Sobre los aneurismas cerebrales (del cerebro)

Descripción general

Un aneurisma cerebral, también llamado aneurisma del cerebro, es un punto debilitado o delgado en una arteria del cerebro. Esta zona se abulta como un globo y se llena de sangre. El aneurisma abultado puede presionar los nervios o el tejido del cerebro y hasta romperse, lo que causa sangrado en el tejido alrededor.

Un aneurisma cerebral roto puede causar problemas graves, como un accidente cerebrovascular hemorrágico (sangrado en el cerebro), daño cerebral, coma y hasta la muerte. Algunos aneurismas cerebrales no causan síntomas y a menudo se descubren por casualidad durante estudios de imagen hechos por otros motivos. Estos aneurismas pueden no sangrar ni causar problemas.

Los aneurismas cerebrales pueden aparecer en cualquier parte del cerebro, pero se encuentran con más frecuencia en las arterias principales en la base del cráneo. Es importante saber que los aneurismas que no se han roto por lo general no causan síntomas, a menos que se vuelvan muy grandes.

Causas y factores de riesgo

Los aneurismas cerebrales (un abultamiento en una arteria del cerebro) pueden formarse por varios cambios en el cuerpo. Las investigaciones sugieren que pueden deberse a diferencias en cómo una arteria grande del cerebro se divide en arterias más pequeñas y a un flujo de sangre muy alto dentro de las arterias.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Antecedentes familiares: Tener un familiar cercano con un aneurisma cerebral puede aumentar el riesgo, aunque la mayoría de las personas con aneurisma cerebral no tienen antecedentes familiares.
  • Edad: Tener más de 50 años se considera un factor de riesgo.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Uso de tabaco: Fumar está fuertemente asociado con un mayor riesgo de desarrollar un aneurisma.
  • Hipertensión: Tener la presión arterial alta es otro factor de riesgo que se puede cambiar.
  • Aterosclerosis (acumulación de grasa en las arterias): Esta afección puede contribuir a la formación de aneurismas cerebrales.
  • Diabetes tipo 2: Algunos estudios sugieren que esta afección podría aumentar el riesgo de aneurisma dentro del cráneo.
  • Obesidad: El porcentaje de grasa corporal se ha asociado de forma importante con la hemorragia subaracnoidea (sangrado alrededor del cerebro).

Estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra, y su situación personal puede influir en su impacto. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de un aneurisma cerebral (un abultamiento en un vaso sanguíneo del cerebro) incluyen:

  • Dolor de cabeza muy intenso y repentino
  • Cambios en la visión
  • Convulsiones

A medida que el aneurisma avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes. Estos pueden incluir:

  • Pérdida del conocimiento
  • Entumecimiento o debilidad en un lado de la cara
  • Dolor alrededor del ojo
  • Dificultad para hablar
  • Pérdida del equilibrio
  • Dificultad con la memoria reciente y para concentrarse

Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra. Algunas personas no tienen síntomas hasta que el aneurisma se rompe. Si usted sospecha que tiene un aneurisma cerebral, busque atención médica de inmediato. Solo un profesional de la salud puede hacer el diagnóstico correcto y ofrecerle las opciones de tratamiento adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar un aneurisma cerebral, los médicos pueden usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Tomografía computarizada (TC): Esta prueba de imagen usa rayos X para crear imágenes detalladas de los vasos sanguíneos del cerebro. Puede ayudar a identificar obstrucciones, abultamientos o zonas débiles en los vasos.
  • Ultrasonido (ecografía): Esta prueba no invasiva usa ondas sonoras para crear imágenes de los vasos sanguíneos. Puede ayudar a detectar anomalías o irregularidades en el flujo de sangre.
  • Resonancia magnética (RM): Esta prueba de imagen usa imanes muy fuertes y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro y de los vasos sanguíneos. Puede dar una imagen más clara del tamaño, la ubicación y la forma de un aneurisma cerebral que no se ha roto.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales que pueden usarse para determinar la etapa o la gravedad de un aneurisma cerebral incluyen:

  • Angiografía por tomografía computarizada (angiografía por TC): Esta prueba combina una TC con la inyección de un tinte especial (medio de contraste) para crear imágenes tridimensionales (3D) detalladas de los vasos sanguíneos del cerebro. Puede ayudar a identificar aneurismas rotos o aneurismas con mayor riesgo de romperse.
  • Angiografía cerebral: En este procedimiento, se inyecta un tinte de contraste en los vasos sanguíneos del cerebro a través de un catéter colocado en una arteria de la ingle. Luego se toman radiografías para ver zonas débiles o aneurismas en las arterias.
  • Análisis del líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal): Consiste en tomar una muestra de ese líquido por medio de una punción lumbar (punción en la parte baja de la espalda). Luego se analiza en el laboratorio para ver si hay sangrado alrededor del cerebro.

Otros exámenes, pruebas y procedimientos pueden recomendarse según los hallazgos iniciales o sus factores personales.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del aneurisma cerebral son:

  • Prevenir la ruptura: El objetivo principal es evitar que el aneurisma se rompa, porque puede causar complicaciones graves. Esto puede lograrse con medicamentos y terapias para bajar la presión arterial y controlar factores de riesgo como fumar y el colesterol alto.
  • Cierre completo (oclusión): Se busca cerrar el aneurisma por completo para eliminar el riesgo de sangrado en el futuro. Esto puede lograrse con dos tipos de procedimientos. Clip quirúrgico: colocar un pequeño clip de metal alrededor de la base (cuello) del aneurisma para detener el paso de sangre. Espirales por catéter: usar un catéter (tubo delgado) para poner pequeñas espirales de platino dentro del aneurisma. Esto ayuda a formar un coágulo y reduce el flujo de sangre.
  • Alivio de síntomas: En aneurismas grandes que ejercen presión sobre estructuras cercanas y causan síntomas, el objetivo es aliviar esas molestias. Se pueden usar implantes dentro de la arteria (endoluminales) que desvían la sangre fuera del saco del aneurisma y provocan un coágulo. Esto puede reducir el tamaño del aneurisma y la compresión.
  • Conservar las arterias cercanas: Durante el tratamiento es importante proteger las otras arterias para mantener un buen flujo de sangre en el cerebro. Se usan técnicas de microcirugía y tecnologías avanzadas, como la videoangiografía intraoperatoria con verde de indocianina o con fluoresceína (tintes especiales y cámaras durante la cirugía), para comprobar que se conservan bien.

Es importante saber que los medicamentos y los procedimientos pueden cambiar según su situación. Hable de esto con su profesional de la salud. La dosis de los medicamentos depende de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.