Causas y factores de riesgo de la calcificación de las arterias coronarias
La calcificación de las arterias coronarias (CAC) ocurre cuando se acumula calcio en las arterias que llevan sangre al corazón. Esta acumulación pasa en zonas del vaso sanguíneo que ya están afectadas por enfermedad de las arterias coronarias.
La enfermedad de las arterias coronarias suele deberse a la aterosclerosis, que es la acumulación de placa en las arterias. La placa suele tener colesterol, grasas y calcio. Cuando la placa se acumula en las arterias coronarias, estrecha la arteria por dentro. Esto reduce el flujo de sangre y hace que llegue menos oxígeno y otros nutrientes al corazón. La enfermedad de las arterias coronarias y la calcificación de las arterias coronarias aumentan el riesgo de un ataque al corazón (infarto).
El calcio está de manera natural en su cuerpo, sobre todo en los huesos y los dientes. Sin embargo, cerca del 1 por ciento del calcio de su cuerpo circula en la sangre. Las y los investigadores creen que la calcificación de las arterias coronarias puede ocurrir cuando mueren células musculares lisas (células de la pared de la arteria) en las arterias del corazón y liberan calcio. Los macrófagos, que son células del sistema inmunitario que se encuentran en las arterias, también pueden liberar sustancias inflamatorias que facilitan que el calcio se deposite.
Al entender las causas de la calcificación de las arterias coronarias, podemos avanzar en su prevención y tratamiento.
Los factores de riesgo no modificables de la calcificación de las arterias coronarias (CAC, por sus siglas en inglés), que es la acumulación de calcio en las arterias del corazón, son factores que no se pueden cambiar. Estos incluyen:
- Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de presentar CAC.
- Sexo asignado al nacer: En general, los hombres tienen un riesgo más alto de presentar CAC que las mujeres.
- Genética: Los rasgos heredados pueden influir en la probabilidad de tener CAC. Ciertos cambios en los genes pueden aumentar ese riesgo.
Es importante saber que estos factores no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, conocerlos ayuda a los profesionales de la salud a identificar a quienes pueden tener mayor riesgo de CAC y a tomar medidas de prevención adecuadas. Los chequeos regulares y llevar un estilo de vida saludable también pueden ayudar a bajar el riesgo general de desarrollar CAC, aun cuando existan factores de riesgo no modificables.
La calcificación de las arterias coronarias (CAC) ocurre cuando el calcio se acumula en las paredes de las arterias del corazón. Esto puede aumentar el riesgo de enfermedad del corazón. Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o controlar para bajar el riesgo de CAC. Algunos son:
- Fumar: es un factor de riesgo modificable importante para la CAC.
- Dislipidemia (niveles anormales de colesterol y triglicéridos en la sangre): niveles altos de colesterol LDL (“malo”) y niveles bajos de colesterol HDL (“bueno”) pueden aumentar el riesgo de CAC.
- Hipertensión (presión arterial alta): es otro factor de riesgo modificable para la CAC.
- Diabetes: es una enfermedad que afecta cómo el cuerpo regula el azúcar en la sangre. Las personas con diabetes tienen más riesgo de tener CAC.
- Falta de actividad física o estilo de vida sedentario.
- Obesidad: especialmente el exceso de peso alrededor de la cintura.
Es importante saber que no hay un límite exacto para cada factor de riesgo en cuanto a su efecto en la CAC. Aun así, atender estos factores con cambios en el estilo de vida y con el tratamiento médico adecuado puede reducir mucho el riesgo total de tener CAC y enfermedades del corazón relacionadas.
Para prevenir o reducir la probabilidad de tener calcificación de las arterias coronarias (CAC), usted puede tomar estas medidas para modificar sus factores de riesgo:
- Mantenga un estilo de vida saludable. Esto es clave para bajar el riesgo de CAC. Incluye:
- Coma una alimentación saludable para el corazón. Consuma alimentos con mucha fibra y poca grasa saturada. Incorpore muchas verduras, frutas, pescado y proteínas de origen vegetal. Evite las grasas saturadas y trans de los alimentos fritos.
- Controle su colesterol. Trabaje con su médico para manejar sus niveles de colesterol.
- Deje de fumar. Fumar es un factor de riesgo mayor para la CAC. Busque apoyo de profesionales de la salud para dejar de fumar si usted fuma.
- Mantenga un peso saludable. Logre un peso sano con una alimentación balanceada y actividad física regular.
- Haga ejercicio con regularidad. Realice actividades que le gusten y haga al menos 150 minutos por semana de ejercicio aeróbico de intensidad moderada.
- Maneje las afecciones crónicas. Algunas afecciones crónicas aumentan el riesgo de CAC. Es importante manejarlas bien para bajar el riesgo. Entre ellas:
- Diabetes. Si tiene diabetes, trabaje de cerca con su equipo de salud para controlar el azúcar en la sangre con medicamentos, alimentación y ejercicio.
- Hipertensión (presión arterial alta). Tome los medicamentos recetados para controlar la presión y siga los cambios de estilo de vida que le recomiende su médico.
- Enfermedad renal crónica. Maneje esta afección con la guía de su profesional de la salud.
Recuerde: estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de CAC. Siempre consulte con su médico antes de hacer cambios importantes en su estilo de vida o empezar nuevos medicamentos o tratamientos. Su médico puede darle consejos personalizados según sus necesidades de salud.