliviar la presión sobre el corazón.

Recuerde: hable del plan de tratamiento con un profesional de la salud, ya que puede variar según su situación. La dosis de los medicamentos puede cambiar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más información sobre efectos secundarios.