Diagnóstico de la embolia pulmonar (EP)
Una embolia pulmonar es un bloqueo en una de las arterias de los pulmones. Ocurre cuando un coágulo de sangre, llamado trombo, viaja desde otra parte del cuerpo y queda atascado en los vasos sanguíneos de los pulmones.
Para diagnosticar la embolia pulmonar (EP), los médicos usan una combinación de evaluaciones, pruebas de detección y procedimientos. Estos incluyen:
- Historia clínica: Su médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia médica y cualquier factor de riesgo de coágulos de sangre.
- Examen físico: El médico buscará zonas hinchadas o de color anormal en brazos o piernas, escuchará su corazón y sus pulmones, y tomará su presión arterial.
- Análisis de sangre: Pueden pedir una prueba de D-dímero. El D-dímero es una sustancia presente en la sangre cuando un coágulo se disuelve. Niveles altos pueden indicar la presencia de un coágulo.
- Imágenes médicas: Varias pruebas de imagen pueden ayudar a confirmar una EP. Incluyen:
- Tomografía computarizada con angiografía pulmonar (angio-TC): Es el método principal para detectar la EP. Toma imágenes de los vasos sanguíneos y busca coágulos en los pulmones.
- Exploración de ventilación/perfusión (V/Q): Esta prueba usa escaneos con rayos X para mostrar el flujo de aire y de sangre en los pulmones.
- Ultrasonido (ecografía): Mide el flujo de sangre y ayuda a identificar coágulos.
- Resonancia magnética (RM): Puede usarse en personas embarazadas o en quienes no toleran los tintes de contraste usados en otras técnicas de imagen. Puede dar imágenes detalladas de las piernas o de los pulmones.
Estas evaluaciones, pruebas de detección y procedimientos ayudan a confirmar una EP al identificar señales como coágulos en los pulmones o flujo de sangre anormal.
Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico de la EP incluyen:
- Neumólogos: Médicos que se especializan en enfermedades de los pulmones
- Cardiólogos: Médicos que se especializan en enfermedades del corazón
- Radiólogos: Médicos que interpretan imágenes médicas
- Hematólogos: Médicos que se especializan en trastornos de la sangre
Para determinar el tipo, la gravedad o el nivel de riesgo de una EP, pueden hacerse más evaluaciones, pruebas o procedimientos. Estos pueden identificar factores o indicadores como:
- Angiografía pulmonar: Confirma la EP si otras pruebas no son concluyentes. Consiste en insertar un tubo en un vaso sanguíneo y usar rayos X para crear videos del flujo de sangre e identificar coágulos.
- Pruebas de imagen adicionales: Pueden evaluar la función del corazón, la función de los pulmones y qué tan bien fluye la sangre por las venas si las pruebas previas no pudieron diagnosticar o descartar la EP.
Es importante saber que, aunque estos métodos de diagnóstico se usan con frecuencia, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.