Diagnóstico de la fibrilación ventricular (FV)

Descripción general

La fibrilación ventricular (FV) es una arritmia del corazón grave que requiere tratamiento inmediato.

El diagnóstico suele hacerse en la sala de emergencias. Allí, lo primero es restablecer el flujo de sangre antes de hacer pruebas. Luego se realizan pruebas para confirmar la FV y buscar la causa, para poder tratarla. Las pruebas incluyen:

  • Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón. Se colocan electrodos (parches) en el pecho, los brazos y las piernas para medir las señales eléctricas del corazón. Un ECG anormal puede indicar FV u otras arritmias. Con la FV, el ECG puede mostrar un ritmo del corazón muy rápido, de 300 latidos por minuto o más.
  • Análisis de sangre: pueden pedirse para medir proteínas que son señales de un ataque al corazón (infarto), que podría ser la causa de la FV.
  • Ecocardiograma: usa ondas de ultrasonido para crear imágenes de la estructura y la función del corazón. Ayuda a evaluar el movimiento y la fuerza del músculo cardíaco e identificar problemas que puedan contribuir a la FV.
  • Cateterismo cardíaco: en algunos casos se hace para ver las arterias coronarias y evaluar el flujo de sangre al músculo del corazón. Permite al médico ver obstrucciones que puedan haber desencadenado un ataque al corazón y la FV. Este procedimiento consiste en introducir un tubo largo y delgado por un vaso sanguíneo e inyectar un medio de contraste (tinte) para ver mejor el corazón en las imágenes.

Estas pruebas y procedimientos ayudan a confirmar el diagnóstico de FV al brindar información sobre la actividad eléctrica del corazón, su estructura y su función, y sobre causas posibles que puedan contribuir a la FV. Puede que se hagan otras pruebas, como imágenes del corazón con tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM), o pruebas genéticas para síndromes de arritmia hereditarios.

Estas pruebas las realizan profesionales de la salud especializados en diagnosticar y tratar arritmias cardíacas como la fibrilación ventricular. Si presenta síntomas o le preocupa su salud del corazón, es esencial consultar a un profesional de la salud que pueda darle orientación personalizada según su situación.