Cómo se diagnostica la bradicardia
La bradicardia es cuando su frecuencia cardíaca en reposo es más lenta de lo normal, en específico menos de 60 latidos por minuto. Una frecuencia normal suele estar entre 60 y 100 latidos por minuto. Algunas personas, como atletas o personas muy activas, pueden tener frecuencias en reposo de hasta 40 latidos por minuto porque su corazón trabaja de forma más eficiente. La bradicardia también puede ocurrir durante el sueño profundo, cuando el corazón se desacelera de forma natural. Aunque la bradicardia puede ser normal en algunas situaciones, también puede ser un signo de un problema de salud o de un ritmo del corazón anormal (arritmia).
Para diagnosticar la bradicardia, los profesionales de la salud usan varios exámenes, pruebas de detección y procedimientos. Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico y a determinar el tipo y la gravedad de la bradicardia. Los especialistas que pueden participar incluyen cardiólogos, especialistas en ritmos del corazón (electrofisiólogos) o médicos de atención primaria con experiencia en salud del corazón.
Estas son algunas de las pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar la bradicardia:
- Historia clínica: Se recopila una historia clínica detallada para entender sus síntomas, problemas de salud de base y los medicamentos que toma.
- Examen físico: Un profesional de la salud le hará un examen físico. Incluye escuchar su corazón y medir su frecuencia cardíaca y su presión arterial.
- Electrocardiograma (ECG): Un ECG mide la actividad eléctrica del corazón. Se colocan sensores pequeños en el pecho para registrar las señales eléctricas que pasan por el corazón. Esta prueba ayuda a detectar y entender la bradicardia.
- Análisis de laboratorio: Los análisis de sangre pueden detectar problemas ocultos que podrían causar bradicardia. Por ejemplo, desequilibrios de sales minerales (electrolitos), infecciones o hipotiroidismo.
- Estudio del sueño: Un estudio del sueño puede detectar pausas en la respiración durante el sueño (apnea del sueño), que pueden contribuir a la bradicardia, sobre todo por la noche.
- Prueba toxicológica: Busca drogas u otras sustancias químicas en la sangre que podrían contribuir a la bradicardia sinusal (un ritmo lento que empieza en el marcapasos natural del corazón).
- Prueba de troponina cardíaca: Mide la troponina, una proteína del músculo del corazón que indica daño al corazón.
- Ecocardiograma transtorácico: Usa ultrasonido para crear imágenes de la anatomía y la función del corazón.
- Pruebas adicionales: Otras pruebas como radiografías de tórax, análisis de orina, pruebas para detectar virus (paneles virales) o una prueba de esfuerzo también pueden ayudar a diagnosticar la bradicardia y a determinar su gravedad o etapa.
Estos exámenes y pruebas ayudan a confirmar la bradicardia al identificar factores o señales, como patrones de frecuencia cardíaca lenta en el ECG o problemas de salud de base que pueden estar causando esta afección.
Recuerde: es esencial consultar a un profesional de la salud si le preocupa su salud del corazón o si sospecha que puede tener bradicardia. Esa persona puede darle consejos y orientación personalizados según su situación.