Acerca de la taquicardia (latido rápido del corazón)
Las causas de la taquicardia (latidos del corazón más rápidos de lo normal) incluyen:
- Alteración de los impulsos eléctricos normales que controlan cómo bombea el corazón y su ritmo
- Poco flujo de sangre y daño del tejido del corazón. Problemas del corazón, como enfermedad de las arterias coronarias, problemas de las válvulas del corazón e insuficiencia cardíaca
- Reacción a ciertos medicamentos
- Problemas del corazón presentes desde el nacimiento
- Desequilibrios de electrolitos (sales y minerales en la sangre)
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Los factores no modificables de la taquicardia incluyen:
- Defectos del corazón desde el nacimiento
- Cirugía del corazón previa
- Antecedentes de tumores e infecciones
- Antecedentes de problemas de la tiroides y anemia
- Hipertensión (presión arterial alta)
Los factores de riesgo modificables de la taquicardia incluyen hábitos y problemas de salud que se pueden cambiar o controlar. Estos incluyen:
- Consumo excesivo de alcohol o cafeína
- Uso de ciertos medicamentos
- Uso de drogas ilegales, como la cocaína
- Fumar
- Ciertas enfermedades de los pulmones
- Cansancio
- Sangrado abundante
- Estrés físico y emocional
Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado de la taquicardia. Un profesional puede darle consejos personalizados según su situación.
Los síntomas más comunes en etapas tempranas de la taquicardia incluyen:
- Sensación de que su corazón se acelera o late más rápido de lo normal
- Latidos del corazón más rápidos de lo normal
- Mareo o sentirse débil
- Sensación de pánico o ansiedad
- Cansancio
A medida que la taquicardia avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Desmayo o casi desmayo
- Dolor o molestia en el pecho
- Latidos del corazón anormalmente fuertes o con mucha fuerza
- Latidos irregulares del corazón
- Dificultad para respirar
- Cambios en la presión arterial
Es importante saber que algunas personas con taquicardia no presentan síntomas, lo que se llama asintomático (sin síntomas). Si a usted le preocupa la taquicardia o presenta alguno de estos síntomas, se recomienda buscar atención médica para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar la taquicardia, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Revisión del historial médico: El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial médico y los medicamentos que toma.
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o sonidos anormales del corazón.
- Electrocardiograma (ECG): Esta prueba registra la actividad eléctrica de su corazón y puede ayudar a detectar ritmos anormales.
- Monitor Holter: Este dispositivo portátil que usted lleva puesto registra la actividad de su corazón de forma continua durante 24 a 48 horas y da más información sobre su ritmo a lo largo del día.
- Análisis de sangre: Estas pruebas pueden buscar problemas como anemia o trastornos de la tiroides que pueden contribuir a la taquicardia.
Para determinar el grado o la gravedad de la taquicardia, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Prueba de esfuerzo: Esta prueba mide cómo responde su corazón al esfuerzo físico y puede ayudar a identificar taquicardia causada por el ejercicio.
- Ecocardiograma: Esta ecografía del corazón crea imágenes de su corazón para evaluar su estructura y su función.
- Estudio de electrofisiología: Este procedimiento consiste en introducir catéteres (tubos delgados) en su corazón para trazar sus señales eléctricas e identificar el origen de la taquicardia.
- Prueba de mesa inclinada: Esta prueba evalúa cómo los cambios de posición del cuerpo afectan los latidos del corazón y la presión arterial.
Recuerde: su profesional de la salud debe recomendar estas pruebas según sus síntomas y su historial médico. Siempre consulte con su médico sobre cualquier examen o prueba que pueda necesitar.
Los objetivos del tratamiento de la taquicardia (latidos del corazón muy rápidos) son:
- Bajar la velocidad de los latidos
- Evitar que se repita
- Reducir el riesgo de complicaciones
Para lograr estos objetivos, se pueden recomendar varias opciones:
- Medicamentos: Medicinas como betabloqueantes, bloqueadores de los canales de calcio y medicamentos antiarrítmicos (para corregir ritmos irregulares) pueden ayudar a bajar la frecuencia del corazón al bloquear ciertas señales eléctricas.
- Ablación con catéter: Este procedimiento usa calor, frío extremo o energía de radiofrecuencia para hacer una cicatriz en una zona pequeña del corazón que causa las señales eléctricas anormales.
- Cirugía para colocar un desfibrilador cardioversor implantable (DCI): Se implanta un dispositivo que puede dar un pulso eléctrico para corregir un ritmo del corazón muy irregular.
- Colocación de marcapasos: Un marcapasos ayuda a regular el ritmo del corazón al enviar señales eléctricas para controlar ritmos anormales.
- Cardioversión eléctrica: En algunos casos, se aplica una descarga eléctrica en el momento adecuado para recuperar el ritmo normal del corazón.
- Cambios en su estilo de vida: Además de los tratamientos médicos, ciertos cambios pueden ayudar a manejar la taquicardia. Por ejemplo, reducir el estrés, evitar desencadenantes como la cafeína o el alcohol, mantener un peso saludable y hacer ejercicio con regularidad.
Es importante saber que el tratamiento específico para la taquicardia depende de varios factores, como la causa, su salud en general y su edad. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.