Causas y factores de riesgo de la miocardiopatía isquémica

Descripción general

La miocardiopatía isquémica (daño del músculo del corazón por falta de riego de sangre) suele deberse a un ataque al corazón (infarto) o a la enfermedad de las arterias coronarias (EAC). La EAC ocurre cuando las arterias que llevan sangre al corazón se estrechan. Esto puede impedir que llegue suficiente sangre a partes del corazón y causar daño.

Factores de riesgo para estas afecciones:

  • Antecedentes familiares de enfermedad de las arterias coronarias
  • Presión arterial alta (también llamada hipertensión)
  • Colesterol alto
  • Obesidad
  • Diabetes
  • Enfermedad renal en etapa terminal
  • Amiloidosis: afección en la que proteínas anormales se acumulan en los tejidos y órganos, incluso en los vasos sanguíneos
  • Vida sedentaria (poca actividad física)
  • Fumar tabaco ahora o en el pasado
  • Consumo excesivo de alcohol o de drogas

Es importante saber que los hombres tienen más probabilidad de desarrollar EAC, pero después de la menopausia en las mujeres, esa diferencia suele disminuir. Además, las mujeres mayores de 35 años que toman anticonceptivos orales y fuman tabaco también tienen un riesgo más alto.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables de la miocardiopatía isquémica son factores que no se pueden cambiar ni modificar. Estos factores incluyen:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de desarrollar miocardiopatía isquémica. No existe una edad exacta que marque el riesgo, pero en general aumenta después de los 40 años.
  • Sexo asignado al nacer: La miocardiopatía isquémica es más común en personas con sexo masculino asignado al nacer que en personas con sexo femenino asignado al nacer. Sin embargo, cualquier persona, sin importar su sexo asignado al nacer, puede desarrollarla.
  • Genética: Los antecedentes familiares tienen un papel importante en la miocardiopatía isquémica. Si usted tiene un familiar cercano, como un padre, madre o hermano o hermana, con este diagnóstico, su riesgo puede ser mayor. No hay un umbral específico para los factores genéticos.
  • Raza u origen étnico: Algunos grupos raciales y étnicos tienen mayor frecuencia de miocardiopatía isquémica. Por ejemplo, las personas negras y las poblaciones indígenas tienen más probabilidad de desarrollarla en comparación con otros grupos. Aun así, la miocardiopatía isquémica puede afectar a personas de todas las razas y etnias.

Es importante saber que los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, conocer estos factores ayuda a las personas y al personal de salud a identificar a quienes pueden tener mayor riesgo de miocardiopatía isquémica y a tomar medidas preventivas o recibir intervenciones adecuadas.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables son cosas que se pueden cambiar o controlar para bajar el riesgo de presentar miocardiopatía isquémica. Estos son algunos ejemplos:

  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad es un factor de riesgo importante para la miocardiopatía isquémica. La obesidad aumenta la presión sobre el corazón y los vasos sanguíneos. El corazón tiene que trabajar más y sube el riesgo de enfermedad del corazón. En personas con miocardiopatía hipertrófica (MCH), la obesidad se asocia con gradientes inducibles más altos (diferencias de presión dentro del corazón que aparecen con el esfuerzo), una progresión clínica más rápida y un empeoramiento de los síntomas de insuficiencia cardíaca (cuando el corazón no bombea bien).
  • Estilo de vida sedentario: La falta de actividad física es otro factor de riesgo modificable. Hacer ejercicio con regularidad fortalece el músculo del corazón, mejora el flujo de sangre y reduce el riesgo de enfermedad del corazón.
  • Alimentación poco saludable: Una dieta alta en grasas saturadas, colesterol y sodio (sal) puede contribuir al desarrollo de miocardiopatía isquémica. Comer más frutas, verduras, granos integrales, proteínas con poca grasa y grasas saludables ayuda a bajar el riesgo.
  • Fumar: Fumar daña los vasos sanguíneos y reduce el flujo de sangre. Esto aumenta el riesgo de enfermedad del corazón y de miocardiopatía isquémica. Dejar de fumar es esencial para reducir este riesgo.
  • Presión arterial alta: La hipertensión (presión arterial alta) es un factor de riesgo modificable importante. Pone más esfuerzo sobre el corazón y las arterias y, con el tiempo, causa daño. Controlar la presión con cambios en el estilo de vida y con medicamentos puede ayudar a bajar el riesgo.
  • Diabetes: La diabetes sin buen control aumenta el riesgo de enfermedad del corazón, incluida la miocardiopatía isquémica. Mantener el azúcar en la sangre dentro de un rango objetivo con medicamentos, alimentación y ejercicio es clave para reducir este riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo se pueden atender con cambios en el estilo de vida, como mantener un peso saludable, hacer actividad física con regularidad, seguir una alimentación equilibrada, dejar de fumar, controlar la presión arterial y controlar la diabetes. Al hacer estos cambios, usted puede bajar sus probabilidades de presentar miocardiopatía isquémica y mejorar la salud de su corazón.

Reducir riesgos

Para prevenir o reducir la probabilidad de tener miocardiopatía isquémica (un problema del músculo del corazón causado por poco flujo de sangre al corazón), usted puede modificar algunos factores de riesgo. Considere estos pasos:

  • Controle su presión arterial y su colesterol: Revíseselos con regularidad para que estén en rangos saludables. La presión alta y el colesterol alto aumentan el riesgo de enfermedad del corazón, incluida la miocardiopatía isquémica.
  • Coma de forma saludable: Una alimentación buena para el corazón puede bajar mucho su riesgo. Consuma variedad de verduras, frutas, granos integrales y proteínas magras. Limite las grasas saturadas, el colesterol y el sodio (sal), porque pueden contribuir a la enfermedad del corazón.
  • Mantenga un peso saludable: El exceso de peso aumenta el riesgo de problemas del corazón, incluida la miocardiopatía isquémica. Al lograr y mantener un peso saludable, usted baja su riesgo.
  • Haga actividad física con regularidad: La actividad física es esencial para la salud del corazón. Trate de hacer al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico, como caminar a paso rápido o andar en bicicleta, cinco días a la semana. El ejercicio ayuda a reducir la presión alta, el colesterol alto y la diabetes, que aumentan la probabilidad de miocardiopatía isquémica.
  • No fume ni consuma drogas: Fumar tabaco y el consumo de drogas dañan su corazón. Dejar de fumar y evitar las drogas puede bajar mucho su riesgo de desarrollar enfermedad del corazón.

Estas acciones son recomendaciones generales y pueden no ser adecuadas para todas las personas. Hable con su médico antes de hacer cambios grandes en su estilo de vida o de empezar un plan nuevo de ejercicio. Su médico puede darle consejos personalizados según su salud y su historia clínica.