Acerca del ataque cardíaco

Descripción general
Un ataque al corazón, también llamado infarto de miocardio, ocurre cuando se bloquea el flujo de sangre hacia el corazón. Esta obstrucción suele deberse a depósitos de grasa llamados placas en los vasos sanguíneos que llevan la sangre al corazón. Cuando se corta o se reduce la sangre que llega, el músculo del corazón se queda sin oxígeno y otros nutrientes necesarios. Esto puede causar daño o incluso la muerte de parte del músculo del corazón. Los síntomas más comunes de un ataque al corazón incluyen dolor en el pecho, falta de aire y molestia en la parte alta del cuerpo. Es importante buscar atención médica de inmediato si sospecha que está teniendo un ataque al corazón. Un tratamiento rápido puede ayudar a reducir el daño al músculo del corazón y mejorar su recuperación.
Causas y factores de riesgo

Las causas de un ataque al corazón (infarto) tienen que ver con un bloqueo en las arterias que llevan sangre al músculo del corazón. Este bloqueo suele ocurrir por un coágulo de sangre que se forma donde hay ateroesclerosis, que es la acumulación de placa dentro de las arterias. La placa está hecha de colesterol, grasa, calcio y otras sustancias. Con el tiempo, puede estrechar y endurecer las arterias.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: El riesgo de tener un ataque al corazón aumenta con la edad, sobre todo en mayores de 65 años.
  • Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano, como padre, madre o hermano(a), que haya tenido un ataque al corazón aumenta su riesgo.

Factores de riesgo modificables (sí se pueden controlar o cambiar):

  • Fumar: Daña los vasos sanguíneos y reduce el suministro de oxígeno al corazón.
  • Colesterol alto: Los niveles altos de colesterol pueden causar acumulación de placa en las arterias.
  • Hipertensión (presión arterial alta): Pone tensión en el corazón y en las arterias.
  • Sobrepeso u obesidad: Aumenta el riesgo de enfermedad del corazón.
  • Falta de ejercicio: La inactividad física contribuye a varios factores de riesgo de ataque al corazón.
  • Estrés alto: El estrés crónico puede contribuir a la presión alta y a otros factores de riesgo de enfermedad del corazón.
  • Diabetes o prediabetes: Afecta la manera en que el cuerpo regula el azúcar en la sangre y aumenta el riesgo de enfermedad del corazón.
  • Alimentación poco saludable: Comer alimentos con muchas grasas trans y grasas saturadas puede subir el colesterol.
  • Consumo excesivo de alcohol: Beber en exceso puede subir la presión arterial y contribuir a otros problemas del corazón y de los vasos sanguíneos.

Estos factores de riesgo se combinan entre sí y pueden aumentar aún más su riesgo total de tener un ataque al corazón. Hacer cambios en su estilo de vida, como dejar de fumar, llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio con regularidad, manejar el estrés y controlar la presión arterial y el colesterol, es esencial para reducir su riesgo.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de un ataque al corazón (infarto) incluyen:

  • Dolor leve en el pecho que empieza poco a poco y puede ir y venir
  • Molestia en los brazos, la espalda, el cuello o la mandíbula
  • Náuseas o dolor en el abdomen
  • Mareo o sensación de desmayo
  • Falta de aire, aunque no haga esfuerzo

A medida que el ataque al corazón avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dolor fuerte en el pecho que puede sentirse como aplastamiento, opresión, presión, pesadez o ardor
  • Dolor que se extiende a la mandíbula, los hombros, los brazos o la parte alta de la espalda
  • Debilidad repentina
  • Sudoración
  • Vómitos
  • Falta de aire
  • Sentirse mareado o con sensación de desmayo
  • Cansancio fuera de lo común

Es importante saber que los síntomas varían de una persona a otra y no todos tendrán los mismos. Si tiene cualquiera de estos síntomas, en especial dolor en el pecho o falta de aire, busque atención médica de inmediato.

Diagnóstico

Para diagnosticar un ataque al corazón, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Electrocardiograma (ECG): mide las señales eléctricas del corazón para detectar problemas.
  • Análisis de sangre: revisan si hay niveles altos de ciertas sustancias (enzimas) que indican daño en el músculo del corazón. Puede incluir una prueba de troponina para medir troponina, una proteína que se libera cuando se dañan las células del músculo del corazón.
  • Pruebas de imagen: una radiografía, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) del pecho pueden ayudar a encontrar problemas en el corazón y los vasos sanguíneos.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:

  • Angiografía coronaria: usa un tinte (medio de contraste) y rayos X para ver el flujo de sangre en las arterias coronarias.
  • Ecocardiograma: usa ondas de sonido (ultrasonido) para crear imágenes de la estructura y la función del corazón.
  • Prueba de esfuerzo: evalúa qué tan bien funciona el corazón durante la actividad física.

Es importante consultar con su médico para recibir consejos personalizados, ya que su médico decidirá qué pruebas son adecuadas para su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para un ataque al corazón son limitar el daño al corazón y restablecer el flujo de sangre en las arterias bloqueadas. Estos son los tipos de tratamientos y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Anticoagulantes: Estos medicamentos ayudan a prevenir que se formen coágulos de sangre o que crezcan, lo que reduce el riesgo de más bloqueos. Esto puede incluir aspirina.
  • Medicamentos para el dolor (analgésicos): Ayudan a aliviar el dolor de pecho y la molestia durante un ataque al corazón.
  • Medicamentos para bajar el colesterol: Ayudan a bajar el colesterol y reducen el riesgo de bloqueos en el futuro.
  • Medicamentos para bajar la presión arterial: Ayudan a bajar la presión y reducen el trabajo que hace el corazón.

Terapias:

  • Angioplastia y colocación de stent: Este procedimiento consiste en insertar un tubo delgado (catéter) con un pequeño balón en la punta dentro de la arteria bloqueada para abrirla, y colocar un stent (un pequeño tubo de malla) para mantenerla abierta.
  • Cirugía de bypass: En este procedimiento, se crean rutas alternas para el flujo de sangre conectando vasos sanguíneos de otras partes del cuerpo para desviar la sangre alrededor de las arterias bloqueadas.
  • Terapia con oxígeno: Este tratamiento da oxígeno extra para mejorar los niveles de oxígeno en la sangre y reducir el esfuerzo del corazón.

Cambios en los hábitos de salud:

  • Descansar hasta que el corazón sane.
  • Agregar actividad física poco a poco para ganar fuerza.
  • Hacer cambios saludables en sus hábitos de alimentación.
  • Hacer actividad física con regularidad.
  • Controlar los factores de riesgo de enfermedad del corazón.

Es importante saber que los planes de tratamiento pueden variar para cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.