Acerca de la comunicación interventricular (CIV)
Una comunicación interventricular (CIV) es un agujero en la pared entre los ventrículos izquierdo y derecho del corazón. Los ventrículos son las dos cámaras inferiores del corazón. Este agujero puede hacer que la sangre pase del ventrículo izquierdo al derecho y se mezcle, en lugar de ir al resto del cuerpo. Si el agujero es grande, el corazón y los pulmones trabajan más para bombear la sangre. También puede acumularse líquido en los pulmones.
La CIV es un tipo de cardiopatía congénita (un problema del corazón presente al nacer). Es la cardiopatía congénita más común en bebés, y en la mayoría de los casos se detecta poco después del nacimiento. En muchos casos, el agujero se cierra solo. Si no se cierra, puede aumentar el riesgo de otros problemas del corazón, como hipertensión arterial pulmonar (HAP), que es presión alta en las arterias de los pulmones, y ritmos cardíacos anormales (arritmias). Sin embargo, la mayoría de las personas con CIV tienen una esperanza de vida similar a la normal.
El defecto del tabique interventricular es un problema del corazón. Hay un orificio en la pared que separa las dos cavidades inferiores del corazón, los ventrículos. Este orificio permite que la sangre pase entre los ventrículos. Esto puede causar varias complicaciones. No se conocen las causas, pero se ha relacionado con factores genéticos y ambientales.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Los factores no modificables para este defecto incluyen:
- Condiciones genéticas: Tener familiares con defectos cardíacos congénitos (presentes desde el nacimiento) o tener una condición genética como el síndrome de Down aumenta el riesgo de este defecto.
- Edad materna: Las mujeres que quedan embarazadas a una edad mayor pueden tener un riesgo más alto de tener un bebé con este defecto.
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden cambiar o influir. Los factores modificables para este defecto incluyen:
- Hábitos de la madre: Algunos hábitos durante el embarazo pueden aumentar el riesgo. Entre ellos están fumar tabaco o consumir drogas durante el embarazo.
- Condiciones de salud de la madre: Algunas condiciones, como la diabetes mal controlada durante el embarazo, pueden aumentar el riesgo.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener este defecto, no todos los bebés con estos factores lo tendrán. Además, algunos casos ocurren sin factores de riesgo identificables.
Los síntomas del defecto del tabique ventricular (agujero en la pared entre los ventrículos) incluyen:
- Dificultad para respirar
- Problemas para alimentarse
- Retraso grave del crecimiento y del desarrollo
- Hinchazón de las piernas o del abdomen
- Hipertensión pulmonar de moderada a grave (presión alta en las arterias de los pulmones)
- Insuficiencia cardíaca (el corazón no bombea bien)
- La desnutrición antes de la cirugía se considera un factor de alto riesgo de malos resultados después de la cirugía cardíaca en lactantes.
Si le preocupa el riesgo de DSV de su hijo o cualquier otra condición de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y guía personalizados.
Para diagnosticar la comunicación interventricular (CIV), los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales de un problema, como dificultad para respirar, piel azulada por falta de oxígeno (cianosis) o hinchazón por exceso de líquido (edema). También hará una revisión detallada del corazón, que incluye escuchar el corazón con un estetoscopio.
- Análisis de laboratorio: Su profesional de la salud puede recomendar análisis de sangre, orina o tejidos del cuerpo para ayudar a diagnosticar la CIV y determinar qué tan grave es. El tipo de análisis dependerá de los síntomas y de las enfermedades que se están considerando.
- Estudios de imagen: Se pueden recomendar estudios como radiografías o resonancia magnética (RM) para obtener imágenes detalladas del corazón y de los vasos sanguíneos cercanos y ayudar con el diagnóstico.
- Procedimientos clínicos: Procedimientos como el electrocardiograma (ECG) pueden medir la actividad eléctrica del corazón y su ritmo.
Se pueden recomendar otros exámenes, pruebas o procedimientos según los hallazgos iniciales o factores individuales.
Los objetivos del tratamiento de la comunicación interventricular (CIV), un agujero en la pared entre las cavidades inferiores del corazón, son mejorar los síntomas, prevenir complicaciones y ayudar a que el corazón funcione de forma normal. Hay varias opciones de tratamiento para la CIV, incluyendo:
- Medicamentos: En algunos casos se recetan medicamentos para controlar los síntomas y mejorar la función del corazón.
- Diuréticos: Estos medicamentos ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo y a reducir la hinchazón.
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): Estos medicamentos ayudan a relajar los vasos sanguíneos, bajar la presión arterial y reducir el trabajo del corazón.
- Procedimientos terapéuticos:
- Reparación quirúrgica: La reparación quirúrgica tradicional es un tratamiento común para la CIV. Consiste en hacer una incisión en el pecho para acceder al corazón y cerrar el agujero con puntos o parches.
- Cierre mínimamente invasivo: En los últimos años se han usado técnicas mínimamente invasivas para cerrar la CIV. Este enfoque usa incisiones pequeñas en lugar de una grande, lo que permite una recuperación más rápida y menos cicatrices.
La evolución natural de la comunicación interventricular (CIV, un orificio en la pared entre los ventrículos del corazón) puede variar según el tamaño del defecto y la edad de la persona. Puntos importantes sobre la evolución, las complicaciones y el impacto del tratamiento:
- El tamaño de la CIV puede afectar cómo progresa con el tiempo.
- En niños pequeños con defectos grandes, a menudo se prefiere un cierre quirúrgico temprano.
- En niños más grandes, se puede tratar con dispositivos menos invasivos colocados por catéter (transcatéter).
- Si no se trata, pueden aparecer complicaciones tras varios años, como exceso de flujo de sangre a los pulmones (hiperflujo pulmonar) y presión alta en los pulmones con reacción de Eisenmenger.
- Los estudios muestran que el bloqueo auriculoventricular completo (BAVC) puede ocurrir después del cierre tanto quirúrgico como transcatéter, pero el riesgo suele ser mayor con el cierre transcatéter.
La desnutrición antes de la cirugía se considera un factor de alto riesgo de malos resultados después de la cirugía del corazón en bebés.
Las complicaciones de la CIV pueden variar según el tipo y el tamaño del orificio en el corazón. Posibles complicaciones incluyen:
- Arritmia
- Presión arterial alta
- Accidente cerebrovascular (derrame cerebral)
- Insuficiencia cardíaca
- Síndrome de Eisenmenger
- Infección del corazón (endocarditis)
- Fuga en la válvula aórtica (regurgitación aórtica)
Sin embargo, las complicaciones suelen ser poco comunes cuando el orificio es pequeño o ya está reparado.
Recuerde que cada caso de CIV es único. Hable con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y conocer las opciones de tratamiento adecuadas. Esa persona podrá darle consejos personalizados según su situación.