Acerca de la miocardiopatía hipertrófica
La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es una enfermedad del corazón en la que el músculo del corazón se engrosa (hipertrofia). Es un tipo de enfermedad del músculo del corazón que se hereda. El músculo se vuelve más grueso de lo normal, sobre todo en el ventrículo izquierdo.
La MCH puede ocurrir en personas que tienen familiares con esta enfermedad (MCH familiar) o en personas sin familiares con la enfermedad (MCH no familiar). En la MCH familiar, el engrosamiento suele ocurrir en el tabique interventricular, que es la pared muscular que separa los ventrículos izquierdo y derecho. Este engrosamiento puede obstruir el flujo de sangre y causar síntomas como sonidos anormales del corazón (soplos) y otros signos de la enfermedad.
Sin embargo, algunas personas con MCH no tienen un bloqueo, pero el corazón no bombea la sangre tan bien. Los síntomas pueden variar entre las personas afectadas, y algunas no tienen ningún síntoma.
La miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad del músculo del corazón. Se caracteriza por algunos cambios en el corazón y por factores de riesgo. Estos factores pueden ser no modificables o modificables.
Cambios básicos del corazón en la miocardiopatía hipertrófica:
- Agrandamiento de las células del músculo del corazón (hipertrofia de los cardiomiocitos).
- Más tejido cicatricial entre las células del músculo del corazón (fibrosis intersticial).
- Organización anormal de las fibras del músculo del corazón.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:
- Antecedentes familiares de miocardiopatía hipertrófica: tener un familiar cercano con esta enfermedad aumenta el riesgo.
- Mutaciones genéticas: ciertos genes, como MYH7 y MYBPC3, se asocian con esta enfermedad.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar). Incluyen:
- Alimentación poco saludable: una dieta alta en sal y baja en potasio puede aumentar el riesgo.
- Falta de actividad física: un estilo de vida sedentario puede contribuir a la enfermedad.
- Obesidad: tener sobrepeso u obesidad es un factor de riesgo que sí se puede modificar.
- Niveles altos de estrés: el estrés crónico puede afectar la salud del corazón.
- Consumo excesivo de alcohol: beber en exceso puede aumentar el riesgo.
- Uso de tabaco: fumar o usar productos de tabaco puede contribuir a la enfermedad.
Es importante saber que, aunque usted puede trabajar en estos factores de riesgo modificables, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La miocardiopatía hipertrófica (MCH) puede causar distintos síntomas según la gravedad y cuánto se ha engrosado el músculo del corazón. Estos son los síntomas tempranos más comunes de la MCH:
- Mareo: El menor flujo de sangre o los latidos del corazón irregulares por la MCH pueden causar mareo, sobre todo al ponerse de pie de forma repentina después de descansar.
- Desmayo: El mareo por la MCH puede llevar al desmayo en algunos casos.
- Cansancio: La MCH puede causar cansancio excesivo, incluso después de descansar o dormir bien.
- Falta de aire: Este síntoma puede empeorar después de la actividad física.
- Dolor en el pecho: El menor flujo de sangre y los latidos irregulares pueden causar dolor en el pecho, que puede empeorar después de comer mucho o al hacer ejercicio.
A medida que la MCH avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales:
- Hinchazón (edema): La hinchazón en el abdomen o en los brazos y las piernas puede ser un signo de MCH.
- Problemas gastrointestinales (del estómago e intestinos): Puede haber diarrea, vómitos y falta de apetito, sobre todo en bebés y niños pequeños.
Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y algunas personas pueden no tener ningún síntoma. Si usted sospecha que tiene MCH o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la miocardiopatía hipertrófica (MCH) se suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: su proveedor de atención médica recogerá información sobre su historia médica y la de su familia.
- Examen físico: se buscarán señales de MCH, como un soplo en el corazón, latidos irregulares, señales de insuficiencia cardíaca (como hinchazón de las piernas o falta de aire) y respuestas anormales de la presión arterial.
- Análisis de laboratorio: pueden pedir análisis de sangre y otras pruebas para buscar marcadores (señales en la sangre) o descartar otras afecciones que podrían estar relacionadas con la MCH.
- Estudios de imagen: pueden incluir radiografías, resonancia magnética (RM) o ecocardiograma (ultrasonido del corazón) para ver la estructura y la función del corazón.
- Procedimientos clínicos: según sus síntomas, pueden recomendar pruebas o procedimientos especiales, como un cateterismo cardíaco.
Para determinar la gravedad de la MCH, también se pueden realizar:
- Electrocardiograma (ECG): esta prueba registra la actividad eléctrica del corazón para detectar ritmos anormales y posibles cambios en la estructura.
- Monitor Holter: se usa un dispositivo portátil que registra la actividad de su corazón durante 24 horas para detectar irregularidades.
- Pruebas de esfuerzo: evalúan cómo responde su corazón al ejercicio y ayudan a ver cómo funciona cuando se le exige más.
- Pruebas genéticas de sangre: en algunos casos, pueden identificar cambios en los genes (mutaciones) asociados con la MCH.
- Cateterismo cardíaco: este procedimiento invasivo consiste en introducir un tubo delgado en un vaso sanguíneo para medir las presiones dentro de las cavidades del corazón y hacer evaluaciones adicionales.
Estas son descripciones generales. Hable con su proveedor de atención médica para recibir recomendaciones específicas.
Los objetivos del tratamiento para la miocardiopatía hipertrófica (MCH) son controlar los síntomas, reducir el riesgo de complicaciones y mejorar su calidad de vida. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Medicamentos:
- Betabloqueadores: ayudan a bajar la presión arterial y a estabilizar el ritmo del corazón.
- Bloqueadores de los canales de calcio: bajan la presión arterial y también pueden ayudar con el ritmo del corazón.
- Inhibidores de la miosina cardíaca (medicamentos que actúan sobre la proteína miosina del corazón): mejoran cómo se contrae el corazón.
- Diuréticos: disminuyen la acumulación de líquidos y la hinchazón.
- Terapias:
- Dispositivos cardíacos implantables (por ejemplo, marcapasos): ayudan a regular el ritmo del corazón.
- Terapia de reducción del tabique: disminuye el tamaño del tejido engrosado del tabique del corazón.
- Cirugía a corazón abierto: se recomienda cuando hay una obstrucción importante en la cámara inferior del corazón.
- Ablación septal con alcohol: consiste en inyectar alcohol en una arteria del músculo del corazón para reducir el tejido engrosado.
- Cambios en la salud y el estilo de vida:
- Modificaciones del estilo de vida: mantenga un peso saludable, haga ejercicio con regularidad, deje de fumar y limite el alcohol.
- Tratamientos en investigación:
- Edición genética, terapias basadas en ácido ribonucleico (ARN) y pequeñas moléculas dirigidas (medicamentos que actúan en objetivos específicos): se estudian por su potencial para cambiar las causas de fondo de la MCH a nivel molecular.
- Moduladores de la miosina cardíaca (por ejemplo, mavacamten): muestran prometedor efecto para reducir la obstrucción en la principal vía por donde sale la sangre del corazón y mejorar los síntomas.
Es importante saber que el plan de tratamiento debe adaptarse a cada persona. Consulte con su profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.