Acerca de la taquicardia supraventricular (TSV)
La taquicardia supraventricular (TSV) es un grupo de ritmos del corazón que no son normales y hacen que el corazón lata más rápido de lo normal. “Supraventricular” significa que el problema ocurre por encima de los ventrículos, que son las cámaras inferiores del corazón.
Las cámaras superiores se llaman aurículas. El latido normalmente empieza en el nodo sinoauricular (SA), que está en la aurícula derecha. Esa señal viaja por la vía eléctrica del corazón hasta el nodo auriculoventricular (AV). Esto ayuda a que los ventrículos bombeen sangre al resto del cuerpo.
En la TSV, la señal empieza en otro lugar (a veces incluso en el mismo nodo auriculoventricular). Esto hace que el corazón lata demasiado rápido y puede dificultar que bombee la sangre como debe.
Hay varias causas y factores de riesgo asociados con la taquicardia supraventricular (TSV). Veámoslos con más detalle:
Causas de la TSV:
- Desequilibrio de electrolitos: Un desequilibrio en electrolitos (sustancias como potasio, magnesio y calcio) puede desencadenar TSV.
- Hipoxemia: Un nivel bajo de oxígeno en la sangre puede causar TSV.
- Medicamentos que pueden causar ritmos cardíacos anormales: Algunos medicamentos, como antidepresivos, estimulantes, inotrópicos positivos (medicinas que hacen que el corazón lata con más fuerza) y anestésicos (medicinas que adormecen las sensaciones), pueden contribuir a la TSV.
- Problemas del metabolismo: Afecciones como tiroides demasiado activa (hipertiroidismo) o poco activa (hipotiroidismo) se asocian con la TSV.
Factores de riesgo no modificables de la TSV (no se pueden cambiar ni controlar):
- Edad: La TSV puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en personas jóvenes, sobre todo en niños y adolescentes.
- Problemas en la estructura del corazón: Algunas personas nacen con anomalías estructurales en el corazón que aumentan el riesgo de TSV.
- Problemas en las funciones automáticas del cuerpo: Desequilibrios en el sistema nervioso autónomo (el sistema que controla la frecuencia y el ritmo del corazón) pueden ser un factor de riesgo.
Factores de riesgo modificables de la TSV (se pueden cambiar o influir):
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de TSV.
- Apnea del sueño: Las personas con apnea del sueño (pausas en la respiración mientras duerme) tienen más riesgo de TSV.
- Uso de diuréticos: Los diuréticos (medicamentos que aumentan la orina) pueden causar desequilibrios de electrolitos que desencadenen TSV.
- Consumo excesivo de alcohol/intoxicación por alcohol: Beber demasiado alcohol puede causar episodios de TSV.
El síntoma temprano más común de la taquicardia supraventricular (TSV) son las palpitaciones. Son sensaciones de latidos rápidos o irregulares.
Otros síntomas tempranos pueden incluir:
- Dolor o molestia en el pecho
- Debilidad
- Mareo o sensación de desvanecimiento
- Cansancio
Estos síntomas tempranos pueden ocurrir durante episodios de TSV y pueden durar desde unos minutos hasta varias horas. Sin embargo, algunas personas con TSV no presentan ningún síntoma.
Si la TSV avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales:
- Falta de aire
- Ansiedad
- Síncope (desmayo)
- Respiración rápida
- Sudoración
En algunos casos poco frecuentes, la TSV puede causar miocardiopatía inducida por taquicardia. Es cuando el músculo del corazón se debilita por los latidos rápidos. La TSV también puede ser un factor de riesgo para un accidente cerebrovascular criptogénico, que es un tipo de derrame cerebral sin causa conocida.
Es importante buscar atención médica si usted presenta síntomas de TSV, en especial si son persistentes o empeoran con el tiempo. Su profesional de salud puede hacer el diagnóstico y recomendar opciones de tratamiento según su situación.
Para diagnosticar la taquicardia supraventricular (TSV), el equipo de salud puede hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos ayudan a saber si usted tiene TSV y qué tan grave es. A continuación, algunos métodos comunes:
- Examen físico: Durante el examen físico, se toman los signos vitales, como el pulso y la presión arterial. También escuchan el corazón y los pulmones y buscan señales de que la sangre no circula bien.
- Electrocardiograma (ECG): El electrocardiograma mide la actividad eléctrica del corazón y puede identificar ritmos anormales. Esta prueba se usa con frecuencia para diagnosticar la TSV.
- Monitor Holter: El monitor Holter es un dispositivo portátil que registra la actividad del corazón durante 24 a 48 horas. Puede captar irregularidades del ritmo que indiquen TSV.
- Monitor de eventos: Similar al Holter, es un dispositivo portátil que registra la actividad del corazón. Se usa por más tiempo, por lo general hasta 30 días. La persona lo activa cuando tiene síntomas, para que el equipo de salud pueda ver ritmos anormales durante esos episodios.
- Estudio electrofisiológico (EEF): Es un procedimiento invasivo que se realiza en un laboratorio especializado. Consiste en introducir catéteres (tubos delgados) en el corazón para medir sus señales eléctricas y provocar latidos rápidos (taquicardia) con fines de diagnóstico y para localizar de dónde viene el problema.
- Ecocardiograma: El ecocardiograma usa ultrasonido para crear imágenes de la estructura y la función del corazón. Ayuda a evaluar la salud general del corazón e identificar problemas estructurales que puedan contribuir a la TSV.
