Causas y factores de riesgo de un ataque al corazón

Descripción general

Un ataque al corazón suele ocurrir por un bloqueo en una de las arterias que llevan sangre al corazón (arterias coronarias). Este bloqueo puede deberse a la enfermedad de las arterias coronarias, donde se forma placa (depósitos de colesterol y otras sustancias) que se acumula en las arterias y las va estrechando con el tiempo. Cuando se obstruye el paso de sangre, puede ocurrir un ataque al corazón.

Otras causas menos comunes de ataques al corazón incluyen:

  • Uso indebido de drogas, como la cocaína, que estrecha los vasos sanguíneos
  • Niveles bajos de oxígeno en la sangre, que pueden deberse a envenenamiento por monóxido de carbono
  • Espasmos de las arterias coronarias (contracciones repentinas)
  • Coágulos de sangre
  • Disección de una arteria coronaria (desgarro en la pared de una arteria del corazón)

Es importante saber que no todos los ataques al corazón se deben a bloqueos por enfermedad de las arterias coronarias. A veces, otros problemas del corazón y de los vasos sanguíneos pueden causar un ataque al corazón. A esto se le llama infarto de miocardio con arterias coronarias no obstructivas (MINOCA). Es un tipo de infarto sin un tapón grande en las arterias del corazón.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo de ataque al corazón que no se pueden cambiar ni controlar incluyen:

  • Edad: A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de ataque al corazón. En los hombres empieza a subir después de los 45 años; en las mujeres, después de los 55.
  • Sexo asignado al nacer: Las diferencias biológicas entre hombres y mujeres pueden afectar el riesgo de ataque al corazón. En general, los hombres tienen un riesgo más alto que las mujeres.
  • Genética: Los antecedentes familiares influyen en el riesgo. Si un pariente consanguíneo cercano, como un padre o madre, o un hermano o hermana, tuvo un ataque al corazón, el riesgo puede ser más alto.
  • Raza u origen étnico: Algunos grupos raciales y étnicos tienen un riesgo más alto. Por ejemplo, las personas negras tienen un riesgo más alto que las personas blancas. Las personas indígenas y las personas latinas también tienen un riesgo más alto.

Es importante saber que estos factores que no se pueden cambiar no garantizan que alguien tendrá un ataque al corazón, pero sí aumentan la posibilidad. Aun así, es posible bajar el riesgo total si se enfoca en factores que sí se pueden cambiar: mantener un estilo de vida saludable, controlar enfermedades crónicas como la presión arterial alta y la diabetes, y no fumar ni usar tabaco. Las consultas regulares con profesionales de la salud pueden ayudar a detectar y controlar estos riesgos de forma eficaz.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables son cosas que usted puede cambiar o controlar para reducir su riesgo de tener un ataque al corazón. Estos son algunos factores de riesgo modificables:

  • Fumar: Fumar cigarrillos o usar otros productos de tabaco aumenta su riesgo de ataque al corazón. Dejar de fumar puede reducir mucho este riesgo.
  • Colesterol alto: El colesterol es una sustancia cerosa que puede acumularse en las arterias y aumentar su riesgo. Un nivel alto de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL, a veces llamado “colesterol malo”) es un factor de riesgo. Por lo general, se considera alto un LDL de 190 mg/dL o más.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad exige más trabajo al corazón y aumenta el riesgo de ataque al corazón. Se usa el índice de masa corporal (IMC) para saber si una persona tiene sobrepeso u obesidad. Un IMC de 30 o más se considera obesidad.
  • Falta de ejercicio: No hacer suficiente actividad física puede contribuir a la enfermedad del corazón y aumentar su riesgo de ataque al corazón. La American Heart Association recomienda al menos 150 minutos por semana de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, o 75 minutos por semana de ejercicio aeróbico intenso.
  • Estrés alto: El estrés crónico puede afectar su corazón y aumentar su riesgo. Encontrar formas sanas de manejarlo, como técnicas de relajación o hacer ejercicio, puede ayudar a reducir este riesgo.
  • Diabetes o prediabetes: Tener diabetes o prediabetes puede aumentar su riesgo de ataque al corazón. La diabetes es cuando el azúcar en la sangre está demasiado alta. La prediabetes es cuando el azúcar está más alta de lo normal, pero todavía no en el rango de diabetes.
  • Alimentación alta en grasas trans y saturadas: Comer alimentos con muchas grasas trans y saturadas puede subir el colesterol LDL y aumentar su riesgo. Limitar alimentos como frituras, productos procesados y carnes con mucha grasa puede ayudar a reducir este riesgo.
  • Consumo excesivo de alcohol: Beber demasiado alcohol puede subir la presión arterial y aumentar la probabilidad de enfermedad del corazón, incluido el ataque al corazón. Es importante beber con moderación: hasta una bebida al día para mujeres y hasta dos bebidas al día para hombres.
  • Apnea del sueño: La apnea del sueño es un trastorno con pausas en la respiración mientras duerme. Se ha vinculado con un mayor riesgo de enfermedad del corazón, incluido el ataque al corazón. Tratarla, por ejemplo con terapia de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), puede ayudar a reducir este riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo modificables interactúan con otros factores que no se pueden cambiar, como la edad y los antecedentes familiares. Estos también contribuyen al riesgo total. Al hacer cambios positivos en estos factores, usted puede reducir de forma significativa sus probabilidades de tener un ataque al corazón.

Reducir riesgos

Para prevenir o reducir la probabilidad de tener un ataque al corazón, hay acciones que pueden bajar su riesgo. Considere estos pasos:

  • Haga ejercicio con regularidad: Hacer al menos 150 minutos por semana de ejercicio aeróbico de intensidad moderada o 75 minutos por semana de intensidad vigorosa puede ayudar a bajar el riesgo de un ataque al corazón. La actividad física también ayuda a reducir el estrés y a mantener un peso saludable.
  • Siga una alimentación saludable para el corazón: Comer muchas verduras, frutas, granos integrales, legumbres, frutos secos y pescados grasos puede cuidar su corazón. Estos alimentos aportan nutrientes esenciales y ayudan a mantener una dieta equilibrada.
  • Deje de fumar: Fumar aumenta mucho el riesgo de enfermedad del corazón. Dejar de fumar trae beneficios inmediatos para su corazón y reduce el riesgo con el tiempo.
  • Mantenga un peso saludable: Es importante para su salud en general y para su corazón. Trate de mantener un peso saludable con buena alimentación y actividad física regular. Esto puede reducir el riesgo de un ataque al corazón.
  • Controle la presión arterial y el colesterol: La presión alta y el colesterol alto aumentan el riesgo de enfermedad del corazón. Trabaje con su profesional de la salud para controlarlos con cambios de estilo de vida y, si hace falta, con medicamentos.
  • Maneje el estrés: El estrés constante puede aumentar el riesgo de enfermedad del corazón. Busque formas saludables de afrontarlo, como practicar técnicas de relajación o hacer actividades que le den gusto y le relajen. Esto beneficia la salud del corazón.

Recuerde: aunque estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de un ataque al corazón, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Esa persona puede guiarle según sus necesidades y circunstancias de salud específicas.