- Análisis de sangre: Se pueden pedir análisis de sangre para medir los niveles de electrolitos (minerales en la sangre) y revisar su salud general. Los desequilibrios de electrolitos a veces pueden desencadenar o empeorar episodios de TSV.
- Prueba de esfuerzo: La prueba de esfuerzo mide la actividad del corazón durante el ejercicio o la actividad física. Ayuda a evaluar cómo responde el corazón bajo esfuerzo y puede detectar ritmos anormales relacionados con la TSV durante el ejercicio.
Estos exámenes, pruebas y procedimientos brindan información valiosa para diagnosticar la TSV y determinar su gravedad. Por lo general, los realizan profesionales de la salud, como médicos, enfermeras, asistentes médicos y técnicos de laboratorio, y luego su médico revisa los resultados. Es importante consultar con su profesional de la salud para decidir qué pruebas son adecuadas para su caso.
Los objetivos del tratamiento para la taquicardia supraventricular (TSV) son controlar la frecuencia del corazón, recuperar un ritmo normal y prevenir futuros episodios. Hay varias opciones para lograrlo:
- Tipos de medicamentos:
- Betabloqueadores: Ayudan a bajar la frecuencia del corazón y a reducir la fuerza de los latidos. Actúan bloqueando los efectos de la adrenalina en el corazón.
- Bloqueadores de los canales de calcio: También bajan la frecuencia y relajan los vasos sanguíneos. Funcionan al impedir que el calcio entre en las células del corazón y de los vasos.
- Medicamentos antiarrítmicos: Ayudan a recuperar un ritmo normal al regular las señales eléctricas del corazón.
- Terapias:
- Maniobras vagales: Son técnicas que se pueden hacer en casa para ayudar a detener un episodio de TSV. Incluyen el masaje del seno carotídeo y la maniobra de Valsalva (hacer fuerza como para evacuar). Estas maniobras pueden estimular ciertos nervios del cuerpo para bajar la frecuencia del corazón.
- Cardioversión: Es un procedimiento en el que se aplica una descarga eléctrica al corazón para recuperar un ritmo normal. Por lo general, se hace con sedación o anestesia.
- Procedimientos terapéuticos:
- Ablación con catéter: Es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se usa un catéter para aplicar energía en zonas específicas del corazón que causan señales eléctricas anormales. La energía destruye o cicatriza esas zonas y evita que causen TSV.
- Procedimiento quirúrgico Maze: Es una cirugía que crea tejido cicatricial en zonas específicas del corazón para redirigir las señales eléctricas y recuperar un ritmo normal.
- Cambios en hábitos de salud:
- Evitar desencadenantes: Identificar y evitar cosas que pueden provocar episodios de TSV, como cafeína, alcohol, estrés o ciertos medicamentos.
- Manejar el estrés: Adoptar técnicas como respiración profunda, meditación o yoga puede ayudar a reducir los episodios de TSV.
- Ejercicio regular: Hacer actividad física con regularidad puede mejorar la salud del corazón y reducir la frecuencia de los episodios de TSV.
Cada opción funciona de forma diferente para lograr los objetivos del tratamiento de la TSV. Es importante que las personas con TSV trabajen de cerca con su profesional de la salud para decidir qué opciones son más adecuadas para su situación específica.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.
La taquicardia supraventricular (TSV) puede presentarse de distintas formas, pero en todas el corazón late más rápido de lo normal. La señal eléctrica que normalmente empieza en el nodo sinusal (nodo sinoauricular) y recorre el sistema eléctrico del corazón se altera. Esto hace que el corazón lata muy rápido y de forma irregular.
Con el tiempo, la TSV puede afectar la salud de distintas maneras. Puntos clave:
- Progresión natural: Los episodios pueden ocurrir en forma aleatoria e inesperada. Pueden durar desde unos minutos hasta algunas horas, o incluso días. La frecuencia y la intensidad varían entre personas. La TSV por lo general no pone en riesgo la vida, pero puede afectar mucho la calidad de vida.
- Complicaciones comunes: Aunque la TSV en sí no suele ser mortal, puede causar varias complicaciones, entre ellas:
- Disminución de la calidad de vida: Para la mayoría, lo principal es una baja en la calidad de vida por síntomas como latidos muy rápidos, palpitaciones, mareo, falta de aire, dolor en el pecho, ansiedad y posible síncope (desmayo).
- Cardiomiopatía inducida por taquicardia: En casos raros, cuando la TSV se vuelve incesante (continua), puede causar esta afección. Con el tiempo, el músculo del corazón se debilita por el estrés constante de latir rápido e irregular. Si no se trata, puede provocar insuficiencia cardíaca.
- Mayor riesgo de accidente cerebrovascular: Estudios recientes muestran que la TSV, en especial la TSV paroxística (empieza y se detiene de repente), puede ser un factor de riesgo de accidente cerebrovascular criptogénico (de causa desconocida). Este riesgo aún se está estudiando y comprendiendo.
El tratamiento puede ayudar a controlar la frecuencia cardíaca y a recuperar un ritmo normal, para bajar el riesgo de complicaciones. Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado de la TSV. Tomarán en cuenta sus factores individuales y le orientarán hacia las opciones de tratamiento más adecuadas para su situación.